Elon Musk ha confirmado la creación de un nuevo partido político en Estados Unidos, marcando así un giro inesperado en su relación con el presidente Donald Trump y agudizando una disputa que ha escalado en las últimas semanas. El empresario, que fue uno de los principales aliados y financiadores de la campaña presidencial de Trump en 2024, anunció la fundación del America Party a través de su plataforma X (anteriormente Twitter), aludiendo a la necesidad de romper con el bipartidismo que, según él, ha perdido el rumbo en cuanto al manejo de los recursos públicos.
“Cuando se trata de arruinar nuestro país con despilfarro y corrupción, vivimos bajo un sistema de partido único, no en una democracia”, escribió Musk, señalando que el nuevo partido buscará “devolver la libertad” a los ciudadanos. Este pronunciamiento surge después de que Trump firmara una ley que, de acuerdo con estimaciones, sumará más de tres billones de dólares al déficit fiscal en la próxima década. Musk, quien lideró hasta hace poco el Departamento de Eficiencia Gubernamental, un organismo creado con el objetivo de reducir el gasto estatal, se convirtió en una pieza clave en la administración del mandatario hasta que comenzó a cuestionar la política fiscal del presidente.
If this insane spending bill passes, the America Party will be formed the next day.
— Elon Musk (@elonmusk) June 30, 2025
Our country needs an alternative to the Democrat-Republican uniparty so that the people actually have a VOICE.
La ley, calificada por Trump como su “gran y hermosa reforma”, contempla recortes fiscales masivos y un aumento significativo del gasto público, sin incluir apoyos o incentivos para la transición energética, un punto sensible para Musk como director de Tesla. “Sin subsidios, Elon probablemente tendría que cerrar sus operaciones y regresar a Sudáfrica”, escribió Trump en su red Truth Social, insinuando que los beneficios estatales recibidos por las compañías del empresario podrían estar en riesgo.
La disputa, que se había moderado brevemente luego de que Musk eliminara algunas publicaciones críticas hacia el presidente, volvió a encenderse con la aprobación de dicha ley. Trump calificó la noticia del nuevo partido como una idea “ridícula” y contraproducente. “Tuvimos un éxito tremendo con el Partido Republicano. Siempre ha sido un sistema de dos partidos, y formar un tercero sólo genera confusión”, declaró el mandatario antes de abordar el Air Force One. Más tarde expresó su decepción con Musk, asegurando que lo había visto “descarrilarse por completo” en las últimas semanas.
🚨 BREAKING: President Trump calls Elon's ‘America party’ RIDICULOUS pic.twitter.com/e6VIj6i0hx
— The Patriot Oasis™ (@ThePatriotOasis) July 6, 2025
A pesar del impacto mediático del anuncio, no hay evidencia de que el America Party haya sido registrado oficialmente ante la Comisión Federal Electoral, un paso necesario para operar legalmente en el ámbito político. Tampoco se ha especificado quién lideraría la organización, ya que Musk, nacido fuera de Estados Unidos, no es elegible para la presidencia.
Expertos en finanzas de campaña y ciencia política coinciden en que las barreras legales y económicas para consolidar una nueva fuerza electoral son considerables. Musk, no obstante, parece decidido a impulsar su iniciativa, afirmando que el America Party se involucrará activamente en las elecciones legislativas del próximo año, comenzando con candidaturas selectivas al Congreso.
La disputa entre Musk y Trump también ha tenido efectos colaterales en los mercados. Las acciones de Tesla, que habían alcanzado picos históricos tras la reelección de Trump, han caído más del 50% desde abril, en medio de la incertidumbre generada por la atención política de su CEO. La firma Azoria Partners, que planeaba lanzar un fondo cotizado basado en Tesla, anunció que pospondrá su salida hasta que la compañía aclare el futuro político de su fundador. James Fishback, director de Azoria, expresó su preocupación, señalando: “El nuevo partido socava la confianza de los accionistas, quienes esperaban que Musk se concentrara nuevamente en la empresa tras abandonar el gobierno”.
Por su parte, el presidente ha lanzado advertencias respecto a los contratos gubernamentales que mantienen vigentes varias de las compañías de Musk, como SpaceX, encargada de lanzamientos espaciales para el Estado, y Starlink, proveedor de internet satelital utilizado por fuerzas militares en Estados Unidos y Europa. Trump incluso sugirió que el Departamento de Eficiencia Gubernamental podría volverse en contra de su anterior director