Demián Bichir: “El dentista es un thriller gótico con alma feminista”

El actor habla sobre su nueva miniserie, una historia oscura y con mordida literaria y actual

Por ANDRÉ DIDYME-DÔME |

octubre 20, 2025

12:06 pm

Cortesía de ViX

Demián Bichir no necesita presentación, pero repasar nunca está de más. Nominado al Óscar por A Better Life, actor en películas como Sexo pudor y lágrimas, Santitos, The Hateful Eight, Godzilla vs Kong y The Nun, y estrella de series como The Bridge, ha sido uno de los artistas mexicanos más versátiles y reconocidos dentro y fuera del país. Su nueva apuesta es El dentista, una miniserie de suspenso con tintes góticos y feministas, ambientada en el México del siglo XIX, y basada en una novela de Julio Rojas (Caso 63). La historia imagina a Jack el Destripador cruzando el Atlántico y aterrizando en Veracruz, donde un dentista forense con un pasado trágico se ve arrastrado a una investigación brutal.

Nos sentamos a hablar con Bichir sobre esta serie, los temas que toca, sus influencias literarias y su inesperado encuentro con Quentin Tarantino. 

Tu personaje, Nolasco Black, está basado en una novela de Julio Rojas y tiene que ver con Jack el Destripador. Quisiera que nos hablaras de esa conexión: Veracruz, Jack, un dentista… ¿Cómo surge este proyecto?

Y Chile, ¿verdad? No, sí, sí, sí. Pues mira, tienes toda la documentación precisa, no me extraña.
Parto de una anécdota super interesante. Mis agentes y yo llevábamos tiempo buscando material en español. Eso es lo que tengo por encima de George Clooney: que yo sí puedo hablar español y puedo hacer lo que quiera, ¿no? (risas). 

Pero no habíamos encontrado algo que coincidiera, porque tienen que alinearse muchas cosas para decirle sí a una serie, no importa el idioma. El punto es que yo había hecho una película en Canadá sobre un guardafaros que se llama Beacon escrita por Julio Rojas. Cuando después me hablan de El dentista, y me dicen que está basada en una novela de Julio, digo: Espera, ¿Julio Rojas? ¿El mismo de Beacon?”

Y sí. A partir de ahí fue una hermosa coincidencia. Además, la novela es hermosa. Originalmente está situada en Chile, en la costa. Pero para esta adaptación, donde Julio también es coguionista, decidimos moverla a Veracruz.

Cortesía de ViX

¿Por qué Veracruz?

Porque se dice que Jack el Destripador, cuando desapareció del Reino Unido, se embarcó hacia este lado del mundo. Y una de las entradas principales a América era precisamente por el Golfo de México. Así que decidimos situarla ahí.

¿Y cómo es este dentista?

Imagínate: un hombre que parece tener su vida en calma, pero con una carga emocional enorme por la pérdida de su esposa. Vive en un duelo constante. La policía lo busca porque es dentista forense, especializado en analizar lo que una dentadura o una mordida pueden decirte sobre un crimen. A partir de ahí su vida cambia por completo. Se ve arrastrado a un mundo oscuro, misterioso, y con una carga sensual muy fuerte. Es una historia con muchos elementos: es gótica, es policiaca, es erótica… y eso, para un actor, es irresistible.

Ahora, El dentista es una historia gótica, una especie de thriller victoriano ambientado en México. Pero escarbando un poco más, encuentro un trasfondo feminista muy fuerte. Esa masculinidad tóxica que quiere borrar a las mujeres que son libres, sexuales o que tienen poder. ¿Qué piensas de eso?

Eso, como lo planteas, me parece brillante. Porque sí, eso está en la serie, definitivamente. Desde la novela de Julio Rojas hasta esta adaptación que hicimos, hay una carga femenina muy poderosa, y al mismo tiempo, una denuncia clara de esa violencia añeja contra las mujeres. Una violencia que se ha ejercido de muchas formas: psicológica, física, emocional, intelectual. Recordemos que en esa época las mujeres ni siquiera podían ir a la universidad. Y eso se ve claramente reflejado en lo que ocurre en la serie.

Cortesía de ViX

Y ahí entra el personaje de Camila Sodi, ¿no?

Exactamente. Ella interpreta a una química brillante, una mujer que se ha rebelado ante las reglas de su época. Y termina haciendo mancuerna con mi personaje, no solo porque se gustan, sino porque se reconocen como dos personas fuera de lugar en su propio tiempo.

Ese vínculo, para mí, es central. Porque más allá del caso del asesino serial, la serie también trata de eso: de detener una violencia histórica, sistemática. Y situarla en 1800 no es una distancia, al contrario: es una forma de decir que esa violencia sigue presente hoy. Que no hemos cambiado tanto como creemos.

El dentista también es una serie muy literaria. Me vienen a la mente influencias como Sherlock Holmes, Sigmund Freud… incluso algo de Agatha Christie. ¿Cómo lo ves tú?

Tiene todo eso. Y también tiene algo de Ignacio Taibo ¿me entiendes? Sin duda. Cuando conocí a Julio Rojas, que estuvo en el set con nosotros bastante tiempo, hablamos mucho sobre eso, sobre sus influencias. Su novela tiene una mezcla bien sabrosa de referentes: es holmesiana totalmente. Tiene ese aire de misterio, de inteligencia, de deducción. Pero también ese suspenso que te engancha y te obliga a seguir viendo.

Y además está el tono gótico, sensual…

Sí. Este es un thriller gótico, emocional y erótico. Hay una carga erótica muy fuerte en la serie, que suma muchísimo. Y la época… esa época me parece bellísima. Un tiempo lleno de romanticismo, pero también de enormes contrastes.

No puedes hacer una serie como esta si no estás dispuesto a ir a fondo. Si no tienes una producción que lo respalde. Y por suerte, la tuvimos: Fábula, con su brazo ejecutor en México, armó un equipo creativo de primer nivel. Eso es lo que hace que esta serie tenga el nivel que tiene.

¿Y qué tan importante fue el reparto para ti en este proceso?

Fundamental. El reparto te sostiene, te inspira. Para mí, una de las cosas más sabrosas de actuar es saber con quién vas a compartir escena, quién te va a dar la réplica, quién te va a elevar.

Con Camila Sodi, pues, como ya hablamos. Es una actriz finísima, sensual y poderosa. Pero también está Alberto Ammann, que interpreta a Jack con una sutileza increíble. Y luego tenemos un elenco multiestelar. Dagoberto Gama como un policía tremendo, Lisa Owen, Carlos Aragón, Claudia Ramírez… cameos de lujo como Plutarco Haza, mi hermano Odiseo. Todos los detalles están cuidados al máximo.

Y nosotros también somos productores de la serie. Eso confirma algo que siempre he dicho: no importa dónde se haga una serie, ni para qué plataforma. Lo importante es la experiencia humana y artística. Con quién la haces. Y eso, aquí, fue de primer nivel.

Tarantino y Bichir
Cortesía de Comic Con

Ahora que mencionas lo geográfico, quiero cerrar con una pregunta como cinéfilo: ¿Cómo fue que Quentin Tarantino te descubrió? Porque me imagino que para que él diga “te quiero en The Hateful Eight”, tuvo que haberte visto en muchas cosas antes.

Lo acabas de decir tal cual fue. Quentin es una enciclopedia, literalmente. Tiene un coeficiente intelectual de genio, eso está comprobado. Y su mayor virtud —dicho por él mismo— no es solo como director, sino como guionista. Pero madre mía, si alguien sabe poner la cámara y dirigir actores, es él. Porque además es un apasionado del teatro. Se inició ahí.

Yo llegué a Quentin gracias a Robert Rodríguez. Hicimos juntos Machete Kills, con Danny Trejo. Y cada día en el set, Robert me decía: “¡Tú eres un actor para Tarantino, hombre! .”

Le dije: “¿Pues por qué no se lo dices tú, brother? Llámale.”

Un día Diane Kruger, con quien yo estaba haciendo The Bridge, me invita a una cena. Y Diane, claro, es muy amiga de Quentin. Habían hecho juntos Inglourious Basterds.

Entonces llego a la cena, lo saludo, y lo primero que me dice es: “Llevo tres semanas en una maratón de Demián Bichir.”

Y casi lo beso como lo haría Bugs Bunny. Me estaba hablando de cosas que yo había hecho incluso en español: Hidalgo, Sexo pudor y lágrimas, The Bridge, todo. Y me dice: “Tengo un guion que quiero que leas.”

Le dije: “Sería un honor. Pero ¿me dejas hacer una audición para ti?”

Y me responde: “No, no, no, no. Si te gusta, es tuyo.”

Así fue como llegó The Hateful Eight.

Wow. Qué historia. Para cerrar, me faltó preguntarte algo que creo que está muy presente en El dentista: el espíritu de Edgar Allan Poe. Creo que está presente en cada capítulo.

Lo voy a empezar a decir en todas las entrevistas, brother, porque tienes toda la razón. Es fundamental. Poe está ahí, como anillo al dedo. El dentista es mucho más que un caso policial sobre un asesino serial. Es una historia con alma, con símbolos, con crítica social.

Mucha suerte con la serie.

Gracias, brother. Fue un placer hablar contigo.

Tráiler:

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ANDRÉ DIDYME-DÔME

Editor de Cine y TV

Psicólogo y comunicador, se desempeña como editor de cine y TV para The Hollywood Reporter en Español y Rolling Stone en Español. Ha realizado las críticas de más de 2000 películas y series para las dos revistas, escrito diversos artículos de análisis y opinión y ha entrevistado a más de 200 figuras del cine y la TV.

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