Lila Avilés vuelve a la dirección con un proyecto que promete tocarnos el corazón: Músicas, un documental sobre la Banda Femenil Regional “Mujeres del Viento Florido”, un colectivo de mujeres indígenas de la Sierra Mixe en Oaxaca que ha hecho de la música un acto de identidad, resistencia y transformación.
Más que una banda, ellas son un movimiento. Desde hace más de una década, bajo la dirección de Leticia Gallardo Martínez, este colectivo ha abierto espacios para que niñas, jóvenes y adultas encuentren en la música tradicional no solo una herramienta artística, sino una forma de autonomía y resistencia. Hoy son más de sesenta integrantes activas, con presencia en al menos doce comunidades oaxaqueñas. Tocan instrumentos de viento, portan los trajes de sus pueblos y han pisado escenarios como Bellas Artes, el Teatro Macedonio Alcalá o el Zócalo de Oaxaca. También han colaborado con artistas como Lila Downs, Mon Laferte y Vivir Quintana.
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A través del ojo sensible del fotógrafo Diego Tenorio y el montaje de Omar Guzmán, el documental construye un retrato coral que es también un canto a la dignidad, Músicas no es una biografía ni un homenaje, es una película que se adentra en los procesos colectivos que sostienen este proyecto, en sus ensayos, en sus paisajes, en la vida que se construye alrededor de la música. Desde ese enfoque, el documental dialoga de forma natural con el cine que ha construido Avilés hasta ahora.
Desde La camarista, Lila ha mostrado un interés claro por retratar lo invisible. En Tótem, confirmó su capacidad para narrar un cine honesto y completo, sin dejar atrás la esencia que tiene su trabajo con enfoques colectivos. Su cine trabaja con los silencios, los detalles, la acumulación de gestos.
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Con una trayectoria que ya la ha llevado a festivales como Berlín, Toronto y Morelia, y a representar a México en los Oscar y los Goya, Avilés confirma que su cine está hecho con los pies en la tierra, y que su sensibilidad como artista está profundamente conectada con las realidades que nos definen.