Lidiar con nuestras propias emociones no es sencillo, pero exponerlas ante alguien más es aún más difícil. A veces hablar con una persona y contarle cómo nos sentimos es una tarea compleja, pero hacerle frente a toda una audiencia es aún más retador. A eso se enfrentan los actores con cada escena, con cada toma, y nunca pierde su dificultad. En series como From, donde la vulnerabilidad juega un papel importante, mostrarlas frente a la cámara es una obligación y Elizabeth Saunders, quien interpreta a Donna, lo tiene muy claro.
El camino de Elizabeth Saunders en la actuación comenzó hace casi cuatro décadas. Es una actriz formada de lleno en el teatro, por lo que la emocionalidad fue el pan de cada día. Hoy en día, después de casi 40 años de trayectoria, en los que ha participado en producciones como It (2017) y Mary Kills People, la intérprete británica parece haber hecho las paces con su vulnerabilidad y el reflejarla ante la cámara, aunque eso no lo hace un desafío menor.
Tras el estreno de la cuarta temporada de From, con la cual inicia el camino hacia el final de la serie, Elizabeth Saunders se reunió con THE HOLLYWOOD REPORTER en Español para hablar de su experiencia siendo parte del programa desde su comienzo, el papel importante que juega la vulnerabilidad en su dinámica, cómo ha cambiado la forma en que la serie se muestra ante el público y mucho más.
En primer lugar, Elizabeth, From es una serie de televisión que ha crecido año tras año. Desde tu perspectiva como profesional, ¿qué crees que tiene la narrativa de esta serie que ha logrado cautivar a una audiencia global en una era de contenido tan efímero?
Creo que tiene que ver con la humanidad de la serie, la identificación con los personajes, pero también con la vulnerabilidad que muestran en sus experiencias. Creo que las personas, consciente o inconscientemente, están conectadas con sus propios miedos en la vida. Y para mí, lo que realmente se evidencia ahora es nuestra vulnerabilidad en este planeta, en el mundo en que vivimos. Somos criaturas vulnerables.
¿Y cómo es el proceso para una actriz como tú, con tanta experiencia, de mostrar esa vulnerabilidad frente a una cámara?
Me encanta. Me aterra. Creo que, para mí, es muy aterrador mostrarme vulnerable. Creo que es algo común entre los actores. Mostrar vulnerabilidad ante el público es difícil; ser vulnerable y que eso quede grabado en cámara también da miedo. Pero también es parte del trabajo. No estoy haciendo bien mi trabajo si no puedo hacerlo.

John Griffin, el creador de la serie, mencionó que esta cuarta temporada representaba una especie de nuevo comienzo para el programa. En cierto modo es el principio del fin. ¿Cómo crees que se refleja esto en lo que el público verá en los episodios?
Voy a empezar hablando del ritmo. Creo que los ritmos empiezan a ser más rápidos y esporádicos, como si nos estuviéramos precipitando hacia algo, y creo que eso apunta a algún tipo de revelación. No lo había pensado. No había oído a John decir eso, ni lo había considerado, pero sí noto una energía diferente en los personajes. Hay más en juego. Las cosas son más confusas, pero, al mismo tiempo, hay cosas que están alterando cada vez más la historia.
Y hablando de los personajes, y en concreto de Donna, llevas interpretándola casi cuatro años. Me imagino que muchas cosas han cambiado, no solo en ti como actriz, sino también en el personaje. Entonces, ¿qué diferencias has notado en tu interpretación para esta nueva temporada?
Está más cansada. Está más abatida. Creo que está empezando a darse cuenta de la importancia de los demás, de lo vitales que son para ella. Y no solo cuidarlos, sino tener una relación con ellos. Pero internamente está bastante agotada.
From es una serie llena de misterios que se revelan no solo al público, sino también a los personajes. Pero, ¿qué tanto te gusta saber sobre el destino de Donna antes de llegar al set? ¿Crees que abordar cada guion sin saber nada te ayuda a mantener la urgencia y la sorpresa que exige el género?
Tengo sentimientos encontrados al respecto. Mi respuesta inicial fue, “¿Qué?”, porque vengo del mundo del teatro, así que conozco el final de una obra porque la he ensayado un millón de veces. Y mi trabajo es mantener la espontaneidad, aunque yo sepa cuál es el resultado final. Y no nos dicen nada en este programa. De vez en cuando, John podría avisarnos de algo que podría ser angustiante para un actor. Pero no sabemos nada. Y creo que, a la larga, para esta serie, me alegro de que no sepamos las cosas de antemano.
¿Hubo algún momento en el que descubrieras algo que no debías saber antes de llegar al set?
No, son realmente muy buenos para no decirnos nada.
Y cuéntame cómo ha cambiado la serie. ¿Qué diferencias has notado en la forma de filmarla en esta nueva temporada?
Me resulta difícil afirmarlo todavía, porque no he visto todos los episodios. Sé que ha habido un cambio con el tiempo. Creo que la forma en que está filmada se ha vuelto más compacta y atrevida visualmente. No sé si me he dado cuenta del todo. Pero así soy yo. Así soy yo. Me encanta esta serie, la veo y pienso, “¿Eso pasó?”, o leo una teoría de los fans y digo, “¿Había un qué ahí? Déjame volver atrás”.
Finalmente, has estado en la serie desde el comienzo. Como una de las veteranas del reparto, ¿cómo ha sido el proceso de dar la bienvenida a los nuevos actores a este universo?
Ha sido un placer. Y ha sido un placer, en parte porque es genial ver cómo la gente va descubriendo las cosas, ya sean principiantes o veteranos. Me encanta ver cómo otros actores van resolviendo sus problemas y llegar y hacer un descubrimiento. Eso es maravilloso. Pero además, este grupo de jóvenes actores es, en mi opinión, un grupo de personas excepcionales. Es un placer trabajar con ellos.