La película mexicana Hablando con Extraños, dirigida por Adrián García Bogliano, formará parte de la programación principal del Festival Internacional de Cine de Rotterdam, donde tendrá su estreno mundial dentro de la sección Big Screen Competition.
El filme, un thriller producido por Corazón Films, Grupo Mórbido y Prismaticoos, está protagonizado por Gigi Saúl Guerrero, quien asume aquí su primer papel principal como actriz. La historia sigue a Patricia, una madre que, tras la muerte traumática de su hijo, comienza a experimentar visiones y presencias que alteran su percepción de la realidad y la llevan a cuestionar si esas manifestaciones podrían ser algo más que recuerdos o alucinaciones.
La premisa surgió a partir de una experiencia personal del director durante la pandemia, cuando su esposa comenzó a hablar dormida. A partir de esa inquietud, García Bogliano construyó una historia sobre la posibilidad de que fuerzas ocultas se comuniquen con las personas en estados de vulnerabilidad emocional y física. Aunque se define como escéptico, el cineasta reconoce que el respeto hacia lo desconocido atraviesa su trabajo.
El elenco se completa con Eugenio Rubio y Nora Huescas. Rubio describió la película como un relato sobre la resiliencia familiar y la capacidad de enfrentar situaciones límite, mientras que Huescas, actriz tapatía que debuta en cine con este proyecto, destacó la oportunidad de visibilizar el talento local y de consolidar a Guadalajara como un punto de referencia para la industria cinematográfica.
El rodaje se realizó en distintas locaciones de Guadalajara, incluyendo la Colonia Jacarandas de Zapopan, el Centro Histórico, Jocotepec y Los Cubos. García Bogliano señaló que la ciudad no estaba contemplada originalmente en el guión, pero destacó la profesionalidad del crew local y la disposición de los equipos, que permitieron aprovechar las locaciones de manera efectiva y contribuir a la atmósfera de la película.
La Big Screen Competition del Festival de Rotterdam busca apoyar la distribución de los filmes nominados en los Países Bajos, acercando distintos tipos de cine, desde el popular hasta el clásico y el de autor, a nuevos públicos. La película ganadora recibe el Big Screen Award junto con 15,000 euros, mientras que se otorga la misma cantidad al distribuidor local que adquiera los derechos de la película, incentivando su difusión en el país.