La hija del mariachi, la telenovela colombiana escrita por Mónica Agudelo se estrenó en 2006 y rápidamente se consolidó como un fenómeno en Colombia y Latinoamérica. Con una trama que seguía la historia de Emiliano, un mexicano que huye a Colombia tras ser injustamente acusado de un crimen, y Rosario, una cantante, La hija del mariachi se destacó por su mezcla de romance, música ranchera y tensión dramática. La versión original se mantuvo en el imaginario colectivo por años, y en 2013 se realizó una exitosa versión mexicana titulada Qué bonito amor, protagonizada por Danna García y Jorge Salinas. Ahora, en 2025, llega una nueva versión que moderniza la historia, adaptándola a las realidades actuales sin perder la esencia que la hizo tan querida. En esta entrevista, los directores Juan Carlos Mazo y Lucho Sierra, junto a los protagonistas Essined Aponte y Roberto Romano, nos cuentan cómo abordaron este reto.
La hija del Mariachi es una historia que está profundamente arraigada en el imaginario de los colombianos y el público latinoamericano. Volverla a revivir exige una gran responsabilidad emocional, cultural y social. ¿Cómo asumieron ese compromiso para adaptarla a los tiempos actuales?
JUAN CARLOS MAZO: Es una gran responsabilidad, sin duda. Lo que hicimos fue modernizarla, pero respetando la esencia de la historia. La trama sigue siendo tan poderosa como antes, pero queríamos actualizarla con personajes modernos, una realización más actual en cuanto a la puesta en escena y la música. Mantenemos el alma de la historia, pero la modernizamos para que se sienta relevante para el público de hoy.
También te puede interesar: El boom de los clásicos latinoamericanos en la era del streaming – Hollywood Reporter
LUCHO SIERRA: La historia de La hija del mariachi es tan fuerte que merece ser contada de nuevo. Como los grandes clásicos, ha sido adaptada muchas veces, y nosotros queríamos hacer algo similar a lo que hacen las grandes adaptaciones en el cine y teatro. El reto para nosotros fue ver cómo ese conflicto de amor y desamor se adapta a la realidad de hoy, con nuevas músicas, nuevas relaciones, nuevas tecnologías y una nueva forma de pensar.

Como actores, ¿cómo han enfrentado el reto de reinterpretar estos personajes, especialmente en un contexto tan distinto al de la versión original y a la de Qué bonito amor?
ESSINED APONTE: Para nosotros, era fundamental no imitar la versión original. Sabíamos que el público estaba muy vinculado a la telenovela, pero nuestra intención era crear algo propio, una versión que respetara la historia pero que estuviera más en línea con la realidad de hoy. Las relaciones de amor se viven de manera muy diferente ahora, con la influencia de las redes sociales, la tecnología y la nueva forma de relacionarse. Queríamos que nuestros personajes reflejaran esos cambios.
ROBERTO ROMANO: Totalmente. Lo interesante de esta adaptación es cómo los personajes, a pesar de estar en un conflicto de amor muy similar al de la versión original, ahora enfrentan nuevas complicaciones, como la omnipresencia de la tecnología, la vigilancia, los cambios en la forma de amar y vivir. La clave estaba en mantener la pasión y la humanidad de los personajes mientras ajustábamos su comportamiento a un mundo que es muy distinto al que se retrataba antes.

La hija del Mariachi es conocida por su fuerte vínculo con la música, especialmente la música ranchera mexicana. ¿La música sigue siendo un pilar fundamental en esta nueva versión?
LUCHO SIERRA: La música sigue siendo central. No se puede contar esta historia sin su música, y, en esta versión, queremos que sea un verdadero protagonista. Desde el mariachi hasta la cumbia, la música conecta las emociones de los personajes con el público. Es la columna vertebral de la historia, y tiene un papel fundamental para dar ritmo a la narrativa.
También te puede interesar: Mentiras: La Serie lleva el musical homenaje a los 80 al streaming – Hollywood Reporter
ESSINED APONTE: Hay una gran conexión entre Colombia y México a través de la música. El vallenato colombiano y la música mexicana tienen una relación muy estrecha, y eso también se refleja en nuestra versión. Queríamos que la música de La hija del mariachi fuera un puente entre ambas culturas, que ayudara a contar la historia y a darle más profundidad emocional a los momentos clave.

Para aquellos que no vieron la versión original, ¿qué desean que el público vea en esta nueva La hija del mariachi? ¿Qué esperan que sus nuevas audiencias perciban de esta historia?
JUAN CARLOS MAZO: Lo que queremos es que el público vea que esta es una historia que sigue siendo relevante, que el amor, la pasión y la lucha son universales. Hemos llevado la historia a un nivel de producción internacional, con personajes más profundos y un contexto más moderno. Nos gustaría que el público se sintiera identificado y tocado por los mismos sentimientos de siempre, pero ahora en un contexto más cercano a lo que vivimos hoy.
LUCHO SIERRA: Queremos que la gente vea cómo las telenovelas pueden evolucionar y modernizarse sin perder su esencia. Estamos mostrando una producción de alta calidad que eleva el nivel de lo que hacemos como televisión. Espero que el público reconozca el esfuerzo por mantener la autenticidad y la emoción, mientras se adapta a un mundo más contemporáneo.
Finalmente, ¿cómo ven el futuro de las telenovelas, especialmente con la evolución del género y la influencia de las plataformas de streaming?
JUAN CARLOS MAZO: El futuro de las telenovelas es brillante. Las plataformas digitales nos han permitido llevar historias a una audiencia global, y eso ha elevado el nivel de producción. Las telenovelas ya no son solo un producto de entretenimiento local, sino que tienen un alcance internacional. Nosotros, como creadores, estamos haciendo lo posible para asegurar que las historias se mantengan frescas, relevantes y con la calidad que el público espera.