Lucrecia Martel sobre justicia, territorio y cine 

La directora argentina habla de su nuevo documental ‘Nuestra Tierra’, del proceso de filmarlo y del momento que vive la industria en su país

Por JULIETA CHÁVEZ |

abril 15, 2026

3:26 pm

Cortesía

Lucrecia Martel es una de las voces más influyentes del cine contemporáneo. Nacida en Salta en 1966, su obra se consolidó desde el inicio del siglo XXI con películas como La ciénaga, La niña santa y La mujer sin cabeza, títulos clave del llamado Nuevo Cine Argentino. En estas obras, la consolidaron como una autora con una mirada crítica sobre las tensiones sociales y culturales de Argentina.

Con Nuestra tierra, Martel se acerca por primera vez al cine documental para seguir el caso de Javier Chocobar, un miembro de la comunidad indígena de Chuschagasta del pueblo diaguita de la Provincia de Tucumán, que fue violentamente asesinado mientras defendía a su comunidad indígena frente al intento de desalojo de sus tierras ancestrales. La película se construye a partir del juicio por el crimen y los años que la cineasta pasó investigando y filmando el proceso.

En conversación con THE HOLLYWOOD REPORTER en Español durante su visita a México, Martel habla sobre un momento de tensión en el jurado cuando los jueces señalan desconocer que ella estaba grabando un documental, así como de los años de trabajo detrás de la película y lo que significó mostrarla primero dentro de la propia comunidad antes de llevarla a salas de cine. También comparte su mirada sobre el momento que atraviesa el cine argentino en el contexto político actual bajo el gobierno de Javier Milei.

Hay un momento en el documental donde se genera una tensión muy fuerte, porque se revela que en el jurado no estaban enterados sobre la filmación del documental. ¿Cómo manejaste ese quiebre de confianza o malentendido que hubo en el espacio? ¿Cómo solucionaste esto?

Mirá, ese día, en la mañana, me habían llamado al tribunal, es decir, los jueces, para que me juntara con ellos y les explicara por qué yo estaba con tres cámaras. Les dije que era un juicio oral y público, que yo podía estar, y que todavía no se sabía, pero era un juicio histórico, muy importante, y era importante que alguien lo filme. “Yo estoy haciendo un documental, no sé si va a entrar en la película”. Honestamente, les dije lo que pasaba, y ellos me dijeron que podía estar ahí, pero que no podía publicar el documental hasta que la sentencia estuviera firme en la instancia esa en Tucumán. Entonces, yo cuando entré ese día al salón, ya sabía que los jueces sabían, ya había firmado un papel con los jueces de compromiso, así que cuando apareció esta situación, me sorprendió, pero a la vez pensé “qué gracioso que esto quede grabado”. Y bueno, muchas veces dudábamos, porque fue mucha más la conversación sobre la película, pero dudamos si ponerlo o no ponerlo, pero nos parecía muy bueno el texto que dice, la respuesta que dice la jueza, entonces finalmente lo dejamos.

¿Cómo considera que evolucionó el documental durante todos estos años de producción? Desde la idea inicial y el estreno que ha tenido, hasta estar aquí en México presentándolo.

Fue todo muy paulatino, es una cosa que se va motamorfoseando tantas veces, que lo que sí te puedo decir es que yo no pensé que lo íbamos a lograr, no pensé que íbamos a lograr transmitir la cantidad de cosas muy sutiles que transmitimos en la película. No pensé que iba a ser posible, así que eso me tiene muy contenta.

¿Esas complicaciones fueron por temas de la producción o por la complejidad de la historia? ¿De dónde venían esos miedos?

No, era porque yo no quería hacer un documental largo, si en esa contracción, en esa condensación de dos horas iba a ser posible transmitir todo eso. Esa era la duda que tenía. Y a medida que íbamos logrando las escenas y las capas de la película, cada vez estaba más contenta y Jerónimo, el editor, estábamos más contentos.

 ¿Y ahora cómo te sientes con el resultado final?

 Súper feliz. Sobre todo con la reacción del público en Argentina.

Piano Films

Justo esa era mi siguiente pregunta. ¿Cómo recibió el público el documental en las proyecciones? Tanto las personas de la comunidad como las otras personas que lo hemos visto.

Mira, las personas de la comunidad, fue muy emocionante. Vieron la película mucho antes, la primera proyección mundial fue en la comunidad. Durante un fin de semana proyectamos la película varias veces y fue una emoción muy grande porque eran muchos años que la comunidad veía que trabajábamos pero no imaginaba el resultado. Yo creo que no imaginaban un resultado que tenía ese grado de intimidad con los materiales que nos habían compartido. Después mucho más inolvidable en un cierto punto, fue el momento en que vimos en la ciudad de Tucumán, que es próxima a la comunidad, vimos en un cine comercial normal, la película todos juntos con público que no era de la comunidad y ahí fue como el impacto de ver una película.

¿Por qué fue ese impacto? ¿Por lo que representaban las personas de ahí?

Porque estás ocupando un lugar que nunca lo ocupa el cine argentino, que difícilmente lo ocupa, menos un cine tan regional.

Claro, qué interesante. Durante estos 14 años de investigación que realizó, ¿qué fue lo que aprendió tanto del caso como de la comunidad que estuvo observando?

Pudimos reconstruir con bastante precisión todo un itinerario de desplazamiento de la comunidad hasta que llegan a ese lugar en el siglo XVII y toda una serie de conflictos con los vecinos durante el siglo XVIII. Pudimos reconstruir mucho de la historia de la comunidad, que la comunidad no tenía esa información y que ahora la tienen en el archivo que hicimos y que compartimos con ellos. Lo que yo pude aprender también es la posibilidad y la fuerza que tiene el cine para ayudar en estas cosas.

Sí, claro, para dar visibilidad a todos estos problemas.

Sí, pero sobre todo para dar visibilidad a un problema argentino. No es dar visibilidad solo a la comunidad, sino que una cosa que es un problema muy nuestro de nuestra cultura, también lo podamos volteaer a ver, acercarnos, volverlo a pensar.

Ahora viene una pregunta un poco fuera del documental, pero tiene que ver con todo lo que está ocurriendo alrededor del cine argentino. ¿Qué perspectiva tiene usted al respecto?

La administración de Milei se propuso achicar el Estado, que puede ser una cosa que no necesariamente es algo malo, que el Estado tenga un tamaño adecuado a las posibilidades del país. Pero en esa acción, en muchos sectores, el gobierno de Milei actuó con mucha desconfianza hacia la cultura. Y con respecto al cine, con mucha ignorancia. Antes de hacer un diagnóstico de cómo funcionaba el cine argentino y de cómo se podría tener una industria más sana, o si son tan buenos economistas, colaborar con ideas para eso, tuvieron una actitud de desconfianza hacia el cine, de acusación, una actitud sin diagnóstico. Eso fue muy lamentable, porque ha sido un sector que se desarrolló con muchas dificultades y con mucha inversión privada también. al presidente y su equipo ni les interesa conocer realmente eso. Lo peor, que siendo ellos tan economistas y tan supuestamente hábiles para la economía, tampoco se están pensando, proponiendo cosas para desarrollar un sector más de la industria argentina.

Sí, los están perjudicando muchísimo, es muy triste. Y ya para cerrar, me pareció muy interesante que fue un caso que cubrió mientras estaba ocurriendo. Se siente esa tensión cuando ves el documental, porque a veces las actitudes del jurado son medio confusas y no sabes perfectamente hacia dónde se van a ir. ¿Cuál cree que hubiera sido el resultado si el veredicto final hubiera sido distinto?

Hubiera sido terriblemente decepcionante para la comunidad, hubiese generado un tendal de desconfianza en la justicia, porque había muchas pruebas muy concretas para condenar a estas personas, porque habían sido muy mendaces cuando hicieron su testimonio. Hubiera sido terrible. Generó un gran alivio cuando en octubre del 2025 se confirmó la sentencia.

Estaba leyendo también críticas que justo cuando salió que la persona falleció de COVID, que bastantes se sintieron aliviados.

Sí, nunca es feliz que alguien se muera. No creo que la comunidad haya preferido que ese hombre muera de una enfermedad. Yo creo que hubieran preferido que ese hombre reciba una condena.

Piano Films

JULIETA CHÁVEZ

Redactora

Redactora editorial en The Hollywood Reporter en Español. Ha entrevistado a directores, actores y líderes de opinión, con un foco especial en mujeres, arte contemporáneo y temáticas de género.

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