Poco más de tres meses después de que Rob y Michele Reiner fueran encontrados apuñalados en su casa de Brentwood, Nick Reiner —uno de sus hijos y principal sospechoso— se declaró inocente ante el Tribunal Superior de Los Ángeles.
Nick Reiner, de 32 años, formalizó su declaración frente a dos cargos de asesinato en primer grado. La jueza Theresa McGonigle definió el 29 de abril de este año como fecha fija para la audiencia preliminar, etapa en la que la fiscalía deberá presentar la evidencia para que el caso pueda avanzar a juicio.
Los cargos incluyen circunstancias agravantes que podrían derivar en cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. La oficina del fiscal de distrito, dirigida por Nathan Hochman, sigue analizando si solicitará la pena de muerte. Hochman, quien revirtió la moratoria que impedía buscar ejecuciones en este tipo de casos, señaló que fiscales con experiencia en pena capital participarán en la decisión. También anticipó que la audiencia preliminar podría retrasarse debido a las pocas pruebas reunidas.
Reiner permanece detenido sin derecho a fianza en el centro correccional Twin Towers, en el centro de Los Ángeles. Fue arrestado horas después de que su hermana encontrara los cuerpos. Las autopsias determinaron que ambas víctimas murieron por múltiples heridas de arma blanca. Cuando se presentaron los cargos, Hochman calificó las muertes como “impactantes y trágicas” y afirmó que su oficina buscará justicia por las vidas que fueron arrebatadas.
La defensa está a cargo de la defensora pública adjunta Kimberly Greene, quien asumió el caso tras la salida del abogado Alan Jackson el mes pasado.