La muerte del activista conservador Charlie Kirk ha dado mucho de qué hablar en Estados Unidos. El panorama político es delicado y esto hace que no todos los comentarios sean aceptados. Este es el caso del presentador Jimmy Kimmel, cuyo programa ha sido suspendido de manera indefinida por ABC después de hablar de la situación al comienzo de su transmisión.
Uno podría pensar que los comentarios emitidos por Kimmel serían un ataque hacia Kirk, pero no. Fue realmente una broma dirigida a Donald Trump y su gobierno. “Tocamos fondos nuevos este fin de semana con la pandilla MAGA intentando caracterizar al chico que mató a Charlie Kirk como todo, menos como uno de los suyos”, dijo el presentador en su monólogo inicial del lunes pasado.
Después que se emitiera esa edición de Jimmy Kimmel Live, muchos gigantes del entretenimiento mostraron su descontento. Uno de ellos fue Nexstar Media, una de las estaciones televisivas más grandes de Estados Unidos, la cual amenazó con tomar acciones, por lo que Disney, la compañía detrás de ABC, optó por mejor suspender el programa.
“Nos oponemos estrictamente a los comentarios recientes hechos por el señor Kimmel respecto al asesinato de Charlie Kirk y reemplazaremos el programa en nuestros mercados afiliados a la ABC”, expresó Nexstar.
Otro personaje que salió a condenar lo dicho por Kimmel fue nadie más y nadie menos que Donald Trump. Una vez se anunció que Kimmel saldría del aire, el presidente de los Estados Unidos dijo, “Felicidades a ABC por haber tenido el valor de hacer finalmente lo que se debía hacer”. También aprovechó para poner en la mira al presentador Seth Myers, solicitando a NBC también retirarlo del aire.

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Tras lo sucedido, hay mucha gente que ha expresado estar de acuerdo con la decisión, pero también muchos que la reprochan. Es una de esas situaciones que están dividiendo aún más a un Estados Unidos que de “Unidos” cada vez tiene menos. Aquellos que están en contra, abogan por la libertad de expresión.
“Jimmy Kimmel es el último objetivo del plan anticonstitucional de la administración de Trump para silenciar a sus críticos y controlar lo que la ciudadanía estadounidense consume y lee”, externó Christopher Anders, director de la División de Democracia y Tecnología de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles.
Nexstar puso a Disney en una situación complicada, ya que controla gran parte de sus transmisiones alrededor de la nación. En caso de que no se suspendiera, Jimmy Kimmel Live hubiera visto un bajón en sus ratings significativo, el cual hubiera afectado los precios de los anuncios emitidos durante la transmisión. Sean cuales sean las razones, lo cierto es que es un pésimo momento para ser el presentador de un programa de comedia en Estados Unidos.