Diez años después de haber aparecido en la escena con éxitos como ‘Afuera del planeta’ o ‘Bajo el agua’ —que hasta se han convertido en clásicos infaltables en las playlist de los románticos más empedernidos—, Manuel Medrano mira atrás y se permite detenerse a contemplar el camino que ha recorrido hasta ahora. “Ha sido un año muy especial de conmemorar cada paso de esta carrera que ha sido tan especial y tan gratificante para mí a través del tiempo”, comenta, pues, en sus palabras, parece que fue ayer que lanzaba su álbum debut homónimo sin saber que sería el primer gran paso de su trayectoria.
Para conmemorar un año tan significativo, el cantautor colombiano lanzó Manuel Medrano En Concierto 10 Años (En Vivo desde el Auditorio Nacional), un álbum compilatorio, además del anuncio de una gira que llegará a distintas ciudades del mundo. Manuel Medrano 10 Años Tour arrancó a principios de septiembre con dos Movistar Arena en Bogotá completamente agotados. Para él, regresar a la ciudad donde creció con semejante respaldo es, quizá, uno de los gestos más retribuyentes de su tierra. “Me apasiona demasiado esta hazaña de llenar un Movistar Arena porque yo creo que en mi proceso como músico, como cantautor y como artista he visitado muchos venues en Bogotá, desde los más pequeñitos cuando empecé a cantar mis canciones en los bares para 10 personas”, recuerda. “Me genera mucha nostalgia y mucha alegría al mismo tiempo”.

Esta serie de conciertos hará algunas paradas por Argentina, Chile, España, Perú, Ecuador, México, España, entre otros, en un recorrido que confirma que su carrera ha llegado a un punto que alguna vez vio lejano. “Ha sido hermoso y fascinante”, dice sobre los primeros shows. “Nuestro público en Bogotá definitivamente es algo que me produce una inmensa alegría porque ellos han estado ahí desde el día uno”.
Pese a que la capital colombiana lo vio crecer, como persona y artista, Medrano sigue sorprendiéndose por el apoyo del público que va sumando nuevos seguidores conforme pasa el tiempo. “Nunca deja de sorprenderme que canten todas las canciones de principio a fin, es fascinante vibrar un concierto donde el público conoce la gran mayoría de tus canciones”, cuenta. Lo que empezó con 500 personas en un bar hoy convoca a 10 mil en un recinto, y el público, no sólo entona los éxitos de siempre, sino que los nuevos temas también tienen una gran acogida.


Con una década a cuestas, es inevitable la pregunta de cuándo sintió que finalmente tomaba vuelo. A su perspectiva ese momento es ahora. “Yo siento que este es el momento donde estamos sintiendo que realmente mi carrera despega. Por la masividad en los conciertos por las escuchas en Spotify”, señala. Y con 10 millones de oyentes mensuales en Spotify y tres premios Grammys Latinos en su haber, está claro que se ha hecho un nombre en la industria. “Hay miles y millones de álbumes y que la gente decida escuchar los míos, para mí, eso es un honor, un privilegio”, confiesa.
Pero mientras se mueve por escenarios de Latinoamérica y Europa, ya trabaja en su cuarto trabajo de estudio. “Nos aproximamos a lanzar lo que va a ser mi cuarto álbum. Es algo que nunca imaginé que iba a pasar en mi vida”, afirma. Y aunque los números son importantes en la industria actual, Medrano reconoce que lo más gratificante han sido los aprendizajes que le han dejado tanto los errores, como los triunfos. “He aprendido mucho a confiar más en mi instinto, a creer mucho más en mí”, afirma. “Cuando yo empecé se escuchaba música en CDs, ahora se escucha música por TikTok. Pero cuando mi instinto tiene las cosas claras, he aprendido a hacerle caso y de pronto no desviarme por tendencias de la industria o por consejos que de pronto realmente no siento míos”.
Y la prueba tangible de ello es su música, que desde el primer álbum lo ubicó como un baladista con sello propio: romántico, melódico y cargado de emoción. Aunque sabe que su estilo ha estado evolucionando con influencias desde el funk, el pop o el rock, también resalta su desarrollo sobre el escenario. “Nuestro performance en vivo es mucho más poderoso. Nuestra puesta en escena es mucho más grande también”, asegura. “Antes de sentarme a escribir canciones, estaba con mi guitarra cantando para la gente y año tras año creo que ese performance de sentarme con mi guitarra a cantar para la gente ha evolucionado”.

Hoy, ese gesto íntimo de tocar acompañado solo de su guitarra se ha transformado en un espectáculo de gran escala. “Ahora estamos con una orquesta genial en vivo, contamos con una producción impresionante, la mayoría de Colombia, con músicos, staff… También, en mis álbumes, he logrado aproximarme más a lo que quiero hacer con mi música”.
Pero si bien las baladas románticas siguen siendo el eje de su obra, Medrano se permite matices que enriquecen el espectáculo en vivo y pretende experimentar con otros géneros en los próximos años. “Me encantaría seguir explorando esas baladas que tocan corazones, que sanan almas y que invitan a que la gente se enamore”, comenta. “Pero también explorar ese funk, pop y toda esa música alternativa que viene del corazón de Bogotá”.
Con esa misma energía proyecta la próxima década, fiel a aquello que lo impulsó a hacer música en un primer momento. “Quiero transformar el mundo en un lugar mejor a través del arte, a través de la música, y que la gente conecte más con el amor a través de mis canciones”, señala, para luego asegurar que la responsabilidad de un artista está en lo que escribe, en lo que deja resonando en el oyente.

Hablar de diez años de carrera también obliga a mirar hacia adelante, a preguntarse cómo se mueve una industria que cambia en un abrir y cerrar de ojos. De hecho, Medrano tiene claro que la competencia ya no será solo entre artistas humanos. “Ahora va a ser una constante competencia entre músicos y máquinas, porque ya va a haber mucha gente haciendo música con inteligencia artificial”, dice sin dramatismo, pues lo ve como un nuevo terreno de juego, con riesgos y posibilidades. “Si antes éramos 10 millones de artistas en el mundo, ahora van a haber 10 millones de artistas artificiales más haciendo música”.
Lejos de verlo como una amenaza, el colombiano ya ha intentado incluir estas nuevas tecnologías en su trabajo, como en el video de ‘Mariposas En El Pecho’. “A mí me apasiona el hecho de que exista más arte y también que estemos pasando la barrera de la educación y de la información porque ya no necesitas estudiar mil años para crear una canción”, resalta. “Ahora con tu celular oprimes un botón con una idea que tengas y ya tienes una gran canción y eso me motiva demasiado, no sólo por mí, sino que me imagino a niños de 10 o 13 años haciendo música fascinante con estas nuevas herramientas”.
Diez años también han traído dudas y Medrano no las esconde. “Todos los días quiero renunciar, sobre todo cuando me ponen vuelos a las 6am y tengo que salir de un show a la 1am, para despertarme a las 4am al otro día, alistar maleta…”. Entre sacrificios y jornadas que parecen no dar tregua, confiesa que más de una vez se ha preguntado por qué eligió este camino. La respuesta, sin embargo, siempre lo devuelve al mismo lugar. “Pienso: ‘¿de qué otra manera me gustaría ganarme estas cosas?’ y no llego a ninguna conclusión, entonces sigo firme en la razón de que soy un bendecido y afortunado, como dicen por ahí, de poder vivir de lo que más amo que es el arte en cualquiera de sus manifestaciones”. Y añade: “Dudar de tu carrera es uno de los grandes pasos al éxito”.
Fascinantes, dice, han sido estos diez años en los que pasó de cantar en bares por unas monedas a llenar arenas en distintos países. “Alguien me dijo, ‘tu saresti affascinante’, en español: ‘tú eres fascinante’. Y yo considero que para mí el resumen de estos 10 años ha sido eso”.


Créditos:
Fotos por Mario Álzate
Producción Ejecutiva por Diego Ortiz
Producción Bibiana Quintana
Presentado por Vidanta (@vidanta) con el apoyo de Los Cabos (visitloscabos_mx)