El séptimo álbum de estudio de Charli XCX ya está aquí. Music, Fashion, Film es una propuesta que busca explorar tres vértices de su identidad como artista; la música, la moda y el cine.
El fenómeno de su último álbum, Brat, hizo que la artista creciera sus números, posicionándose como una estrella mainstream de la cultura pop. A pesar de que hubo un rebranding visual importante, la esencia de Charli siempre ha existido a lo largo de sus diferentes entregas, sobre todo en lo sonoro. Desde su disco de 2020, how i’m feeling now, el trazo del hiperpop mezclado con lo electrónico ya era visible en canciones como ‘pink diamond’, una tema que fácilmente podría haber estado en Brat.
Esta vez, Charli XCX regresa con un álbum honesto y sumamente conceptual que une las tres disciplinas que han construido a su trayectoria artística en los últimos años. Con el lanzamiento mundial de Brat, la estética despreocupada y fiestera marcó una tendencia en el mundo de la moda, de la música, y con sus múltiples participaciones en producciones audiovisuales, en el cine.
Aunque en sus primeros comunicados respecto al álbum la artista dijo que “La pista de baile está muerta”, en referencia a que la era Brat terminó, en Music, Fashion, Film, si bien el acercamiento es diferente, no abandona la esencia desobediente y libre que la artista ha incorporado de manera exitosa en el top of mind del público.
El álbum tiene una duración total de 30 minutos y cuenta con 11 canciones, entre ellas, los singles que ya se habían lanzado anteriormente junto a sus respectivos videos musicales, e incluso un featuring con el cineasta David Cronenberg, ‘No One Lasts Forever’.
El video musical más reciente, ‘Camera’, fue estrenado un par de días antes del lanzamiento del álbum, completando la tríada de videos musicales que hacen referencia directa a la música, a la moda y al cine.
El primer single que lanzó fue ‘Rock Music’ junto a su video musical en blanco y negro que a pesar de su gran contraste con la era Brat, demuestra que la estética de Charli XCX llegó para quedarse y transformarse en lo que quiera ser. Este último argumento funciona igual con los videos que le siguieron; ‘SS26’ que hace referencia a la moda, y ‘Wink Wink’, que más allá de representar una de las disciplinas características del álbum, retrata de manera brutalmente honesta la dualidad de la hipersexualización femenina.
La conexión entre la letra y los visuales juega con una disonancia en la que Charli parece intentar convencernos, y convencerse, de que el éxtasis de Brat quedó atrás, presentándolo casi como un exceso del que ahora debe distanciarse para reivindicarse. Sin embargo, ahí está precisamente la contradicción, no hay nada de qué reivindicarse. Lo que en un principio parece una renuncia termina convirtiéndose en una apropiación consciente de aquello que supuestamente debía dejar atrás.
En ‘Camera’ esa disonancia visual y sonora prevalece. Se trata de un video musical rodado en un único plano secuencia que sigue a Vincent Cassel en un set de grabación en el que todo sale mal. El actor tiene una evidente desesperación por terminar el rodaje mientras una Charli cínica, despreocupada y honestamente, chic, lo mira sentada encima de una hermosa cámara Panavision. A través de esta construcción de cuadros, el concepto general remite a la idea de tener que poner un acto para la cámara cuando todo lo que pasa fuera de ella, lo que es invisible para ella, se está desmoronando.
La mente detrás de todos los videos musicales de Music, Fashion, Film hasta el momento, es Aidan Zamiri, el mismo director del mockumentary de la artista, The Moment. La combinación del trabajo visual de Zamiri, que ha entendido a la perfección el concepto de Charli, con el trabajo actoral de Vincent Cassel, quien es reconocido internacionalmente por sus papeles moralmente ambiguos en películas como Black Swan e Irreversible, hacen que esta entrega sea perfectamente cinemática.
Music, Fashion, Film ya está disponible.