Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, busca impulsar una ley que permita revocar la ciudadanía a quienes difamen al ejército israelí. La propuesta llega después de que el mandatario lanzara críticas contra Yuval Abraham y Rachel Szor, directores de NAZA, documental que recibió el Premio Especial del Jurado en el Festival Internacional de Cine de Venecia y una ovación de 24.5 minutos, la más extensa, hasta ahora, del certamen.
Abraham y Szor, quienes trabajaron con los cineastas palestinos Basel Adra y Hamdan Ballal en No Other Land, reúnen en NAZA los testimonios de 24 agentes y soldados israelíes para ofrecer otra mirada sobre la guerra en Gaza y, al mismo tiempo, exponer lo que, afirman, constituye una matanza sistemática de civiles palestinos. El título parte de un acrónimo utilizado por las fuerzas armadas del país para referirse a las bajas de civiles, incluidos mujeres y niños. “Nezek Agavi” significa “daños colaterales”.
#BiennaleCinema2026 Announced at the last minute, it took everyone by surprise – and now #NAZA is here. A powerful true story courageously captured by @yuval_abraham and #RachelSzor, hitting the #Venezia83 Red Carpet before heading into the Sala Grande. And if you’re a true… pic.twitter.com/g8mcdQChoV
— La Biennale di Venezia (@la_Biennale) September 10, 2026
A lo largo de 80 minutos, se detalla cómo los sistemas de vigilancia del ejército emplean inteligencia artificial para identificar posibles objetivos de Hamás y bombardear sus residencias, sin importar la presencia de familias en la zona. El documental se filmó en secreto durante la noche, desde las azoteas de Tel Aviv. Además, tomó como referencia investigaciones publicadas, entre 2023 y 2025, en distintos medios de comunicación.
“Lo que vemos es un sistema de matanzas masivas, que se basa y depende de la vigilancia masiva. Queríamos hacer esta película porque escuchar los testimonios de los mismos agentes que operaron y diseñaron estos sistemas puede hacer que la negación de estos crímenes sea más difícil. Existe una correlación directa entre el silencio o la negación de los crímenes y su capacidad para persistir”, compartió Yuval Abraham en Venecia.
De acuerdo con Reuters, NAZA provocó una reacción violenta en Israel, particularmente en el ejército, que ya examina posibles acciones legales contra los involucrados. Netanyahu tampoco tardó en responder y calificó las acusaciones como una “incitación antisemita global”.
El martes, acusó a sus rivales electorales de no tomar una posición dura contra el documental, alegando que esto no los haría aptos para el cargo. Un día después, se comprometió a avanzar con dos proyectos de ley para resarcir el “inmenso daño” que ha provocado a las fuerzas militares de Israel.
Según declaró, la primera orden será revocar la ciudadanía de cualquier persona que difame a los soldados y, la segunda, “golpear sus bolsillos y aumentar los daños legales por difamación, por los que pueden ser demandados hasta veinte veces”. “Golpearemos sus bolsillos y también su ciudadanía, porque su lugar no está entre nosotros”, subrayó.
#BiennaleCinema2026 #Venezia83⁰Premio Speciale della Giuria / Special Jury Prize:⁰NAZA di/by @yuval_abraham, #RachelSzor pic.twitter.com/eG6HRSgDXo
— La Biennale di Venezia (@la_Biennale) September 12, 2026
A estos comentarios se sumó Miki Zohar, ministro de Cultura, quien también amenazó con revocar la ciudadanía de los cineastas. Por su parte, Naftali Bennett, exministro de Israel, compartió un comunicado en el que se dijo “orgulloso” y “profundamente agradecido” con los soldados israelíes. “Retratarlos como perpetradores del ‘genocidio’ no es un arte valiente, es un acto cobarde”, puntualizó.
NAZA, que se desarrolló a lo largo de tres años, cuenta con el respaldo de Jonathan Glazer, ganador del Óscar por La zona de interés, así cómo por el diario The Guardian.
De acuerdo con cifras de autoridades sanitarias, más de 73 mil palestinos, la mayoría civiles, han muerto en la guerra genocida de Israel contra Gaza desde octubre de 2023.