Terapia de grupo con el elenco de Betty la fea, la historia continúa. 

Los personajes Betty la fea, la historia continúa nos revelan los problemas emocionales y los trastornos psicológicos de sus personajes.

Por ANDRÉ DIDYME-DÔME |

septiembre 16, 2025

3:12 pm

Cortesía de Prime Video

Todos los personajes de Betty la fea están rotos, y eso es precisamente lo que los hace humanos. Betty la fea: la historia continúa no solo revive a sus personajes, los expone. Dos décadas después, las heridas siguen abiertas. Amores no correspondidos, vacíos que no llenan el éxito ni la apariencia, y vínculos marcados por la dependencia emocional. En estas conversaciones íntimas con el elenco, se diseccionan las grietas invisibles que hacen a cada personaje tan entrañable como trastornado. Porque en Betty, nadie está completamente bien. Y esa es la clave.

Además de ser periodista, soy psicólogo. Y hoy vengo con una propuesta un poco distinta. Viendo las dos temporadas de Betty la fea, La historia continúa así como la telenovela original, me doy cuenta de que todos los personajes tienen algún tipo de dificultad emocional y problema psicológico. Me gustaría explorar eso con ustedes.

Marcela Posada como Sandra Patiño. Cortesía de Prime Video

Empecemos por Marcela Posada. ¿Cuál crees tú que es el problema de Sandra Patiño “La Jirafa”?

MARCELA POSADA: El control de la ira.

¿Es impulsiva?

MARCELA POSADA: Sí, es bastante impulsiva. No piensa las cosas, sino que de una vez las va botando. O sea, reacciona muy rápido, es bastante explosiva.

¿Será que otro de los problemas de ella es la introversión?

MARCELA POSADA: Sí. Ella es muy introvertida. Es posible porque Sandra, en el fondo, es una persona tierna. Y siempre está a la defensiva. También esa parte interna busca esconder algo… sus sentimientos. Entonces se expresa de otra manera, se expresa con violencia. Pero ella necesita un buen psicólogo (risas). Todas tenemos un “raye”, ¿no? Eso es lo que yo me di cuenta como persona, eso es lo que descubrí. Todos los seres humanos tenemos “rayones”. Por la vida, las experiencias… y porque de eso se trata, de aprender. Lo importante es que seamos conscientes de esos problemas, de esos defectos. Creo que de eso se trata, entre muchas cosas, Betty la fea, la historia continúa. 

Luces Velásquez como Bertha Muñoz de González. Cortesía de Prime Video

Creo que Bertha de González es de las más ecuánimes de todos los personajes…

LUCES VELÁSQUEZ: Lo que pasa es que Bertha es la mujer más realizada del grupo, dentro de los cánones que la sociedad exige: tener hijos, tener un matrimonio, tener un marido, tener un trabajo, una regularización profesional… toda esa cantidad de cosas. Entonces cumple con todos esos requisitos. Pero en estos 20 años le han pasado también muchas cosas que le han complicado y enredado la vida. La falta de su marido, por ejemplo. Pero también está el tema de la aceptación de su cuerpo, que es una cosa muy complicada hoy en día. Porque todos queremos ser como fulano y mengano. Y uno tiene que ser como es uno. Entonces, de alguna manera, es esta la etapa de hablar de eso.

¿Cuál sería el mayor defecto de Bertha?

LUCES VELÁSQUEZ: A mí no me parece que sea un defecto. A mí me parece una luz. Pero para la sociedad sí: la falta de filtro. O sea, si nosotros dejáramos los filtros, y dejáramos de posar y actuar en función de complacer a los demás, de pronto las cosas serían más claras. Y por ende, más fáciles para comunicarnos. Uno sabe con qué cuenta y con qué no. Bertha es eso. Habla como un niño pequeño. Uno lo perdona porque es como un niño. Pero en realidad, ella es una mujer adulta con la actitud de un niño. Lo que le entra por los oídos, le sale por la boca. No tiene la culpa.

¿Decir sin pensar y pensar antes de actuar?

LUCES VELÁSQUEZ: Sí, un poco, sí.

Stefanía Gómez como Aura María Fuentes. Cortesía de Prime Video

Es el turno para Aura María Fuentes. Stefanía, hablemos desde su esencia, ¿quieres?

STEFANÍA GÓMEZ: Yo siento que Aura María tiene una falta de seguridad en sí misma. Porque si ella encontrara esa seguridad, lograría hacer muchísimas cosas que quiere que le pasen y le sucedan en la vida. Pero… ella está buscando otros medios para llegar a vivir eso que quiere vivir. No por medio de ella misma, no de trabajarse y de trabajar en la vida, pero con ella.

¿No se enfrenta a ella misma?

STEFANÍA GÓMEZ: Exacto.

¿Qué es lo que ella aspira? ¿Qué es lo que ella quiere?

STEFANÍA GÓMEZ: En ese momento…conseguir un buen papá para su hijo, económicamente estar muy bien, recorrer el mundo… poder, no sé, soñar con ir y venir y comprarse buenos vestidos, buenos trajes. Vivir una vida que ella ve muy lejana. Pero lo quiere buscar por medio de esto: de pronto que un hombre llegue y le supla toda esta parte. Al final es inseguridad. Porque si ella tuviera seguridad en ella misma, podría entender que ella misma lo va a poder lograr. Ella no debería buscar a alguien para que le ayude a resolver o a cumplir sus sueños, sino a ella misma.

Entonces… ¿Sientes que es inseguridad?

STEFANÍA GÓMEZ: No hay seguridad en ella. Está viendo mucho hacia afuera: “¿Cómo soluciono?” Y no se está viendo a sí misma, no se está diciendo: “¡Hey!, yo puedo hacer de mi vida lo que yo quiera”. Simplemente es trabajar en mí misma, ¿no crees?

¿Crees tú que este personaje es un personaje que evade, que huye?

STEFANÍA GÓMEZ: Que huye. Sí, que no enfrenta las cosas. Que no se enfrenta a ella misma, que no se mira, que no se ve.

Exacto. Le falta introspección.

STEFANÍA GÓMEZ: Sí.

Mario Duarte como Nicolás Mora. Cortesía de Prime Video

Quisiera seguir contigo, Mario. Con Nicolás Mora y preguntarte: ¿cuál crees tú que es el problema de tu personaje?

MARIO DUARTE: Yo creo que él tiene el síndrome del friendzone. Está enamorado de Betty, pero no lo puede decir. Se queda callado.

Está bueno ese rasgo para el perfil psicológico de Nicolás.

MARIO DUARTE: Pero déjame decirte que gracias a Patricia, de alguna manera lo está superando. Yo te ayudo ahí y te agrego algo:  Creo que es como un niño vestido de señor…o de viejito. Porque seguramente viste la ropa que le dio el papá.

La ropa que le dio el papá que ya no está. 

MARIO DUARTE: Yo creo que Nicolás es huérfano de padre.

Pero… ¿eso se llega a mencionar? No tengo recuerdo de ello.

MARIO DUARTE: En esta nueva versión alguna vez lo pensamos —no sé si vaya a salir, tal vez está en unas escenas que no van a salir— pero en algún momento nos imaginamos que el papá de Nicolás es Don Hermes.

¿Eso es en serio? ¡Sería gravísimo! ¡Una revelación tipo Star Wars!

MARIO DUARTE: Entonces mételo ahí en el perfil como “posible”.
No lo respaldo, y de pronto me lo anulan. ¡Yo no dije eso! Y si quieren, lo editan, por favor. Me lo dijo Fernando Gaitán antes de morir… (risas).

¿Qué debería hacer Nicolás para ser mejor persona, para seguir adelante? ¿Qué debería hacer?

MARIO DUARTE: Ni idea. No me atrevo a recomendarle nada a Nicolás, ¿sabes? Yo creo que cuando Nicolás llega, yo desaparezco absolutamente. Entonces tendrías que hablar con él.

Lorna Cepeda como Patricia. Cortesía de Prime Video

Okay. Bueno, bueno. Creo que Mario tiene más problemas que Nicolás (risas).  Lorna, además de actriz tú también eres psicóloga. 

LORNA CEPEDA: ¡Exacto! ¡Somos colegas! 

¿Cuál es el problema de Patricia Fernández “La Peliteñida”? ¿Cuáles son los “rayes” de Patricia?

LORNA CEPEDA: Mira, ayer justamente estaba hablando de esto. Yo siento que Patricia es una sobreviviente. Me parece que ella se maneja a través del miedo, y no de otras emociones como el amor, por ejemplo, que es tan importante. Siento que eso la ha llevado a sobrevivir como pueda. No creo que haya tenido una infancia feliz, o una infancia estructurada. Yo creo que tuvo una infancia de sobreviviente, por alguna razón. Ella se creó a sí misma, por todo lo que tuvo que soportar. Y no creo que haya tenido buenas bases o fundamentos para tener una personalidad segura de sí misma. Yo siento que Patricia es muy insegura y tiene muchas falencias. Por eso está tan “rayada”. Ella solo ve la vida de una sola forma, no tiene una visión más amplia del mundo ni de cómo se manejan las cosas.

Yo tengo la impresión de que ella viene de un entorno machista… y además superficial.

LORNA CEPEDA: ¡Por supuesto! De esos entornos donde a las mujeres les dicen: “Mira, tienes que casarte bien, conseguir dinero, verte linda”. Y ya. Más allá, no hay nada. Es la manera como seguramente le enseñaron. Y ella aprendió que: “te tienen que mantener”; “tú estás para ponerte linda, vestirte bien, estar arreglada. Eso es todo lo que debes hacer”. No es un entorno que te empodera ni te enseña a generar tu propio dinero. No. Te enseñan a ser una sanguijuela emocional y económica. Y entonces, claro… eso distorsiona todo tu contrato de autoestima.

¿Crees que Patricia alguna vez va a ser autoconsciente? ¿A reconocer todo eso?

LORNA CEPEDA: No. Sabemos que es muy difícil tener esos momentos de conciencia real sobre lo que nos pasa. En general, la gente no quiere meterse con sus propios sentimientos ni emociones. No nos gusta confrontarnos. Y cuando uno lo logra, aun así hay que luchar contra esos pensamientos y comportamientos que ya están estructurados. Entonces imagínate alguien que ni siquiera sabe que está haciendo algo mal. O bueno, no “mal” … pero ella siente que las cosas son así, y punto.

Julio César Herrera como Freddy Stewart Contreras. Cortesía de Prime Video

¿Cuál es el problema de Freddy?

JULIO CÉSAR HERRERA: No, no, no… esto va para largo (risas). Freddy Stewart Contreras es un pobre colombiano que no tiene para ir al psicólogo, ni al psiquiatra.
Pero si pudiera… yo creo que sí iría, ¿no es cierto?

Sí.
JULIO CÉSAR HERRERA: Sí, sí, sí. Y lloraría. ¡Claro que sí! Esto es lo que él hace cuando llega por la noche a la casa: quitarse el vestuario, mandarse a la cama… y al otro día hay que seguirle dando, así no tenga, aunque tenga que endeudarse. Es un “man” que debe pasarla muy mal por las noches.

Julián Arango como Hugo Lombardi. Cortesía de Prime Video

JULIÁN ARANGO: Creo que Freddy es tan solitario como Hugo Lombardi. Solo que Hugo se pone una armadura de sorna y comentarios ácidos.

Tú lo has dicho. 

JULIÁN ARANGO: Pero Freddy se expresa y dice: “me siento mal, me siento triste”. Creo que esa es la diferencia entre abrazar tu realidad y no abrazarla.

JULIO CÉSAR HERERA: Ajá.

JULIÁN ARANGO: Y en ese sentido, Freddy es más sano.

JULIO CÉSAR HERRERA: Mucho más. Sí. Más limpio, más transparente.

¿Qué crees tú que podría ayudar a Freddy a sobrellevar toda esa tristeza, toda esa soledad?

JULIO CÉSAR HERRERA: Encontrar, en definitiva, el amor. Quedarse quieto ahí. Tener a alguien que sea su apoyo. Por eso lo busca tanto en su amor eterno: Aura María.

¿Y será que lo encontrará?

JULIÁN ARANGO: ¡Solo por Prime Video! (risas)

JULIO CÉSAR HERRERA:  Pero… ¿a estas alturas? ¿Alguien que le…?

JULIÁN ARANGO: ¿Qué le qué?

JULIO CÉSAR HERRERA: ¡Que le quiera! No, no, eso hay que superarlo. Está necesitado. Él necesita alguien que le preste el cheche.

JULIÁN ARANGO: No, no, no, no, no…(risas) De pronto una mujer que lo valore.

JULIO CÉSAR HERRERA: Sí. Porque él, en serio, no ha sido valorado. ¡Eso es verdad! La persona sensible que es Freddy… Aura María nunca valoró esa manera de ser.

Zharick León como Majo. Cortesía de Prime Video

Majo es uno de los nuevos personajes que se incorporan en La historia continúa. Como es un personaje nuevo que aparece a partir de la primera temporada, yo quisiera que la describieras a nivel psicológico. ¿Quién es ella?

ZHARICK LEÓN: Tenemos poco tiempo, entonces voy a tratar de ser concreta. María José Arriaga es una mujer en la que todo gira en torno a la idea de ser mejor, de tener más, y de ese goce que le da conquistar. Ella es amante de todo lo nuevo, de todo lo exótico. Y eso implica que esté siempre reinventándose. No soporta que le pongan ataduras, es un espíritu libre.

¿Libre, pero también…?

ZHARICK LEÓN: Es una mujer controladora, autosuficiente, analítica, y muy exigente. Muy disciplinada y exigente.

Rodrigo Candamil como Esteban Ruíz Castro. Cortesía de Prime Video

Esteban Ruíz Castro es otro de los personajes “nuevos”. A nivel psicológico, ¿cómo lo describes?

RODRIGO CANDAMIL: Pues yo creo que la matriz de Esteban —que es de dónde empiezo a tirar las cuerdas en la construcción del personaje— es que es un ser desparpajado. No sé qué traducción pueda tener eso en otros idiomas, pero básicamente es alguien que se burla de las formas tradicionales, incluso siendo parte de ese mundo. Es un personaje que tiene la capacidad de estar por encima de las formas.

¿Psicológicamente cómo lo ves?

RODRIGO CANDAMIL: Psicológicamente, lo que me parece interesante es esa relación con lo convencional. Es alguien que ha vivido el desencanto de estar enamorado. Ese padecimiento tan humano que tenemos ahora de enamorarnos de la belleza superficial. Él sufrió un gran desencanto en su vida. No sé qué nombre le darías tú, pero es ese tipo de persona que se enamoró del cascarón de una mujer, y lo dejó vacío. Y se encuentra en un momento de su vida con Betty, en donde coinciden en muchas cosas.

Juanita Molina como Mila Mendoza Pinzón. Cortesía de Prime Video

Vamos con Mila, la hija de Betty. Desde el primer capítulo vi un perfil claro: está muy apegada a su papá —que representa la clase alta, el éxito—, y a la mamá no la determina. Pero luego la ecuación se invierte en la segunda temporada. Cuéntame sobre eso.

JUANITA MOLINA: Sí. Al principio Mila tiene una gran relación con su papá. Fue él quien la crio. Betty siempre estaba trabajando. Hay una relación muy atropellada, muy quebrada con su mamá. Muy lejana. A ella le cuesta reconocerse en su mamá. Pero después, su papá la desilusiona y aparecen los Daddy issues (risas).

¿Y cómo es Mila?

JUANITA MOLINA: Mila es una joven que ha crecido con todos los privilegios. Tuvo la mejor educación, es una chica de mundo, actual. Y entonces creo que todavía hay muchas cosas de su mamá que le chocan. Ella es un personaje un poco torpe también, porque va acelerada en la vida. Pero tiene la misma inteligencia de Betty, las mismas ganas de trabajar. Es muy interesante verla chocarse con la frustración. Porque nunca le han dicho que no. Y cuando entra a trabajar, empieza a enfrentar por primera vez el que alguien le diga que no, a alguien a quien siempre le dijeron que sí.

Al principio creo que ella preferiría que su madre fuera Marcela…

JUANITA MOLINA: Puede ser…

Jorge Enrique Abello como Armando Mendoza Sáenz. Cortesía de Prime Video

Ahora Don Armando.

LORNA CEPEDA: ¡Complejo!

¿Por qué te emocionas?

LORNA CEPEDA: (a la defensiva, entre risas): ¡No, no estoy emocionada!

JULIÁN ARANGO: (bromeando): Te veo emocionada…

LORNA CEPEDA: ¡Déjalo hablar! ¡Estamos quitando tiempo!

JORGE ENRIQUE ABELLO: Es que Armando tiene demasiados problemas.

LORNA CEPEDA: Sí, sí.

JORGE ENRIQUE ABELLO: Mira, el principal problema de Armando, y yo creo que eso se está desarrollando, es la relación con su papá. Ese es su núcleo. Él tiene una relación en la que su papá, con todo el amor del mundo, lo invalidó. Y lo único que Armando ha tratado de hacer en su vida es recuperar esa validación. Pero como no tiene autoestima, precisamente por eso, se equivoca en las formas, tratando de lograr que su papá lo quiera o lo reconozca. Y eso lo lleva a una vida muy complicada. Porque en vez de encontrar soluciones, va saltando de problema en problema.

¿Y el problema es que puede buscar en Betty una figura materna?

JORGE ENRIQUE ABELLO: Exacto. Y esa no es la idea. 

Totalmente de acuerdo.

JORGE ENRIQUE ABELLO: Su mamá estaba alejada. Era el “deber ser” social: una madre distante, fría. Pero ese “deber ser” estaba matando a Armando. Porque él iba a casarse con una persona que realmente no amaba, que no le gustaba, en un mundo que no le pertenecía. Y cuando descubre la verdad… no puede congeniar con ella.

Natalia Ramírez como Marcela Valencia. Cortesía de Prime Video

Natalia, ¿cuáles son esos “rayes” que tiene Marcela Valencia?

NATALIA RAMÍREZ: Oh, Dios… tiene varios.

Comencemos… 

NATALIA RAMÍREZ: Marcela tiene varios “rayes”. Uno muy grande es la ausencia… En gran parte gracias a Armando. El rompimiento de ese amor tan profundo la dejó marcada. Yo creo que no hay un solo día en la vida de Marcela que no piense en Armando. Incluso teniéndolo cerca o lejos. No importa si están juntos sentimentalmente o solo como compañeros de trabajo… Estar cerca de él termina siendo un bálsamo para ella. Creo que Marcela ha regresado a Ecomoda solo para tener ese bálsamo, para estar junto a Armando, aunque sea desde la distancia. Es de ese tipo de personas que sigue ahí, aunque la relación haya sido tóxica, aunque hayan pasado muchas cosas…sigue añorando ese amor. Hay una dependencia emocional muy fuerte hacia Armando.

Creo que Marcela necesita encontrar a alguien diferente 

NATALIA RAMÍREZ; Tú lo has dicho.

¿Qué crees que llevó a que Armando se decidiera por Betty y no por Marcela?

NATALIA RAMÍREZ: Que nunca la amó. Realmente, el amor venía solo de un lado. Lo de ellos era una conveniencia: económica, familiar, de apellidos. Era muy fácil que ese matrimonio se diera. Yo creo que Marcela, desde niña, estuvo enamorada de Armando.
A medida que fueron creciendo juntos, las familias —los Mendoza, los Valencia— estaban siempre lado a lado. Y cuando llegaron a la edad justa… era el matrimonio perfecto, para consolidar aún más el monopolio empresarial. Con el fallecimiento de los padres de Marcela, Roberto terminó siendo una figura paterna para ella. Y cuando llega Betty, rompe todo eso. Rompe con todo. Marcela, como reacción, toma distancia. Y eso hizo.

Entonces, ¿lo que debería hacer Marcela es aceptar, con todo el dolor, que Armando no es para ella y seguir adelante?

NATALIA RAMÍREZ: Sí. Seguir su camino, ¿cierto?

Exacto.

NATALIA RAMÍREZ: Yo creo que sí. Lo que pasa es que eso es chévere decirlo, pero muy difícil hacerlo.

Ana María Orozco como Beatriz Pinzón. Cortesía de Prime Video

Y finalmente quedamos con Betty. Lo primero que se me ocurre es, claro, la inseguridad, los complejos. Pero yo creo que es algo más: un miedo profundo. Y también… es muy obediente a su padre, ¿no? Esa figura paterna. Y sería muy interesante que en terapia exploráramos esa historia con el padre.

ANA MARÍA OROZCO: Sí.

Porque lo que noté desde el primer capítulo. Es un miedo muy profundo a abrir su corazón y que la lastimen. ¿Qué piensas de eso?

ANA MARÍA OROZCO: ¡Claro! ¡Sí! Yo creo que ella ha quedado lastimada y es un poco desconfiada. Sin embargo, tampoco eso la ha hecho una persona resentida, ni nada por el estilo. Está… dolida, ¿no? Y justo en el primer capítulo estamos en ese momento, en una transición además muy interesante del personaje. Después hay un camino muy bonito que la lleva a que se sane a sí misma también.

Creo que hay personas que saben que ese es el talón de Aquiles de Betty… y se están aprovechando de ello. ¿Tú qué piensas?

ANA MARÍA OROZCO: Puede ser. Pero creo que Betty es mucho más fuerte. Finalmente, ella reconoce también su fuerza.

Sí, totalmente.

ANDRÉ DIDYME-DÔME

Editor de Cine y TV

Psicólogo y comunicador, se desempeña como editor de cine y TV para The Hollywood Reporter en Español y Rolling Stone en Español. Ha realizado las críticas de más de 2000 películas y series para las dos revistas, escrito diversos artículos de análisis y opinión y ha entrevistado a más de 200 figuras del cine y la TV.

SUSCRÍBETE A NUESTRAS EDICIONES

Vive la experiencia completa de The Hollywood Reporter en Español, sin límites y todos los días, en sus versiones impresas y digitales.

MÁS DE HOLLYWOOD REPORTER EN ESPAÑOL

Lo más Popular

newsletter

Suscríbete para nuevas noticias de Hollywood Reporter en Español directo en tu bandeja de entrada

Al proporcionar su información, acepta nuestros Términos de Uso y nuestra Política de Privacidad. Utilizamos proveedores que también pueden procesar su información para prestar nuestros servicios. // Este sitio está protegido por reCAPTCHA Enterprise y se aplican la Política de Privacidad y los Términos de Servicio de Google.

Deberías leer

Síguenos