Con medio siglo de historia a sus espaldas, la Fundación Joan Miró de Barcelona se prepara para conmemorar su 50º aniversario con un programa que mira al pasado con gratitud, al presente con dinamismo y al futuro con esperanza. El lema elegido, “para la gente del mañana”, sintetiza el espíritu con el que la institución, creada por deseo del propio Joan Miró y materializada por el arquitecto Josep Lluís Sert, emprende esta celebración, que se extenderá durante un año completo. El objetivo es destacar dos de los pilares fundamentales sobre los que se ha sostenido este espacio desde su creación: el carácter internacional del artista catalán y el valor arquitectónico del edificio que acoge su legado.
La Fundación, ubicada en la montaña de Montjuïc, dará inicio a la celebración con una inauguración privada el 10 de junio, pero será el domingo 15 cuando toda la ciudad podrá unirse a través de una jornada de puertas abiertas cargada de actividades culturales. Desde muy temprano, los visitantes podrán participar en el Solsticio Sert, una visita especial al edificio coincidiendo con la salida del sol, que ofrece una experiencia íntima y simbólica con la arquitectura que define el lugar. La jornada culminará con un concierto del guitarrista flamenco Yerai Cortés, organizado en colaboración con el festival Sónar, y estará acompañada de talleres, proyecciones, intervenciones artísticas y propuestas especialmente diseñadas para todo el público.
Sin embargo, este es solo el inicio de un extenso calendario lleno de actividades que incluye exposiciones, conciertos, performances y otros eventos destinados a abrir el espacio aún más a la ciudadanía. En este sentido, el director del centro, Marko Daniel, ha subrayado que esta no es solo una celebración del nombre de Miró, sino también del legado transformador que dejó en el arte contemporáneo y en la cultura visual. Según Daniel, “Miró nos dejó una manera de mirar el mundo, y lo que celebramos no es solo un nombre sino un impulso transformador y visionario”, destacando también que una de las metas de este aniversario será restaurar esa visión original.
En concordancia con este objetivo, el centro ha anunciado su intención de recuperar algunos elementos arquitectónicos fundamentales pensados por Sert y Miró, como los ventanales originales, cuya apertura progresiva permitirá que la luz natural y la vegetación vuelvan a formar parte activa del recorrido expositivo. Además, el jardín de los Cipreses será reabierto al público y se integrará nuevamente en el circuito museográfico, un gesto simbólico de reapertura tanto física como conceptual.
La poesía acaba de empezar: 50 años de la Miró, la primera exposición del programa conmemorativo, que podrá visitarse desde el 11 de junio, será una revisión libre e intuitiva de las cinco décadas de historia del centro, construida a partir de su propio archivo. La curaduría se ha repartido entre los artistas Lúa Coderch, Anna Moreno, Àngels Ribé y Antonio Ortega, quienes han abordado este recorrido, no desde la cronología, sino desde la sensibilidad artística y el diálogo con el legado del espacio.
En octubre se desplegará una exposición titulada Miró y los Estados Unidos, desarrollada en colaboración con la Phillips Collection de Washington. Esta muestra se centrará en las relaciones personales y artísticas que Miró mantuvo con importantes figuras del arte norteamericano, a lo largo de las siete visitas que realizó al país. Obras de artistas como Jackson Pollock, Mark Rothko, Louise Bourgeois o Lee Krasner dialogarán con el universo plástico del catalán, revelando las conexiones que fue tejiendo desde los años veinte y que consolidaron su proyección internacional. En marzo de 2026, esta exposición viajará a Washington, donde se convertirá en la mayor muestra de Miró en territorio estadounidense hasta la fecha.
La programación también incluirá la presentación en España de la artista francocanadiense Kapwani Kiwanga, ganadora del más reciente Premio Internacional Joan Miró. Su obra se exhibirá a partir del mes de abril, en una apuesta por dar visibilidad a las voces contemporáneas que, como Miró en su tiempo, se sitúan en los márgenes del arte hegemónico y aportan nuevas miradas sobre la historia, la política y la identidad.
La celebración del aniversario es un ejercicio de memoria activa, una forma de honrar los cimientos de la Fundación sin perder de vista el porvenir. Visitar la Fundación en este contexto supone una oportunidad única para redescubrir tanto la colección permanente como las muestras temporales, entre ellas la exposición del Espai 13 y la instalación fotográfica en el vestíbulo.