Cuando La Esfera de Las Vegas abra sus puertas el próximo mes para El mago de Oz, los visitantes se encontrarán en medio de un tornado, y no solo porque la pantalla LED, de 160 mil pies cuadrados, los envolverá por completo.
Los ejecutivos de la atracción afirman que su versión del clásico cinematográfico de 1939, que estará disponible el 28 de agosto, incorporará elementos físicos inmersivos y del mundo real “a una escala que nadie ha logrado antes”, asegura Glenn Derry, vicepresidente ejecutivo de MSG Ventures, y responsable de la tecnología y los efectos físicos del recinto.
Eso significa que, cuando el tornado azote Kansas, las diez mil personas dentro de La Esfera sentirán el viento golpeando sus rostros, hojas volando frente a ellos, relámpagos atravesando la niebla y una bruma giratoria que la compañía recreará en tiempo real.
“Una de las grandes secuencias de la película ocurre cuando somos transportados a Oz desde la granja de la familia Gale, justo al comienzo del filme, cuando se hace la transición al color”, explica Derry. “Queríamos que fuera realmente impactante, enorme y monumental, algo que no podrían haber hecho cuando se estrenó la película original, pero que ahora podemos imaginar cómo se ve y cómo se siente realmente estar ahí”.
“Quería que se sintiera gigantesco, porque así es el espacio. Tenemos 13 millones de pies cúbicos de aire en La Esfera”, añade. “¿Cómo lograr eso de una forma que no te distraiga de la película, sino que realmente sume a la inmersión y te haga sentir que estás dentro? Creo que lo conseguimos. Es realmente divertido”.
Derry explica que su equipo construyó un sistema personalizado que combina capas de niebla, bruma y hojas, antes de activar ventiladores de 12 pies de altura y 750 caballos de fuerza, fabricados con motores de vehículos eléctricos. “Hacemos eso paso a paso, como si fuera una orquesta”, dice Derry. “Diseñamos una especie de gran penacho, que llena todo el recinto con una nube encantadora, básicamente, como si entraras en una secuencia de sueño”.
El tornado, por supuesto, es solo el comienzo. Una vez que Dorothy llega a Oz, tiene que enfrentarse al Mago y a La Bruja Mala del Oeste. En la película, llamas imponentes y humo anuncian la llegada del Mago, cuya proyección fantasmal declara: “¡Soy Oz, el grande y poderoso!”. Derry señala que esas llamas estarán presentes en la sala cuando los visitantes de La Esfera sean presentados al personaje: “Querrás ver las llamas, así que traigámoslas, sintamos un poco de ese calor”, indica. “Veamos cómo fue para ellos estar ahí parados, frente a Oz”.
Más adelante, en la película, cuando la bruja envía a los monos voladores, el equipo de Derry encontró la forma de crear criaturas aladas reales, que volarán por encima del público. “Tuvimos que desarrollar sistemas que les permitiera invadir el espacio y acercarse desde arriba y más allá”, comenta. “Ha sido muy divertido descubrir, nuevamente, cómo lograr eso en un recinto de este tamaño, alcance y escala, para que sea realmente impactante”.
El mago de Oz en La Esfera representa, en muchos sentidos, un evento culminante para el recinto que, hasta ahora, se había enfocado en residencias de bandas y músicos populares, así como en el documental Postcard From Earth, que utiliza cada centímetro de la pantalla. Oz, sin embargo, es el primer proyecto real que toma los aprendizajes de todo lo que se ha hecho anteriormente y se expande al espacio 3D, combinando una versión reimaginada del clásico en alta definición, mejorada con inteligencia artificial, una banda sonora regrabada y elementos físicos, lo que la ha convertido en una prioridad para el presidente James Dolan, quien concibió el concepto original de La Esfera.
“Hubo algunas cosas que nuestro presidente simplemente tenía decididas. El tornado era una de ellas. Nuestros monos alados, otra. Todo eso formaba parte de su visión sobre lo que debía ser esta experiencia”, menciona Derry. “Tenemos otros momentos en los que incorporamos criaturas voladoras y otras situaciones divertidas, como manzanas que aparecen de la nada cuando se las lanzan al Espantapájaros y a Dorothy, justo antes de que rescaten al Hombre de Hojalata”.
La Esfera, junto con sus socios en Warner Bros. Discovery, Google (que aportó su experiencia en inteligencia artificial) y Magnopus, apuestan que estos momentos dejarán al público boquiabierto y crearán una experiencia que no podrá replicarse en ningún otro lugar del mundo, pues transportará a los visitantes del desierto de Las Vegas, a la Ciudad Esmeralda.