Crítica de Celestino: Un misterio envuelto en espiritualidad que prefiere sembrar preguntas que ofrecer respuestas fáciles

Hans Bryssinck convierte una investigación aparentemente sencilla en una inquietante exploración sobre el nahualismo, la pertenencia y la disolución del yo

Por ANDRÉ DIDYME-DÔME |

junio 19, 2026

9:18 am

Cortesía de FICG

Iván (Jonathan Capdevielle) cree estar siguiendo el rastro de un hombre. Lo que encuentra es una presencia, una sombra. Una ausencia tan poderosa que termina absorbiendo todo lo que la rodea. Esa es la fuerza de Celestino, una película que utiliza la búsqueda de un escritor desaparecido para hablar de algo mucho más complejo: la identidad como un territorio inestable.

El punto de partida parece sencillo. Durante una estancia en México, el periodista belga encuentra una cartera y decide localizar a su propietario, un escritor llamado Celestino Pérez. La investigación lo conduce hasta Tianguistengo, Hidalgo, donde es recibido por una familia compuesta por una madre y sus hijas. A partir de ahí, la película abandona progresivamente cualquier lógica detectivesca convencional para adentrarse en un terreno dominado por la intuición, la espiritualidad y la incertidumbre.

El debut de ficción del director belga Hans Bryssinck nunca convierte el misterio en un rompecabezas que deba resolverse. Celestino importa menos como persona que como idea. Es una figura ausente cuya influencia se expande sobre cada personaje y espacio. Cuanto más intenta Iván encontrar respuestas, más se difuminan las certezas que lo sostienen.

El eje temático de la cinta lo encontramos en una interpretación muy particular del nahualismo. Lejos de la representación popular que lo asocia con transformaciones animales, Bryssinck se interesa por una dimensión más abstracta y filosófica, la posibilidad de que otra alma habite dentro de nosotros. ¿Seguimos siendo los mismos cuando una presencia ajena modifica nuestra percepción del mundo? ¿Dónde termina una identidad y comienza otra? Son preguntas que atraviesan toda la narración y que jamás reciben una respuesta definitiva.

Crítica: Donnie Darko: 25 años después – Hollywood Reporter

Jonathan Capdevielle sostiene el relato con una interpretación sobria e inteligente. Iván comienza como un observador racional, alguien convencido de que puede descifrar el entorno que lo rodea mediante la lógica periodística. Sin embargo, conforme avanza la historia, el personaje pierde esa seguridad. La investigación deja de ser una búsqueda externa para convertirse en una crisis interna. Lo que está en juego ya no es encontrar a Celestino, sino comprender quién es él mismo.

En contraste con la fragilidad creciente de Iván aparece el universo femenino que domina la película. Martha Claudia Moreno como Pilar, Sandra Celedón como Alma, Kerygma Flores como Soledad y especialmente Evangelina Martínez como la madre, construyen una dinámica familiar fascinante. Ninguna de ellas funciona como simple apoyo narrativo. Son personajes que observan, cuestionan y desafían constantemente al extranjero. Parecen comprender aspectos de la realidad que permanecen inaccesibles para él.

Evangelina Martínez se convierte en la presencia más memorable, ya que su personaje transmite autoridad sin necesidad de grandes discursos. Cada mirada suya parece contener una información que la película deliberadamente se niega a verbalizar. Es una interpretación construida desde la ambigüedad y el misterio.

La atmósfera desempeña un papel fundamental. La fotografía de Rosa Hadit Hernández aprovecha de manera extraordinaria la neblina de Tianguistengo, los interiores de madera, las calles vacías y la sensación de aislamiento que envuelve al pueblo. No se trata únicamente de belleza visual. El entorno refleja el estado emocional de los personajes. La niebla funciona como una extensión física de la incertidumbre narrativa.

También resulta evidente la influencia que han tenido en Bryssinck sus años viviendo en México. Lo admirable es que la película no intenta explicar ni simplificar las tradiciones culturales que utiliza. Por el contrario, asume la complejidad de acercarse a una realidad ajena. La condición de extranjero de Iván refleja la del propio director, quien convierte esa posición dislocadora en parte esencial del relato.

Sin embargo, su apuesta por la ambigüedad puede resultar muy estimulante en el cine de los maestros David Lynch (Twin Peaks), Ken Russell (Altered States) o David Cronenberg (Crimes of the Future), pero aquí lo que se genera son momentos donde la película parece más interesada en sostener el misterio (a veces de una manera poco orgánica) que en explorar o profundizar ciertas ideas. Algunas secuencias poseen una enorme fuerza sugestiva, mientras que otras parecen quedar suspendidas en una indefinición que amenaza con romper el equilibrio entre lo enigmático y lo difuso.

La duración de apenas 71 minutos evita que ese riesgo termine perjudicando gravemente la experiencia. Bryssinck sabe cuándo detenerse. Comprende que explicar demasiado destruiría precisamente aquello que hace singular a la película.

Lo que permanece al final no es una resolución ni una revelación espectacular, sino una sensación. La impresión de haber atravesado un lugar donde las identidades se mezclan, donde las almas parecen desplazarse entre cuerpos y donde la realidad nunca termina de mostrarse por completo. Celestino exige que el espectador participe activamente, que acepte convivir con las preguntas en lugar de esperar respuestas. En una época obsesionada con explicar cada detalle, esa confianza en el misterio resulta bienvenida.

Veredicto: Una propuesta hipnótica y profundamente atmosférica que transforma una búsqueda detectivesca en una reflexión sobre la identidad, la espiritualidad y los límites de la percepción.

Ficha técnica:

Título: Celestino
Dirección y guion: Hans Bryssinck
Fotografía: Rosa Hadit Hernández
Edición: Julieta Seco
Música: George Van Dam
Elenco: Jonathan Capdevielle, Martha Claudia Moreno, Sandra Celedón, Kerygma Flores, Evangelina Martínez
País: México / Bélgica
Año: 2025
Duración: 71 minutos
Género: Drama, misterio, realismo espiritual.
Productora: Mountain View, Spin

ANDRÉ DIDYME-DÔME

Editor de Cine y TV

Psicólogo y comunicador, se desempeña como editor de cine y TV para The Hollywood Reporter en Español y Rolling Stone en Español. Ha realizado las críticas de más de 2000 películas y series para las dos revistas, escrito diversos artículos de análisis y opinión y ha entrevistado a más de 200 figuras del cine y la TV.

SUSCRÍBETE A NUESTRAS EDICIONES

Vive la experiencia completa de The Hollywood Reporter en Español, sin límites y todos los días, en sus versiones impresas y digitales.

MÁS DE HOLLYWOOD REPORTER EN ESPAÑOL

Lo más Popular

newsletter

Suscríbete para nuevas noticias de Hollywood Reporter en Español directo en tu bandeja de entrada

Al proporcionar su información, acepta nuestros Términos de Uso y nuestra Política de Privacidad. Utilizamos proveedores que también pueden procesar su información para prestar nuestros servicios. // Este sitio está protegido por reCAPTCHA Enterprise y se aplican la Política de Privacidad y los Términos de Servicio de Google.

Deberías leer

Síguenos