El documental No Other Land, dirigido por Basel Adra y Yuval Abraham, ha sido una herramienta crítica para exponer las luchas de las comunidades beduinas en Cisjordania. Tras su éxito en los Premios Óscar, los cineastas organizaron una gira de prensa para mostrar evidencia de la violencia de los colonos y las acciones militares israelíes. Sin embargo, la intervención del ejército israelí durante la gira ha puesto en primer plano la cuestión de la libertad de prensa y la situación cada vez más tensa de estas comunidades.
El lunes 2 de junio de 2025, soldados israelíes interrumpieron la gira de prensa en la región de Masafer Yatta, en Cisjordania, que incluye varios de los pueblos mostrados en el documental, como At-Tuwani, el pueblo natal de Adra. Los cineastas habían invitado a periodistas locales e internacionales a visitar la zona, donde querían mostrar la destrucción causada por los colonos y el ejército israelí. Sin embargo, su visita fue interrumpida cuando un soldado israelí con máscara les indicó a los periodistas que despejaran la zona en 10 minutos, advirtiéndoles de acciones legales si no cumplían.
Un video publicado por Adra y Abraham en X (anteriormente Twitter) muestra el momento en que el soldado, estacionado en un control militar, ordena al grupo que se retire. Abraham, en la grabación, enfrenta al soldado y le señala que los periodistas estaban allí para documentar la destrucción causada por la violencia de los colonos. “Sabes que son periodistas. Vienen a ver la destrucción en Masafer Yatta, la forma en que están destruyendo la comunidad”, dice Abraham.
A pesar de que los periodistas sugirieron proceder a pie en lugar de en coche, el soldado insistió en que el grupo debía irse para “mantener el orden” en la zona. Esta respuesta causó confusión entre los periodistas, muchos de los cuales no entendían la razón detrás de la restricción, que parecía estar dirigida hacia los periodistas y no hacia los verdaderos responsables de la violencia: los colonos.
El incidente ocurre en un momento en que las comunidades beduinas de Cisjordania, particularmente en la región de Masafer Yatta, enfrentan amenazas crecientes. Los pueblos de esta zona, que se encuentran en un área considerada por Israel como una zona de tiro en vivo desde los años 80, han estado bajo presión tanto del ejército israelí como de los colonos que continúan expandiendo su territorio.
No Other Land documenta la destrucción y el desplazamiento de la población beduina en la zona, siguiendo el recorrido de Adra para capturar la devastación. El documental se estrenó en la Berlinale 2023, donde ganó el Premio del Público y el Premio al Mejor Documental, y luego ganó el Óscar a Mejor Documental.
Se esperaba que la victoria en los Óscar trajera atención internacional y tal vez algo de intervención, pero en lugar de provocar un cambio, la situación ha empeorado. Desde el estreno de la película, ha habido un aumento de la violencia por parte de los colonos, y el ejército israelí ha intensificado sus planes para desalojar los pueblos beduinos. Una de las acciones más destacadas fue la demolición del pueblo de Khalet a-Daba el 5 de mayo de 2025.
Este aumento de la violencia es especialmente relevante tras el ataque sufrido en marzo de 2025 por Hamdan Ballal, uno de los codirectores del documental. Pocas semanas después de la victoria en los Óscar, Ballal fue atacado por un grupo de colonos israelíes cerca de su pueblo y luego arrestado por soldados israelíes, siendo detenido durante la noche.
Como lo demuestra el incidente durante la gira de prensa, los esfuerzos de los cineastas por arrojar luz sobre estos problemas se están encontrando con una creciente hostilidad, no solo por parte de los grupos de colonos, sino también del ejército israelí. Esta supresión de la prensa pone de manifiesto las complejidades de informar desde una zona de conflicto, donde los periodistas internacionales a menudo enfrentan restricciones que limitan su capacidad para documentar y reportar la verdad.
Con el mundo ahora más consciente de los desafíos que enfrentan las comunidades beduinas en Cisjordania, el documental se ha convertido en una herramienta esencial para crear conciencia y llamar a la acción. Sin embargo, el incidente de la gira de prensa subraya lo difícil que es mantener un diálogo abierto en una zona donde las fuerzas militares controlan el acceso y la libertad de movimiento está severamente restringida.
Mientras el documental ha puesto el sufrimiento de las comunidades beduinas en el centro de la atención internacional, sigue la pregunta: ¿Será suficiente para generar un cambio duradero en estas comunidades, o continuará la supresión de la verdad silenciando sus voces? A medida que la situación en Masafer Yatta empeora, parece que la misión de los cineastas de documentar y exponer la violencia de los colonos aún está lejos de concluir.