“Es una historia de amor verdadero”, afirmó Michel Franco durante una conferencia de prensa en Berlinale sobre Dreams, su nueva película, que llegará a los cines mexicanos el próximo 11 de septiembre. Protagonizada por Jessica Chastain e Isaac Hernández, el cineasta imprime su ya conocido estilo narrativo en una cinta que evoca una metáfora sobre la relación entre México y Estados Unidos.
Fernando (Isaac Hernández) es un bailarín de ballet que sueña con la fama internacional y una vida en Estados Unidos. El joven mexicano mantiene una relación con Jennifer (Jessica Chastain), una filántropa y socialité de San Francisco, cuya cotidianidad está colmada de lujos, viajes y eventos sociales. Un día, Fernando decide dejarlo todo y cruzar la frontera, de la que apenas logra escapar con vida. Su llegada trastorna el mundo cuidadosamente construido de Jennifer, quien está dispuesta a hacer lo que sea para proteger su futuro juntos, pero también la vida que ha construido para sí misma.

Este romance ancla el discurso de Michel Franco, quien aborda tópicos como la migración ilegal, el racismo, las dinámicas de poder, los privilegios estructurales, las clases sociales, así como las barreras económicas, sociales y legales. El realizador mexicano ha explicado que la razón de ser de Dreams parte de la empatía.
La película, sucesora de Memory, Sundown y Nuevo Orden, llega en un momento particularmente relevante, marcado por crecientes tensiones en la relación entre México y Estados Unidos. El impacto simbólico de su narrativa atrae la mirada hacia hechos como la cacería y deportación de mexicanos, marchas contra la gentrificación, la imposición de aranceles, e incluso, la extradición, detención y juicios de personas relacionadas con el crimen organizado.“Somos mexicanos y desde que somos niños entendemos que la relación con Estados Unidos es complicada. Que nos necesitamos, pero también nos lastimamos. Millones de nuestros hermanos viven allá, intentando hacer del país un mejor lugar. No puedo decir que creo en el sueño americano, pero no olvidemos que América se construyó con inmigrantes”, añadió Michel Franco.

La relación entre Fernando y Jennifer también permea en las dinámicas de poder que existen dentro de las parejas. Jessica Chastain, quien trabajó con el director en Memory, le da vida a un personaje oscuro, que se aferra a subsistir en un sistema individualista e hipócrita. “Fue muy interesante interpretar a Jennifer. Mi deseo era hacer un personaje que cometiera errores, que fuera real”, expuso también en Berlinale.
“Hay mucho más en la película; más allá del título. El trabajo de Michel provoca y aborda temas que muchos cineastas no quieren explorar. Él no dice qué es lo correcto o lo incorrecto, pero sí genera una reflexión y una discusión. Es increíblemente político, porque está sucediendo ahora mismo en Estados Unidos, pero no solo ahí, sino en todo el mundo”, complementó.

Esta es la tercera incursión cinematográfica de Isaac Hernández. Anteriormente, trabajó con Carlos Saura en El rey de todo el mundo, y con Manolo Caro en Alguien tiene que morir. En Dreams, el primer bailarín —ganador del Benois de la Danse— construyó un personaje que, en sus palabras, reluce por una sensibilidad completamente humana, en la que convergen los sueños y la esperanza, pero también sus claroscuros.
Dreams se filmó en la Ciudad de México, Tijuana y San Francisco. El elenco también integra a Rupert Friend, Marshall Bell, Hugo Costa Ramos, Mercedes Hernández, Nadia Flamenco, Eduardo González, Julio Bernal, René Martínez y Ali Kiley. Además de Berlín, la cinta se proyectó en Sídney y Sarajevo.