En medio de la promoción de su primera película como directora, The Chronology of Water, Kristen Stewart expresó su postura crítica frente a la desigualdad de género en la industria cinematográfica. La actriz intervino en un evento organizado por Chanel dedicado a mujeres en el cine, donde señaló que, pese a los avances impulsados por el movimiento MeToo, las cineastas continúan enfrentando obstáculos estructurales para desarrollar y producir sus proyectos.
Stewart explicó que, aunque en los últimos años parecía existir una apertura hacia historias contadas por mujeres, la práctica ha demostrado que llevar estos contenidos a la pantalla sigue siendo un proceso difícil. “Puedo asegurarles ahora el nivel de pelea cuerpo a cuerpo que implica cada plano cuando el contenido resulta incómodo, oscuro o demasiado honesto sobre experiencias que vivimos todos los días”, señaló.
Durante su intervención, también señaló que la desigualdad no siempre es evidente en estadísticas directas y que, en ocasiones, se manifiesta de manera más sutil, como en la limitación de espacios, la falta de respaldo institucional o la presión para suavizar determinadas temáticas.
“Es incómodo hablar de desigualdad para algunas personas, y más incómodo cuando esa desigualdad no siempre puede medirse con cifras. Podemos hablar de brechas salariales o impuestos injustos, pero hay una violencia que opera en silencio, una que nos quiere calladas. Es como si ni siquiera se nos permitiera estar enojadas. Pero estoy tan enojada que podría comerme este atril con un tenedor y un cuchillo”, añadió.
Kristen Stewart slams Hollywood’s treatment of women filmmakers after a "brief moment of progress" following the MeToo movement:
— Variety (@Variety) November 5, 2025
"In a post-MeToo moment it seemed possible that stories made by and for women were finally getting their due, that we might be allowed or even… pic.twitter.com/JSN2OeLiAr
En 2023, sólo el 12,1% de las películas estadounidenses reconocidas fueron dirigidas por mujeres, según datos de la USC Annenberg Inclusion Initiative. Asimismo, un estudio del Centro para el Estudio de la Mujer en el Cine y la Televisión de la Universidad Estatal de San Diego indicó que, en 2024, las mujeres ocuparon el 24% de los cargos importantes dentro de una producción, en las 250 películas más taquilleras. “La regresión desde ese breve momento de avance es devastadora”, comentó. “Es tan lamentable las pocas películas han sido hechas por mujeres el último año que nuestra industria está en un estado de emergencia”.
La actriz, que saltó a la fama con Crepúsculo, también mencionó que algunas iniciativas para promover películas dirigidas por mujeres pueden funcionar de manera superficial, al seleccionar solo unos pocos proyectos con el fin de mostrar diversidad dentro de los estudios, sin que ello implique cambios sostenidos en la estructura de la industria. En este sentido, indicó que el sector aún opera bajo dinámicas que priorizan perspectivas y modelos de negocio dominados por hombres. “No estoy agradecida con un modelo de negocios tipo club de chicos que finge querer incluirnos mientras extrae nuestros recursos y minimiza nuestras perspectivas reales”, afirmó.
Stewart se tomó de ejemplo a sí misma y a su experiencia detrás de cámara con The Chronology of Water, adaptación del libro autobiográfico de Lidia Yuknavitch. El proyecto tomó ocho años en concretarse y contó con Imogen Poots en el papel protagónico. Según la actriz y directora, el texto original le permitió identificar patrones de silenciamiento y limitaciones culturales sobre la expresión de vivencias femeninas, que influyeron en su decisión de insistir en la adaptación.
Entre el público del evento se encontraban otros creativos de la industria como Claire Foy, Julia Louis-Dreyfus, Kate Hudson, Kerry Condon, Patty Jenkins y Emma Mackey. Stewart concluyó su intervención indicando que quienes han logrado dirigir o producir obras audiovisuales tienen la responsabilidad de apoyar la entrada de nuevas creadoras al sector.
“Se nos permite estar orgullosas de lo que hacemos, pero no dejemos que nos conviertan en excepciones. No se trata de ser ‘las escogidas’. Si el juego no es para nosotras, entonces inventemos el nuestro. Imprimamos nuestra propia moneda. Y sigamos haciendo arte frente a todo esto”, finalizó.