El pasado 25 de septiembre, decenas de cineastas se reunieron en la alfombra roja del Festival de Cine de San Sebastián en apoyo a los directores del documental NAZA. Bajo el lema “We are NAZA too” (nosotros también somos NAZA), la concentración denunció la persecución y amenazas que han sufrido Yuval Abraham y Rachel Szor tras la proyección de su película, la cual fue premiada en el Festival de Cine de Venecia.
La iniciativa reunió a distintas personalidades de la industria cinematográfica, incluyendo actores, productores, guionistas y otros directores, quienes mostraron su apoyo a la dupla de cineastas, a quienes el gobierno israelí amenazó con revocar su ciudadanía. Dentro de esta lista, destacaron nombres como Rodrigo Sorogoyen, Mireia Gabilondo, Jon Garaño, Estíbaliz Urresola, Aitor Arregui, Jose Mari Goenaga, Pili Guerra y José Luis Rebordinos, director del Festival de Cine de San Sebastián
Además, se recabaron más de mil firmas para exigir el cese inmediato del genocidio en Gaza, externar su apoyo a la causa palestina y posicionarse en defensa de la libertad de expresión. Además de los nombres antes mencionados, algunos nombres que apoyaron la moción son Pedro Almodóvar, Javier Bardem, Luis Tosar, Maribel Verdú, Carmen Machi y muchos más.
“Denunciamos la censura, persecución y amenazas contra los directores Yuval Abraham y Rachel Szor, entendiendo que amenazar su labor es amenazar la libertad de expresión de todo el sector cinematográfico. Amenazándoles a ellos, nos amenazan a todos. Por eso nosotros también somos Gaza”, se señaló en la concentración.
En NAZA, Abraham y Szor reúnen testimonios de 24 agentes y soldados israelíes con el objetivo de mostrar una mirada diferente sobre la guerra y exponer lo que consideran una matanza sistemática de civiles palestinos. A lo largo de sus 80 minutos de duración, se muestra cómo los sistemas de vigilancia del ejército israelí utilizan inteligencia artificial para identificar posibles objetivos de Hamás y bombardear sus residencias sin importar que haya familias en la zona.
Según información de Reuters, el documental ha generado reacciones violentas en Israel, sobre todo en el ejército, quienes ya examinan qué acciones legales emplear contra los involucrados.