Para celebrar su vigésimo aniversario, El laberinto del fauno regresó a donde todo comenzó: el Festival de Cine de Cannes. Después de dos décadas, Guillermo del Toro presentó una vez más la película que marcó un antes y un después en su carrera como cineasta en el lugar donde recibió una ovación de más de 22 minutos. Nuevamente, la cinta, que fue presentada en una versión restaurada en 4K, fue aplaudida por varios minutos.
“Hace veinte años, hacer esta película era como llevar la contraria de todo en todo momento”, dijo Guillermo del Toro después de que terminó la gran ronda de aplausos. “Fue la segunda peor experiencia cinematográfica de mi vida, la primera fue Mimic con los Weinstein. Aquello fue horrible”, bromeó el cineasta mexicano. Lo cierto es que el desarrollo de El laberinto del fauno fue bastante complicado. Debido a su complejidad técnica, fue difícil encontrar financiamiento. Además, Del Toro mencionó que “todo lo que pudo salir mal, salió mal”.
El director también recordó lo que fue presentar la película en la Costa Azul hace veinte años, mencionando que fue una experiencia impresionante y que recuerda con cariño. “Fue muy raro porque, a pesar de mi buen físico, no estoy acostumbrado a la adulación. Me cuesta mucho aceptar el cariño. Y Alfonso Cuarón estaba conmigo en el pasillo y me dijo, ‘Déjalo entrar. Deja que el amor entre’”, comentó el cineasta.
Fiel a su estilo, Del Toro continuó hablando de la situación sociopolítica que atraviesa el mundo y mencionó que, debido a ella, la cinta sigue siendo tan relevante como lo fue en 2006. “Desafortunadamente, vivimos en tiempos que hacen que esta película sea más pertinente que nunca, porque nos dicen que resistir es inútil, que el arte se puede hacer con una maldita aplicación, y nos enfrentamos a cosas formidables”, externó.

Aunque, para Guillermo del Toro, no todo está perdido. El mexicano concluyó enviando un mensaje de esperanza e invitando a la gente a inclinarse hacia el amor. “Pero siento y pienso, como la niña Ofelia en El laberinto del fauno, que si podemos dejar una huella, si podemos poner nuestra fe contra nuestra fe y nuestra fuerza contra nuestra fuerza, hay esperanza”, dijo. “Y lo último que podemos hacer es entregarnos a una de las dos fuerzas: podemos entregarnos al amor o podemos entregarnos al miedo. Nunca, nunca, nunca nos entreguemos al miedo”.
Escrita y dirigida por Guillermo del Toro, El laberinto del fauno cuenta la historia de Ofelia, interpretada por Ivana Baquero, una niña atormentada que escapa de su horrorosa vida en una España gobernada por Franco hacia un mundo de fantasía. Allí conoce a un fauno que está buscando a una princesa para el reino. Ofelia se someterá a una serie de pruebas para demostrar que es digna de sentarse en el trono. Mientras tanto, su madre, quien lucha contra un embarazo, deberá soportar la crueldad de su padrastro, un oficial del ejército español. Además de contar con Baquero en el papel principal, el largometraje cuenta con las participaciones de Sergi López, Maribel Verdú, Doug Jones, Ariadna Gil, Álex Angulo y Manolo Solo.
El laberinto del fauno fue bien recibida por la crítica e incluso fue nominada a seis Premios Óscar, de los cuales ganó tres: Mejor Dirección de Arte, Mejor Cinematografía y Mejor Maquillaje. Dentro de sus nominaciones destacó la de Mejor Guion Original para Del Toro. La cinta también fue un éxito en taquilla, recaudando 83 millones de dólares en la taquilla internacional.
“La fantasía nunca funciona como escape infantil. Funciona como traducción emocional del horror político. Eso vuelve tan poderosa a la película veinte años después. Porque del Toro entiende que los niños procesan el terror mediante imágenes, símbolos y criaturas”, escribió André Didyme-Dôme en su crítica para THE HOLLYWOOD REPORTER en Español.