Hace apenas unos días, California y otros 11 estados de Estados Unidos solicitaron una orden de restricción temporal y una medida cautelar preliminar para evitar que se concrete la fusión entre Warner Bros. Discovery y Paramount Skydance, la cual se cerró el pasado febrero por 111.000 millones de dólares. Ahora, una jueza federal ha puesto el acuerdo en una pausa temporal.
El pasado viernes 17 de julio, representantes de ambos bandos se reunieron con la jueza Araceli Martinez-Olguin para exponer sus argumentos alrededor de sus respectivas posturas. Después de escuchar lo que las dos partes tenían que decir, la autoridad decidió conceder una orden de restricción de 14 días el pasado lunes 20 de julio. Cabe resaltar que Paramount Skydance se había comprometido previamente a no continuar con el acuerdo hasta el 22 de julio.
“La presentación de pruebas por parte de los Estados demandantes demuestra, al menos, que subsisten cuestiones importantes relativas al fondo del asunto, lo que justifica la concesión de una medida cautelar preliminar”, escribió la jueza. “Paramount y Warner Bros. seguirán operando como empresas independientes y viables que compiten en el mercado mientras aguardan a que el Tribunal resuelva el caso. Por consiguiente, el equilibrio de intereses, sumado al interés público fundamental en la aplicación de las leyes antimonopolio, se inclina claramente a favor de la medida cautelar solicitada”.
Si bien la fusión está en pausa por al menos dos semanas, este hiato podría extenderse hasta 28 días. La jueza Martinez-Olguin volverá a reunirse con los involucrados el próximo 3 de agosto, aunque la fecha podría retrasarse si ambas partes están de acuerdo. El fiscal general de California, Rob Bonta, considera esta medida cautelar una “primera victoria crítica en nuestra lucha para asegurarnos de que esta megafusión nunca vea la luz del día”.
Los demandantes argumentan que la multimillonaria fusión entre ambos conglomerados infringe la ley federal antimonopolio de tres mercados distintos: la distribución cinematográfica, el estreno de producciones de alto presupuesto y la distribución de televisión por cable. Aparentemente, los sectores más afectados, además del público general, serían los dueños de salas de cine y las empresas de televisión por cable.
“La transacción eliminará la competencia entre Paramount y Warner Bros. y permitirá a la entidad resultante aumentar los precios y reducir la producción”, se lee en la moción emitida por el conjunto el pasado 13 de julio. “Los estados demandantes tienen interés en hacer cumplir las leyes antimonopolio, y sus ciudadanos se enfrentan al riesgo de sufrir un perjuicio profundo e irreversible si no se dicta una orden judicial que impida la operación”.
Paramount Skydance respondió señalando que los demandantes tenían una interpretación de los hechos y la ley “fundamentalmente equivocada”, argumentando que retrasar la fusión “solo perjudicará a los trabajadores del sector del entretenimiento, quienes ya han sufrido en los últimos años a medida que la tecnología ha alterado sus medios de vida y ha provocado la pérdida de decenas de miles de empleos en la industria del entretenimiento en California”. La compañía comandada por David Ellison señaló que podrían retrasar la fusión hasta septiembre sin que sea perjudicial para ellos.
Originalmente, Warner Bros. Discovery había llegado a un acuerdo con Netflix para ceder sus activos de cine, televisión y streaming, el cual se cerró por 82.700 millones de dólares. Sin embargo, después de semanas de conflictos legales, Paramount Skydance presentó una oferta que Warner consideró lucrativamente superior, sacando a Ted Sarandos de la jugada.