La casa italiana de alta joyería Bvlgari llevó a cabo una conmemoración especial en torno a Serpenti, el símbolo de la marca que representa la renovación perpetua, la elegancia atemporal y la transformación. El evento tuvo lugar en el Museo Kaluz, ubicado en el centro histórico de la Ciudad de México, donde se expone una variada colección de arte privado nacional. En este espacio, Bvlgari presentó toda una experiencia cultural que integró artes visuales, música, danza y gastronomía, en una velada que honró no solo a la serpiente como emblema estético, sino también como metáfora del renacer.
La noche comenzó con una bienvenida musical a cargo de Ana Gabriela Fernández, pianista mexicana cuya ejecución sensible y precisa marcó el tono emocional de la noche. A través de su interpretación, los asistentes fueron introducidos en un ambiente de contemplación artística para dar paso al discurso de Geovane Nieto, director de marketing y comunicación de Bvlgari Latinoamérica y el Caribe, en representación de Elodie Thieller, presidenta de la maison en la región. En sus palabras, destacó la conexión intrínseca entre la herencia artística de México y la visión de Bvlgari, una relación alimentada por la riqueza cultural del país.
El evento contó con la asistencia de grandes personalidades del mundo del espectáculo, como los embajadores de Bvlgari, Alejandro Speitzer y Renata Notni, junto a figuras como Jacky Bracamontes, Fernanda Castillo, Diego Klein, Pierre Louis y Andrea Benavides. La velada también contó con la presencia internacional del bailarín español Samuel López, quien presentó una pieza de metamorfosis artística, en un intento por materializar la esencia de Serpenti.

Bvlgari también tomó la oportunidad para la reexposición de A través de las formas, obra concebida por la artista Eva Vale en 2023 con motivo del 75º aniversario de la colección Serpenti. Esta pieza, concebida como una exploración visual de la transformación, funcionó como el telón de fondo perfecto para la muestra pictórica Eufloria: esplendor floral en la Colección Kaluz. Esta exposición, curada por Daniel Lozano Maya, reinterpretó la colección del museo desde una perspectiva simbólica, conectando la flor como imagen de lo efímero y lo eterno, con el universo visual de Bvlgari. En su intervención, el curador estableció un paralelismo entre el lenguaje del arte plástico y el de la joyería de autor, subrayando que ambas disciplinas operan como reflejo y agente de cambio en la percepción estética de la realidad.
La soprano, Fela Domínguez, acompañada por una orquesta sinfónica, ofreció una selección de temas contemporáneos que envolvieron la sala con su talento vocal. Su interpretación complementó la experiencia sensorial del evento, en una noche que parece haber celebrado una gran variedad de formas de arte. En sintonía con esta propuesta, la oferta gastronómica del evento fue diseñada por tres figuras de la cocina mexicana: Gabriela Ruiz, Vicente Torres y Paulina Abascal. Su colaboración resultó en una cena que exploró la tradición culinaria nacional a través de una mirada contemporánea, inspirada en la fluidez de las formas del símbolo Serpenti.

Greta Elizondo, Prima Ballerina mexicana, dio continuidad a las intervenciones artísticas con una coreografía que imitaba la naturaleza ondulante y poderosa de la serpiente, al ritmo de obras musicales de Yiruma y Vivaldi. Y, para cerrar la noche, el bar Handshake diseñó un cóctel exclusivo titulado “Infinito”, una mezcla de té milky oolong, tequila Volcán de Mi Tierra Tahona y tintura de haba tonka. Esta receta que daba vida a esta creación fue destruida como parte de un ritual simbólico, resaltando la singularidad de la celebración.
El homenaje a Serpenti Infinito representó una estrategia cultural orquestada por Bvlgari para consolidar su presencia en México y fortalecer los vínculos entre su identidad de marca y el ecosistema artístico contemporáneo. Esta iniciativa, además de rendir homenaje al símbolo histórico de la firma, también funcionó como un mecanismo de diálogo con nuevos públicos, reforzando el valor de Serpenti como una figura dinámica, adaptativa y en permanente evolución.