Cuando se tiene una historia entrañable no es necesario contratar a actores de renombre. Eso pensaba George Lucas, responsable de crear el universo de Star Wars, quien siempre busco a talentos ocultos para sus películas. Sus razones van mucho más allá del dinero. Claro que para la primera cinta el presupuesto no era tan grande como en producciones posteriores, pero aún así el contar con rostros poco conocidos permitía a la audiencia conectar con los personajes de forma distinta. El público no veía a un famoso interpretando a un personaje, sino a Luke, Leia y Han Solo.
Si bien esta tradición se perdió un poco en la segunda trilogía, donde se incorporaron nombres como Samuel L. Jackson, Natalie Portman y Christopher Lee, regresó de lleno para las últimas tres entregas que nuevamente fungieron como catapulta para un nuevo grupo de actores. Es más, esta idea no solo se quedó en el cine, sino que se traspasó al streaming con la llegada de diversas series que pusieron en el mapa a intérpretes que hoy son estrellas de Hollywood como Pedro Pascal y Diego Luna.
Para celebrar el Día de Star Wars, hacemos un repaso por aquellos talentos para los que la franquicia marcó un antes y un después en sus carreras.
Mark Hamill

El actor que encarnó a Luke Skywalker construyó una carrera más variada de lo que suele recordarse. En cine, participó en títulos como la cinta bélica The Big Red One de Samuel Fuller, donde mostró un registro más dramático y contenido, y en Corvette Summer, una comedia ligera que explotaba su popularidad tras Star Wars. Además, tuvo apariciones en películas de culto como Brigsby Bear, donde juega con su propia imagen pública. Sin embargo, su terreno más sólido ha sido el doblaje. Su Joker en Batman: The Animated Series se convirtió en referencia dentro del género, lo que le permitió construir una segunda carrera, más constante y reconocida dentro de la animación y los videojuegos.
Harrison Ford

Harrison Ford, quien realizó pequeñas apariciones en las cintas de Francis Ford Coppola The Conversation y Apocalypsis Now para luego coprotagonizar la cinta American Graffiti de George Lucas, convirtió su etapa post-Star Wars en una de las filmografías más sólidas del cine comercial. Encadenó personajes emblemáticos como Indiana Jones en cinco películas, al cazador de replicantes Rick Deckard en dos cintas de Blade Runner y al agente Jack Ryan en Patriot games y Clear and Present Danger Además, se movió con soltura entre la acción, el thriller y la comedia romántica con títulos como Witness, Frantic, Presumed Innocent, Working Girl, The Fugitive, Air Force One o Morning Glory. Su carrera se sostiene en una presencia física clara y un tipo de personaje cansado, y gradualmente más humano como el psiquiatra de la serie Shrinking,
Carrie Fisher

Hija de la actriz Debbie Reynolds (Singin’ in The Rain) y del cantante Eddie Fisher, Fisher creció dentro de Hollywood, lo que marcó tanto su trayectoria como su mirada crítica sobre la industria. En cine, participó en títulos como Shampoo y The Blues Brothers, donde aporta un humor irónico y explosivo, y en la comedia romántica When Harry Met Sally…, donde su papel secundario añade ritmo y contrapunto. Además, apareció en Hannah and Her Sisters de Woody Allen, consolidando una presencia constante en el cine de los años ochenta. Sin embargo, su peso real dentro de la industria fue más allá de la actuación. Fisher se convirtió en una de las “script doctors” más solicitadas de Hollywood, trabajando sin crédito en guiones como Hook o Sister Act. Además, desarrolló una carrera literaria sólida, con obras como Postcards from the Edge, donde mezcla experiencia personal, ficción y humor ácido para retratar el lado menos glamoroso del espectáculo. Finalmente, su mayor aporte estuvo en su voz autoral. Directa, sarcástica y sin filtros, Fisher escribió y habló sobre adicción, salud mental y fama con una claridad poco común en Hollywood. Por lo tanto, su legado no se limita a sus papeles en pantalla; se extiende a cómo entendió y explicó la industria desde dentro, con una honestidad que sigue resonando.
Alec Guinness

El respetado actor desarrolló una de las carreras más sólidas del cine británico mucho antes de su Obi Wan Kenobi. En primer lugar, fue una figura clave en los estudios Ealing, con comedias como The Ladykillers y Kind Hearts and Coronets, donde interpretó múltiples personajes con precisión quirúrgica. Luego trabajó con David Lean en varias de sus grandes producciones, incluyendo The Bridge on the River Kwai (por la que ganó el Óscar) y Lawrence of Arabia. Además, se destacó en The Man in the White Suit, mostrando su capacidad para combinar humor con profundidad. Su carrera se definió por la elegancia interpretativa y una habilidad notable para desaparecer dentro de cada personaje.
Ewan McGregor

El carismático actor británico que encarnó la versión joven de Obi-Wan, construyó su carrera sobre una mezcla de cine de autor y proyectos comerciales. En primer lugar, se dio a conocer con las cintas Shallow Grave y Trainspotting de Danny Boyle, donde su interpretación marcó a toda una generación. Luego consolidó su prestigio con títulos como The Pillow Book y Moulin Rouge!, donde mostró su faceta musical, así como en la aclamada cinta The Ghost Writer de Roman Polanski. Además, ha alternado con producciones más accesibles como Big Fish, The Impossible y Doctor Sleep. Su fortaleza está en la versatilidad, ya que puede moverse entre lo íntimo, lo excéntrico y lo épico sin perder naturalidad.
Liam Neeson

Hoy en día, el actor británico-irlandés es sinónimo de acción y éxitos de taquilla, pero no siempre fue así. La carrera de Liam Neeson se extiende por casi cinco décadas, pero no sería hasta 1999 que adquirió su estatus de estrella tras haber interpretado al maestro Qui-Gon Jinn en la primera entrega de la segunda trilogía de Star Wars. Si bien fue la única película de la saga en la que apareció, su personaje sigue siendo referenciado. Incluso volvió a interpretarlo para la serie enfocada en su aprendiz Obi-Wan Kenobi. Su carrera se mantuvo cerca de la acción convirtiéndose en la cara de la franquicia Búsqueda implacable y apareciendo en películas como Batman inicia y Furia de titanes. Tampoco le ha tenido miedo a soltarse un poco en producciones cómicas como The Naked Gun.
Daisy Ridley

Encarnar a Rey, la protagonista de la nueva trilogía del universo de Star Wars, fue el primer gran reto en la carrera de la actriz inglesa. ¿Estuvo a la altura de las circunstancias? En esta ocasión, eso es aparte. Lo innegable es que la saga creada por George Lucas puso a Ridley en el mapa. Si bien desde entonces poco a poco se ha perdido en un mar donde constantemente aparecen caras nuevas, la intérprete ha sido parte de diversas producciones donde destacan títulos como Grande Envie, Young Woman and the Sea y Ophelia.
Adam Driver

¿Quién iba a pensar que el chico que dio vida a Kylo Ren se convertiría en todo un actor de culto? A pesar de que Lucasfilm no ha vuelto a utilizarlo, la industria cinematográfica ha visto en Adam Driver a un actor con rango bastante amplio. Antes de saltar a la fama como parte del universo creado por George Lucas, el actor fue pieza clave de la serie Girls, la primera producción que los puso en el mapa. Una vez concluyó la nueva trilogía de películas de Star Wars, Driver se fue alejando de los grandes blockbusters para centrarse en producciones más íntimas. No todo se trata de dramas sumamente emocionales como Historia de un matrimonio, sino también de largometrajes ciencia-ficción como 65: Al borde de la extinción y películas policiales como BlacKkKlansman.
John Boyega

Al igual que su co-estrella Daisy Ridley, el papel de Boyega como Finn fue responsable de ponerlo en el mapa de la actuación, aunque desde antes había participado en proyectos que dejaron huella como Ataque extraterrestre, donde dio vida a Moses. Tras haber interpretado al stormtrooper redimido, el intérprete protagonizó Titanes del pacífico: La insurrección. Desde entonces, el actor se alejó de las grandes producciones de Hollywood para enfocarse en proyectos de menor tamaño, como Clonaron a Tyrone y Love, Death & Robots.
Oscar Isaac

El actor de origen guatemalteco que encarna a Poe Dameron en Star Wars, ha construido una carrera marcada por la versatilidad y una elección de proyectos bastante afinada. Antes de entrar al circuito más comercial, destacó en cine independiente con Inside Llewyn Davis de los hermanos Coen, donde sostuvo casi toda la película desde la música y la introspección. Además, participó en proyectos de autor como A Most Violent Year y Ex Machina, moviéndose entre el drama y la ciencia ficción. Luego amplió su alcance con títulos como Dune, Annihilation, el villano Apocalypse y el superhéroe Moon Knight para Marvel. Su marca está en personajes contenidos, muchas veces al borde de una ruptura interna.
Kelly Marie Tran

La actriz hija de refugiados vietnamitas ha desarrollado una carrera más selectiva, marcada por elecciones que combinan visibilidad y riesgo. Tras su irrupción en Star Wars: The Last Jedi, buscó proyectos distintos como Sorry for Your Loss y el thriller independiente The Sky Is Everywhere. Además, prestó su voz en The Croods y Raya and the Last Dragon, donde, al igual que Mark Hammil, se destaca desde la animación. Su trayectoria refleja una búsqueda por ampliar su registro y evitar quedar encasillada en un solo tipo de papel.
Pedro Pascal

Hoy en día, el actor chileno es una de las principales caras de Hollywood. A lo largo de sus casi tres décadas en la industria cinematográfica, Pascal ha danzado entre el cine de autor y producciones más comerciales. La hoy superestrella nunca le ha temido a asumir papeles complejos para directores de la talla de Pedro Almodóvar y posteriormente dar vida al protagonista de la adaptación televisiva de un videojuego como The Last of Us. En 2025 tuvo un verano envidiable protagonizando Materialists, Eddington y Los 4 Fantasticos: Primeros pasos. Pero el principio de esta fama abrumadora llegó después de protagonizar The Mandalorian, la primera serie del universo de Star Wars en su era Disney. El intérprete llevará el personaje de Din Djarin a la gran pantalla con una cinta que promete dar cierre a su historia.
Diego Luna

Antes de formar parte del universo de Star Wars, el actor mexicano se consolidó como uno de los rostros más reconocidos de su país, tras hacer una habitual y exitosa mancuerna con Gael García Bernal, con quien compartió pantalla en películas como Y tu mamá también o Rudo y cursi. En aquellos años, incluso había tenido roces con el cine hollywoodense con producciones como La terminal, donde lo vimos junto a Tom Hanks, o Frida, donde fue compañero de Salma Hayek y Alfred Molina. Sin embargo, su papel en el spin-off Rogue One y luego en la serie Andor impulsaron su carrera en el extranjero al siguiente nivel, consolidándolo como uno de los actores mexicanos más exitosos de la actualidad. Próximamente, el actor será parte de la adaptación en acción real de Enredados y presentará su cuarta película de ficción en el Festival de Cine de Cannes.