La noche del lunes 13 de julio, se anunció que California y 11 estados más pretendían impedir la fusión entre Paramount Skydance y Warner Bros. Discovery, la cual se cerró por más de 111.000 millones de dólares el pasado febrero. El conjunto de estados solicitó una orden de restricción temporal y una medida cautelar preliminar para evitar que el acuerdo se concrete.
Los demandantes, liderados por California, solicitaron a un juez federal entrar en acción el próximo 22 de julio. El grupo prepara una demanda antimonopolio que pondría en riesgo la fusión. Sin embargo, Paramount informó a su contraparte que no cerrara su acuerdo con Warner Bros. hasta después de la fecha establecida.
El pasado 14 de julio, el conjunto de 12 estados solicitó a la empresa dirigida por David Ellison vincular esta demanda federal antimonopolio a un litigio previo que iniciaron los suscriptores de su plataforma de streaming, a lo que Paramount accedió. Los estados argumentaron que era más eficiente que un solo juez revisara ambos casos. Probablemente caerán en manos de la jueza Araceli Martínez-Olguín, quien fue asignada por el expresidente Joe Biden.
Por el momento, no se ha celebrado una audiencia para determinar qué sucederá con las medidas cautelares solicitadas por la coalición estatal, liderada por el fiscal general de California, Rob Bonta. “El hecho de que el juez ya esté al tanto, que esté reflexionando sobre esto y considerando sus repercusiones… eso nos parece bien”, dijo Bonta.
De acuerdo a los demandantes, la fusión multimillonaria entre Paramount Skydance y Warner Bros. Discovery infringe la ley federal antimonopolio de tres mercados distintos: la distribución cinematográfica, el estreno de producciones de alto presupuesto y la distribución de televisión por cable. Según el grupo, los más afectados serían los dueños de las salas de cine, las empresas de televisión por cable y, por supuesto, los consumidores.
“La transacción eliminará la competencia entre Paramount y Warner Bros. y permitirá a la entidad resultante aumentar los precios y reducir la producción”, se lee en la moción emitida por el conjunto. “Los estados demandantes tienen interés en hacer cumplir las leyes antimonopolio, y sus ciudadanos se enfrentan al riesgo de sufrir un perjuicio profundo e irreversible si no se dicta una orden judicial que impida la operación”.
Ante las declaraciones del grupo, Paramount Skydance respondió diciendo que los demandantes tenían una interpretación de los hechos y la ley “fundamentalmente equivocada”. “Retrasar esta transacción solo perjudicará a los trabajadores del sector del entretenimiento, quienes ya han sufrido en los últimos años a medida que la tecnología ha alterado sus medios de vida y ha provocado la pérdida de decenas de miles de empleos en la industria del entretenimiento en California”, escribió la compañía.
Originalmente, Warner Bros. Discovery vendería parte de su operación a Netflix. El acuerdo entre ambas empresas se cerró a finales del 2025 por 82.700 millones de dólares. Sin embargo, después de meses de demandas y peleas legales, Paramount Skydance presentó una oferta que la junta directiva de Warner consideró superior, cancelando su acuerdo con la compañía de Ted Sarandos.