Este mes podría ser recordado como un momento que transformó por completo el panorama de la Liga Nacional de Fútbol Americano. El 5 de agosto, la NFL y Disney anunciaron un acuerdo importante: la liga cedió NFL Network, los derechos de RedZone y otros activos mediáticos a ESPN, a cambio de una participación accionaria del 10% en el gigante de los medios deportivos.
Unos días después, Skydance, la empresa de David Ellison, cerró un acuerdo de $8 mil millones para adquirir Paramount Global, lo que le hizo tomar el control de uno de los mayores socios televisivos de la liga e, instantáneamente, otorgarle una participación accionaria, gracias a Skydance Sports, empresa conjunta entre la liga y Skydance.
Posiblemente, el cambio más grande llegará el 21 de agosto, cuando ESPN y Fox lancen sus nuevos servicios de streaming, respectivamente, y lleven los juegos de la NFL a este formato, fuera del paquete tradicional de televisión de paga. Es un cambio sutil (por supuesto, están lanzando nuevos servicios de streaming), pero también es profundamente disruptivo.
La NFL es, por mucho, el contenido más popular de la televisión. Para finales de este mes, y por primera vez en la historia, todos los partidos de la NFL estarán disponibles en streaming, sin la necesidad de una suscripción a la televisión de paga. Los últimos contenidos atados al paquete de televisión de paga también serán liberados.
La liga deportiva es también, por mucho, la más estratégica del mundo cuando se trata de conseguir lo que quiere, y aprovecha al máximo toda su popularidad para lograrlo, como lo demuestran sus recientes participaciones accionarias.
Desde sus inicios, la NFL se ha enfocado totalmente en el alcance y la accesibilidad (se debe considerar que, hoy en día, todos los partidos, incluso los que están en Netflix y Amazon, todavía están disponibles en la televisión abierta, dentro de los mercados locales de los equipos que juegan); a medida que el panorama televisivo cambia, su enfoque también. Por eso, Amazon tiene el paquete de los jueves por la noche, Netflix tiene juegos exclusivos en Navidad y, esta temporada, YouTube tendrá una exclusiva global desde Brasil.
La televisión ha sido fundamental para la NFL, pero ya no es suficiente. Es un tema de conversación que seguramente surgió el mes pasado, durante el retiro anual de magnates de Allen & Co., en Sun Valley, donde el comisionado de la NFL, Roger Goodell, se reunió con los socios mediáticos de la liga. En una entrevista con CNBC, al margen del retiro y con una vista montañosa de fondo, Goodell explicó la visión de la NFL: “Nuestra base, el núcleo de nuestras políticas mediáticas, es alcanzar a la mayor cantidad de audiencias. ¿Cómo hacemos eso? Tenemos que ir más allá de nuestras plataformas actuales”.
“Lo que intentamos hacer ahora es llegar a los fanáticos, donde quiera que estén”, añadió Goodell. “Muchas de estas nuevas plataformas tienen diferentes públicos que son realmente importantes para nosotros, y eso forma parte de nuestra estrategia de crecimiento”.
Conscientes del incremento de personas que cancelan su suscripción a la televisión por cable, y del número de quienes nunca la han tenido, la NFL quiere asegurarse de que sus juegos estén disponibles para aquellos que no quieren gastar más de 100 dólares al mes en televisión de paga.
Eso no quiere decir que los fanáticos de la NFL ahorrarán tanto dinero. Solo el paquete conjunto de ESPN y Fox One costará 39.99 dólares al mes, y cuando se suman Prime Video, Netflix, Peacock y Paramount+, el supuesto ahorro se desvanece rápidamente. No obstante, no se trata del valor, sino de la estrategia, como lo subraya el acuerdo con ESPN. La liga obtiene participación accionaria (y dividendos) de ESPN, y ESPN no solo recibe partidos adicionales, RedZone y otros contenidos, sino también beneficios que quizás no son tan fáciles de valorar.
“A nivel general, somos optimistas con respecto a la asociación, ya que alinea a ESPN con la liga deportiva más importante, con beneficios que, creemos, impactarán positivamente en futuras renovaciones, derechos de transmisión y programación”, escribió el analista de JPMorgan, David Karnovsky, el 6 de agosto.
La NFL, por su parte, también obtiene algo más con este acuerdo: cuatro partidos en reserva. Aunque Disney, como grupo, recibirá tres partidos adicionales por temporada, la NFL puede recuperar cuatro de ellos, lo que abre la posibilidad de crear un paquete completamente nuevo (quizás, junto con el juego inaugural que se transmitirá por YouTube esta temporada), que podría venderse a una plataforma de streaming, ya sea a un socio actual como Netflix o YouTube, o incluso a un nuevo jugador (¡Apple TV+ necesita más escala!).
“Finalmente, esto resuelve un proceso aún más largo para asegurar un hogar para sus activos mediáticos de la NFL”, señaló un equipo de analistas de Moffett Nathanson, en un informe de investigación del 6 de agosto. “Creemos que, lo más importante para una liga que planea a largo plazo (en décadas, no solo varios años), es fortalecer a un socio existente frente a los competidores digitales. Eso es un aspecto de gran valor, ya que garantiza la continuidad de una competencia saludable por los derechos de la NFL en el futuro”.
El futuro promete aún más acuerdos. El histórico contrato de derechos mediáticos de la NBA, por 11 años y $76 mil millones, con NBCUniversal, Amazon y Disney, dejó claro cuánto más valor tiene aún por ofrecer la NFL. Hay señales de que la liga podría tomar medidas antes de lo esperado.
Los propios contratos de 11 años de la NFL con NBCU, Disney, Amazon, Fox y Paramount finalizan en 2032, pero la liga tiene una opción para salir de esos acuerdos en 2029. Ya hay rumores de que la liga podría impulsar nuevas negociaciones, incluso antes de esa fecha, para extender los contratos actuales por varios años más, a cambio de asegurar tarifas más altas.
La adquisición de Paramount, por parte de Skydance, también puso en marcha una cuenta regresiva: la liga ahora tiene un plazo para forzar una renegociación de los derechos de la NFL con CBS, una opción sobre la que deberá decidir, y que proporcionará una mayor claridad sobre su futuro televisivo. “Hemos tenido una larga relación con CBS, durante décadas”, dijo Goodell a CNBC cuando le preguntaron sobre la opción, y agregó que tienen dos años para decidir. “Tenemos la opción, y es algo que vamos a analizar”.
El 7 de agosto, durante una charla con periodistas en la sede de Paramount en Nueva York, Ellison y su equipo ejecutivo se mostraron seguros sobre la alianza con la NFL, sin importar lo que le depare al mundo televisivo. Ellison agregó: “No hay un socio más importante para nosotros que la NFL, y nuestra postura es que queremos seguir haciendo negocios con la NFL en el futuro”.