La Academia Mexicana de Artes y Ciencia Cinematográficas (AMACC) anunció el fallecimiento de David González Ladrón de Guevara, protagonista del documental Concierto para otras manos, dirigido por Ernesto González Díaz. El largometraje trasciende por una historia significativa e inspiradora sobre la discapacidad y la reformulación de los procesos creativos.
Junto a José Luis, su padre, David encontró en la música —especialmente en el piano— un espacio para cifrar sus sueños desde una condición particular: el síndrome de Miller, que limitó su audición y redujo la movilidad de sus brazos. Para algunos, esto podría representar un panorama poco idóneo para desarrollar una carrera con el instrumento, pero para el músico fue una oportunidad para desplegar una sensibilidad única y construir el oficio bajo sus propios términos.
“Desde que nació, David fue una fuente de inspiración para todos quienes tuvieron el privilegio de conocerlo. Talentoso, creativo, alegre y generoso, le encantaba compartirse con los demás: sus aprendizajes, sus experiencias de vida y, por supuesto, su música. Sabemos que Concierto para otras manos refleja solo una pequeña parte de todo lo que él fue, pero seguiremos compartiéndola como parte de su legado, para que muchos continúen conmovidos por su historia: un testimonio del amor que siempre lo rodeó y que él supo reflejar a quienes se cruzaban en su camino”, compartió la cuenta oficial del documental.
En una entrevista con el IMCINE, Ernesto Gonzáles Díaz destacó que la vida de David siempre se desarrolló a través del virtuosismo y la emotividad: “José Luis le exigía como a cualquier músico profesional, sin ninguna condescendencia. Tenían personalidades contrastantes, formas distintas de ver la música, pero supieron usarlas para lograr un propósito mayor, a través del arte”. En abril de 2018, David interpretó ‘Concierto para Piano a 8 Dedos’, compuesto especialmente para él.
Recientemente, Concierto para otras manos participó en la contienda por representar a México en los Premios Óscar y Goya, además, recibió una nominación en los Premios Ariel y conquistó una Diosa de Plata. La vida de David, considerada un himno de esperanza, se extendió a lugares como Massachusetts, Bostón, Vancouver y Polonia, gracias a la exhibición internacional del documental. En los próximos días, se proyectará en la Ciudad de México, como parte de la programación de DocsMX.