Desde aquella carta inesperada lanzada en febrero de 2007, firmada por Gael García Bernal y Gustavo Santaolalla, en la que González Iñárritu admitía públicamente un quiebre en su relación con Guillermo Arriaga, después de él haber asegurado que su relación laboral con el cineasta había terminado. En esa carta marcaba públicamente su ruptura con Arriaga, a quien reprochaba no haberse sentido parte del equipo y por cuyas declaraciones consideraba cerrado el proceso creativo compartido.
19 años después, el pasado martes en Bellas Artes sucedió algo histórico para el cine mexicano. Tanto Alejandro González Iñárritu, como su guionista Guillermo Arriaga se reencontraron públicamente en una función conmemorativa para celebrar el 25 aniversario de Amores Perros, una de las películas más influyentes del cine nacional contemporáneo.
Dicho evento fue organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL). Antes de iniciar la proyección, Iñárritu subió al escenario para posteriormente invitar a Arriaga a unirse con él, siendo ovacionados por la evidente emoción del público al presenciar un momento tan significativo.
Tras años de distanciamiento, ambos revelaron que habían resuelto sus diferencias y decidido retomar la amistad que los unió y les permitió trabajar juntos en tres películas (Amores perros, 21 gramos y Babel), de las que siguen sintiéndose orgullosos. Contaron que el aniversario de su primera colaboración se convirtió en la coyuntura ideal para volver a dialogar y rescatar puntos de encuentro. “En un mundo cada vez más polarizado y donde las discrepancias pesan más que las similitudes, creemos que dar este paso puede brindar un ejemplo de concordia y de voluntad. A lo largo de los años, y aun de manera reciente, diversas voces nos azuzaron para confrontarnos. Hoy pesan más las voces de nuestras familias y las de la gente que nos quiere, que nos impulsaron a reconocer la valía del afecto perdido entre nosotros y que hemos decidido recuperar.”
Y a todo esto… ¿Por qué fue que se distanciaron?
Irónicamente las diferencias comenzaron con el éxito del filme que están celebrando. El descontento de Arriaga se originó después de que Iñárritu rompiera un pacto entre ambos que consistía en recoger juntos los premios que fueran ganando. También, durante el rodaje de Babel, el director modificó estando en set algunas escenas, incluyendo una donde el personaje de Adriana Barraza daba un beso. Modificación que se realizó sin haber sido autorizada por Arriaga.

La proyección contó con una versión restaurada de Amores Perros, realizada en 2020 por Criterion Collection, Estudio México Films y Altavista Films a partir del negativo original en 35 mm, escaneado en 4K y 16 bits. El proceso contó con la supervisión del propio González Iñárritu y del director de fotografía Rodrigo Prieto, en colaboración con los estudios Harbor Picture Company, en Santa Mónica, California. Finalmente, el evento cerró con un concierto especial de Gustavo Santaolalla, compositor de la banda sonora original, quien interpretó en vivo las piezas que acompañaron los momentos más emblemáticos del filme, junto con otras obras de su repertorio.