Consuelo: Sexo, poder y revolución femenina según Cassandra Sánchez Navarro y Catherine Siachoque

Las protagonistas abordan sin filtros los tabúes, el placer femenino y la represión que aún marca a la sociedad.

Por ANDRÉ DIDYME-DÔME |

septiembre 9, 2025

8:06 pm

Cortesía ViX

En una entrevista que transita entre lo artístico, lo íntimo y lo social, las actrices Cassandra Sánchez Navarro y Catherine Siachoque dialogan en torno a la serie Consuelo. El intercambio toca fibras profundas: la represión sexual, el miedo a la autonomía femenina, el uso del placer como herramienta de poder y la evolución (o involución) de los discursos en torno al cuerpo. 

Qué gusto tenerlas acá. Quiero advertirles algo para comenzar y es que, además de ser periodista, yo también soy psicoterapeuta.

CASSANDRA: Ah, qué padre.

Déjenme decirles que la serie Consuelo me interesó muchísimo como psicólogo también, por todos los temas que aborda. Y yo quería comenzar con esta pregunta: viendo la serie, pensaba que hubo un momento en nuestra historia —finales de los 60, 70— donde todo lo relacionado con lo sexual empezó a vivirse con un espíritu libre, con exploración. Pero creo que estamos viviendo una involución. Lo que se plantea en la serie en los años 50, siento que está volviendo otra vez a surgir. No sé qué piensan de esto en términos de represión, de no poder hablar libremente sobre la sexualidad y sobre ese miedo que los hombres todavía tienen respecto a la sexualidad femenina…

CASSANDRA: Siempre que hay un miedo es por falta de información. Y es lógico, quizás. Entiendo lo que dices y para no ir en contra, para estar de acuerdo contigo, creo que tiene que ver con algo tan simple como la medicina. La medicina moderna lleva 100 años. En esos 100 años, el 90%, si no es que más, han sido estudios sobre el cuerpo del hombre. Sobre cómo reacciona esa medicina en el hombre, no en una mujer.

¿Por qué? Porque las mujeres somos volátiles, porque en vez de tener un ciclo de 24 horas como el de ustedes, tenemos uno de 23 días. Entonces, es mucho más complicado, más complejo. Pero siento que cada vez hay más información y esa información educa y quita un poco el miedo del que estás hablando, ¿no?

Pero sí siento que de estas épocas de las que platicas y un poco antes —como la de Consuelo— a hoy en día, ha habido una revolución para las mujeres. Quizás no tanto para los hombres, pero para las mujeres sí. Porque yo no estoy segura si mi abuela algún día tuvo un orgasmo, yo no estoy segura si mi tatarabuela supo lo que era su clítoris. 

Entonces, sí hay una cantidad de información para nosotras ahora sobre nuestro propio cuerpo y una libertad que también es de lo que se trata Consuelo: de poder descubrirlo.

Cortesía de ViX

CATHERINE: Sí, tal vez son ciclos. Después de un pico tan alto como el que se vivió probablemente en los 70 —el amor libre y todo eso—, lo natural es que baje y entonces viene la gente que está en contra de eso, y después vuelve y sube, y vuelve y baja.

Probablemente, no sé, quisiera entender que haces referencia a eso… Y que los hombres tienen cierto miedo. Lo que pasa es que tienen que aplicarse un poquito más, explorar más el cuerpo femenino, hacer mejor la tarea.

Antes era un tema de familia, de reproducción, algo que había que hacer y ya. Como se ve en Consuelo. Pero claro, si tienen que competir contra algo como un consolador que hace muy bien la tarea, entonces se tienen que aplicar y dar un poquito más. Puede ser que a algunos hombres el tema no les encante, pero a muchos otros sí, porque conocen un poquito más del cuerpo de la mujer.

Y ahí estaría la figura del doctor, que sería la figura masculina de vanguardia en la serie.  Pero creo que Consuelo, más allá de la sexualidad femenina —que es el tema central—, también tiene que ver con el poder. Porque vemos hombres que se sienten emasculados, no solo porque un consolador los reemplaza, sino también porque las mujeres son mejores administradoras del dinero, o tienen un mayor sentido común. ¿Qué opinan?

CASSANDRA: Yo creo que las mujeres llevan muchos siglos reprimidas. Y de 70 años para acá, hemos visto una revolución no solo política, sino económica, sexual, social. Es mucho. Como dice Catherine, el péndulo ahora está del otro lado. Ahora es un feminismo tan potente que hasta se titula “feminazi”, ¿me entiendes?

CATHERINE: Sí, en algunos contextos mal comunicados.

CASSANDRA: Pero es importante que en esta nueva revolución que están sintiendo las mujeres, los hombres también estén ahí. Porque un consolador puede ser maravilloso, te puede consolar, te puede hacer que te conozcas, pero eso debería ser a favor de la sexualidad mutua. Porque si yo sé lo que me gusta, entonces yo sé cómo decirte lo que me gusta. Si yo no sé lo que me gusta, ¿cómo chingados vas tú a saber cómo darle placer a tu mujer? 

Pero sí siento que hemos progresado un montón. Por ejemplo, en México el voto de la mujer fue en 1955, hace 70 años. Hoy en día tenemos una presidenta mujer. Para bien o para mal —ahí cada uno tendrá su opinión—, pero es una mujer.

Así que sí ha sido muy drástico y, quizás por eso, también para los hombres es un poco complicado. Y para las mujeres también, no te creas. Porque ahora tenemos esta libertad y esta ganancia: yo tengo una cuenta de banco a mi nombre, un trabajo, puedo salir contigo y si no me gustas puedo salir con otro. Eso antes no existía. También para los hombres era algo muy chocante.

CATHERINE: Sí, demasiada información ha pasado en dos generaciones. Muy rápido.

Cortesía de ViX

En Consuelo también se ve algo muy interesante. Alguna vez le escuché a una escritora feminista decir que muchas veces la peor enemiga de una mujer es otra.

CASSANDRA: Muchas veces. Yo creo que nos han criado con eso en la cabeza. Tienes que cuidarte más de las mujeres porque son envidiosas y porque van a competir contigo. Esto nos lleva a que van a competir conmigo para conquistar ese macho alfa, o para conseguir marido. 

CATHERINE: Es algo que nos han hecho creer. Por ejemplo, Olga así lo siente, y es lo que representa mi personaje dentro de la historia. No es que ella sea una mala persona, a ella le pusieron ese chip en la cabeza. Así creció. Así era su abuela, y así era su mamá. Entonces, era lo que había que hacer. Yo creo que vamos luchando contra eso.

Estaba pensando en la figura de tu suegra en Consuelo

CATHERINE: ¡Claro! Que es el alter ego de Olga. Olga hace todo esto para llegar a ser como esa mujer y agradarle a su esposo al 100%. Y nunca termina de ser aceptada. Ni por su suegra ni mucho menos por su esposo.

CASSANDRA: Ni por sus amigas.

CATHERINE: Y entonces termina encontrando —haciendo un poquito de spoiler, aunque ya se ve en el primer capítulo de la segunda temporada— empieza a encontrar en estas mujeres, a las que criticó y a la que metió a la cárcel, una serie de personas que son empáticas con ella y que le van a dar la mano en un momento en el que lo necesita. Entonces es como un cambio en la cabeza de esas mujeres, y eso termina transformándonos hoy en día también.

CASSANDRA: Exacto. Por eso creo que tantas personas se han visto reflejadas en la historia. Porque hoy en día yo ya no escucho: “Cuídate de la mujer”. Al revés. Hoy escucho: sororidad. Y por eso me encanta el póster de la segunda temporada de Consuelo, porque no es solo ella levantando su mano con un consolador, sino son todas y todos.

Porque también en la primera temporada vemos cómo a Consuelo se le acerca un hombre para que le venda un consolador, y al principio ella misma —por estas normas de la sociedad— dice: “No, no, no”. Y después se da cuenta que la sexualidad es para todos. Es un disfrute para todos.

CATHERINE: Y regreso un poco a esto de la información que decías. Si hubiéramos sabido que aparte del botón para hacer un bebé había un botón de placer, hubiera cambiado por completo todo. Pero no había la información suficiente para saber que esto existía.

CASSANDRA: Y que ese placer va más allá de solo placer. Está demostrado que para la migraña, para una cantidad de cosas físicas —o no sé si se dice fisiológicas, tú sabrás más— es bueno tener un orgasmo. Para la depresión, para muchas cosas, siempre y cuando sea en justa medida, es positivo. Para liberar cosas. Y en una pareja, para unir.

Cortesía de ViX

CATHERINE: Creo que esto es lo mágico de esta serie. Que justo estos temas, en ningún otro proyecto yo he podido ponerlos más sobre la mesa. Algo tan natural, tan real, y que todos tenemos. No hay una persona que no pueda tener placer. Y está increíble que ahora, en esta nueva temporada, se explote todavía más ese tema.

CASSANDRA: Y que tiene que ver con que el placer hace parte de la condición humana. Así como el amor, la amistad… El placer es un derecho. Es algo que nos une y que nos coloca en el mismo rasero. Todos somos iguales.

Series como Consuelo tienen ese poder: hacer que las personas hablen como lo estamos haciendo nosotros tres aquí.

CATHERINE: Exacto. Acerca del placer, del sexo, de los consoladores.

CASSANDRA: Eso es algo maravilloso de Consuelo. Que trae a la mesa, entre amigas, hablar de un consolador. Antes era: “¡Ay no, yo no tengo!”. “Yo tengo marido, estoy casada, no tengo”. Así era incluso con amigas nuestras.

Cuando acepté la serie, me acuerdo perfecto que me acerqué a mis amigas y les dije: “No saben lo que voy a hacer. No saben la serie en la que voy a aparecer. Me voy a masturbar en cámara. Estoy loca, güey, ya, ¿sabes?”

Con mis amigas, hablando así al chile. Y hablando con ellas, más del 50% no tenían consolador. Y no sabían mucho sobre ello, por el tema religioso, por tabú, por miedo. Como mencionamos: por falta de información. Y no solamente mujeres, también hombres.

CATHERINE: Esta es una serie de la que estamos súper orgullosas de poder hablar, de poder decir que estamos en nuestra segunda temporada —Dios quiera que vengan muchas más—, y nos sentimos muy orgullosas de ser parte de esto.

Cortesía de ViX

Y ojalá que sí, porque necesitamos mucho de estas series que nos invitan a ver el mundo desde una perspectiva femenina, pero que también nos abren al mundo.

CASSANDRA: Sí, totalmente. Por ejemplo, ver para atrás y poder ver a nuestras abuelas —porque eso fue hace poco— de otra manera. Una manera más humana. Porque, ¿cómo vivían? ¿Qué sentían? ¿Cómo estaban bajo una sociedad que las reprimía?

No es: “Ay, tan anticuadas, ellas no sabían”. No. Verlas de otra manera. Y esta serie nos abre los ojos para verlas así.

CATHERINE: Y para que las personas que tienen una mentalidad muy rígida sobre la sexualidad o muchos tabúes, esta serie les pueda abrir los ojos.

Creo que en ese sentido funciona muy bien. Muchas gracias.

CASSANDRA Y CATHERINE: Muchas gracias a ti. Disfrutamos muchísimo de esta charla. Fue muy placentera.

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ANDRÉ DIDYME-DÔME

Editor de Cine y TV

Psicólogo y comunicador, se desempeña como editor de cine y TV para The Hollywood Reporter en Español y Rolling Stone en Español. Ha realizado las críticas de más de 2000 películas y series para las dos revistas, escrito diversos artículos de análisis y opinión y ha entrevistado a más de 200 figuras del cine y la TV.

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