Muchos fanáticos de Stranger Things temían por terminar en el mismo asilo de finales “decepcionantes” que Game of Thrones, por lo que estos últimos días han sido complicados para quienes estaban esperando con tantas ansías el cierre de la serie.
Desde el lanzamiento de la última temporada, hasta el estreno de One Last Adventure, las redes sociales se han inundado de comentarios no tan positivos respecto al proyecto. Mientras muchos creían que la teoría “Conformity Gate” podría salvar el final de la serie, los hermanos Duffer tenían preparado bajo la manga un documental de dos horas de material exclusivo detrás de escena del set y la sala de escritores, que lejos de ayudarlos, hizo enfurecer más a su público.
Entre Maya Hawke (Robin) teniendo que recordarles a los creadores que nadie sabe de la relación de su personaje con Vicky (interpretada por Amybeth McNulty), varias pestañas abiertas de Chat GPT y Reddit en el ordenador de los Duffer durante la escritura del guión, una supuesta reacción de desilusión por parte del elenco en la lectura del guión y una confesión sobre el proceso creativo del final que a los espectadores les resultó bastante irresponsable, generó bastante disgusto en los espectadores.
La más sonada fue justamente la última mencionada, ya que contrario a lo que habían estado repitiendo durante la rueda de prensa donde aseguraban que el final estaba definido desde la primera temporada, se reveló que comenzaron a grabar sin tener el final escrito. “No es que no sepamos cuál es. Está todo planeado”, justificó Matt Duffer en un momento del documental, “Estamos justos de tiempo”.

Aunque él mismo afirma en las escenas posteriores a la declaración que no le gusta trabajar de esa forma, los usuarios no se detuvieron a perdonar dicho descuido. Para muchos, era importante tener un final justo y ordenado para los personajes, y con la cuarta entrega las expectativas eran bastante altas. Sumando a esto que tardaron tres años en finalizar la última temporada, el “por qué” del descontento es hasta cierto punto entendible.
Sin embargo, Matt Duffer explicó que la decisión de grabar así se tomó debido a la constante presión de sus superiores. “Nos estaban presionando constantemente tanto la producción como Netflix para el octavo episodio”, declaró. “Fue la situación de escritura más difícil en la que nos hemos encontrado. No solo por la presión de asegurarnos de que el guión fuera bueno, sino porque nunca había habido tanto ruido al mismo tiempo”.

Es un poco triste ver el desenlace de estas entregas, ya que este no era un miedo único de quienes ven la serie. Los Duffer estaban bastante conscientes de que este recibimiento podía ser una posibilidad. “Cuanto más se alarga, más historias hay que cerrar y más arcos argumentales hay que cerrar. Más expectativas hay en el público. ¿Cómo se pueden cumplir esas expectativas y, al mismo tiempo, sorprender al público?”, declaró también Matt. “Es aterrador porque ves series que la gente ama y adora, y el final falla. Simplemente descartan el resto de la serie”.
Con este final, lo único que queda es despedir y recordar la serie con toda la nostalgia ochentera que nos trajo de regreso. Grandes canciones como ‘Should I Stay Or Should I Go’, ‘Master of Puppets’ y ‘Running Up That Hill’; momentos icónicos como el reencuentro de Mike y Eleven durante la segunda temporada; personajes memorables como Bob, Barb y Eddie; y un universo tan memorable como legado que duró en producción casi 10 años, siempre será parte de la memoria colectiva de toda una generación.