Octavio Hinojosa presenta Sobriedad me estás matando

Una comedia negra sobre adicciones, crisis creativa y segundas oportunidades

Por JULIETA CHÁVEZ |

enero 21, 2026

12:42 pm

Cortesía

Octavio Hinojosa está por estrenar en salas de cine de toda la república mexicana Sobriedad me estás matando, una comedia negra que protagoniza, coescribe y coproduce, y que marca uno de los proyectos más personales de su carrera. La película ha sido seleccionada en importantes festivales internacionales como el Warsaw International Film Festival en Polonia, el Hof International Film Festival en Alemania y tuvo su estreno nacional en el Festival Internacional de Cine de Morelia 2025.

En esta entrevista, Octavio habla sobre el origen de la historia, la crisis creativa y personal que la detonó, su relación con los temas de adicciones y salud mental, y cómo convirtió sus miedos, frustraciones y preguntas sobre el paso del tiempo en una película honesta, incómoda y profundamente humana. También reflexiona sobre el estado actual de la industria, el lugar de los actores hoy y las historias que le interesa seguir contando en el cine mexicano.

Estás aquí para contarnos sobre tu nuevo proyecto, Sobriedad me estás matando. ¿Qué nos puedes contar sobre él? Introducirnos un poco a esto que estás haciendo.

Sobriedad me estás matando es una historia sobre una oveja negra que lleva 17 años entrando y saliendo de rehabilitación por un evento traumático que tuvo este personaje cuando estaba en la universidad. Finalmente, la película arranca cuando Raffi, que es el protagonista, decide tratar de poner su vida en orden y se da cuenta de que todos sus amigos y todas las personas que dejó atrás en ese momento ya hicieron una vida. Ya están casados, tienen hijos, tienen trabajos estables, y Raffi está perdido en el mundo y no sabe cómo retomar su vida. Entonces es una comedia negra que aborda temas muy actuales, como este sentimiento de no sentirte suficiente con tu vida, pero también temas muy actuales como la salud mental y las adicciones.

¡Qué interesante! Además tú eres el escritor de esta historia, ¿cierto?

Soy co escritor de la película con Raúl Campos, que es el director, y co escritor con Félix de Valdivia, que también es el productor y actor en la película. Entonces somos un grupo de tres amigos que escribió la historia, en realidad.

​​¿Y por qué escribieron esta historia? ¿Está inspirada en algo? ¿Es como una historia suya? Más porque veo que es básicamente la crisis de los 40 de Raffi, ¿no? Entonces, cuéntame cómo estuvo todo este proceso.

Es una combinación de varias cosas. Los tres, tanto Raúl como Félix como yo, estábamos entrando en una crisis, no solo en nuestras vidas personal, cada uno con un tema distinto, sino también en una crisis de creatividad. Normalmente, cuando eres actor haces los personajes que te invitan a hacer. He tenido la gran fortuna de que la mayoría de los personajes que he hecho me gustan mucho, me divierte hacerlos o lo que quieren decir sobre el mundo va alineado con lo que yo quiero decir, pero esta era la oportunidad de tomar un personaje y decir todo lo que queríamos decir sobre nuestros miedos, nuestras frustraciones, nuestros sueños, cómo nos sentíamos en este punto de nuestra vida y hacerlo de una manera sin censura, porque no teníamos a un estudio diciéndonos “esto sí lo pueden hacer, esto no lo pueden hacer”. Raffi es un personaje políticamente incorrecto porque es una comedia muy negra y muy ácida, y nos permitimos hacer la película que siempre habíamos querido ver en el cine mexicano y que no habíamos logrado ver. Fue una manera para los tres de exorcizar demonios y usar el personaje de Raffi para contar esta historia. Para mí, en lo personal, era también una manera de hablar sobre las adicciones que alguna vez tuve, porque hubo momentos en mi vida en los que necesitaba pastillas, todo tipo de pastillas, para funcionar, ansiolíticos durante el día, ansiolíticos para dormir, luego pastillas para levantarme porque estaba muy dopado. Había un momento en mi vida en donde estaba realmente anestesiado y se empezó a volver un problema. Sumado a que hay problemas de adicciones más fuertes en mi familia, entonces el mundo de la rehabilitación, el mundo de la sobriedad y el mundo de la adicción son mundos muy cercanos a mí. Poner un personaje así al centro de la historia lo hacía mucho más evidente, porque cuando hay un problema así de pronto te despiertas, tienes 40 años y dices ¿a dónde se fue mi juventud?

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Sí, claro. Además de tu experiencia con este tipo de situaciones, ¿qué momento en tu vida te hizo decir “tenemos que escribir Sobriedad me estás matando”?

Llegó un momento en donde la adicción a las pastillas se volvió tan grande que empezó a interferir con mi manera de trabajar. Llegaba al set y no podía decir mis líneas o batallaba, tenía problemas de memoria, porque eran tantas las pastillas que estaba consumiendo que mi cerebro no estaba funcionando bien. Esa fue la primera señal de alarma de que había un problema grande. Pero el momento decisivo de decir “hay que hacer esta película”, por lo menos para mí, fue que me habían ofrecido un personaje protagónico en una película muy grande, de un estudio muy importante, y estábamos por firmar el contrato. Dos o tres semanas antes de empezar el rodaje, el estudio decide cambiar, bajarme del proyecto y subir a un actor que tenía más seguidores en Instagram. Eso para mí fue muy alarmante, porque ya no estábamos hablando de talento, estábamos hablando de un juego de popularidad. Las películas y las series que funcionan, ya lo hemos comprobado muchas veces, no necesariamente lo hacen porque tienen actores conocidos, sino porque las historias son valiosas, porque las personas conectan con esas historias. De hecho, ahorita hay un debate enorme en Hollywood sobre si realmente sigue existiendo este concepto del movie star, de la estrella de cine, porque puedes tener actores o actrices cuyo nombre antes significaba éxito seguro en taquilla y ahora los puedes poner en una película y no logran los números que tenían antes. Ahora las audiencias consumen el cine de una manera muy distinta.

Tuvimos el caso de Sidney Sweeney, a quien le fue pésimo con su película.

O The Rock, por ejemplo, que es un actor muy bueno para cierto tipo de películas y que lo hizo muy bien en The Smashing Machine, pero nadie fue a ver esa película. Todo el mundo pensaba que The Rock podía abrir una película y meter a millones de personas, y no sucedió. También pasó con Julia Roberts este año con The Hunt y con Andrew Garfield, que no tuvieron los números que se esperaban. Entonces tener a un nombre muy grande no necesariamente significa que las audiencias vayan al cine o que conecten con la historia.

Teniendo en cuenta que tienes varios años de carrera, ¿cómo te hace sentir esto, tanto como actor como productor y director?

Trato de no malviajarme con la situación que vivimos, porque podemos vivir lamentándonos todo el día, diciendo que la inteligencia artificial va a reemplazar nuestros trabajos, que la gente ya no quiere salir de sus casas y que todo lo ve en streaming. Trato de pensar que, si hay una buena historia y logras conectar con el público, todavía hay gente dispuesta a pagar un boleto de cine y a ir a las salas a ver películas. Trato de mantenerme optimista, es la única manera de seguir adelante, porque si no, las cosas se complican más. Si empiezas a pensar todo en negativo, las cosas no fluyen.

Sí, claro, es un tema bastante sensible y preocupante para toda la industria, pero bueno, ¿qué más me puedes contar sobre los personajes? Ya me contaste sobre Raffi, que eres tú, pero ¿qué otros personajes podemos ver en esta comedia?

Está Maya Zapata, que hace el personaje de Inés, que es el crush y el amor que Raffi tuvo durante la prepa, pero realmente nunca hubo nada entre ellos. Fue un amor que existía entre los dos, pero que nunca se pudo dar por las circunstancias. Entonces, 17 años después, Raffi va a intentar darse una oportunidad con Inés, que está recientemente divorciada, así que se abre una oportunidad de intentarlo con ella otra vez. Está Trino, que es el personaje de Poncho Borbolla, que es el único amigo que sigue hablándole a Raffi, porque como es un personaje muy violento, muy directo y muy crudo, no tiene filtros con las personas. Lentamente ha ido perdiendo a sus amigos, y por sus problemas de adicción ha ido quedándose solo. El único amigo que le queda en el mundo es Trino, y es un gran amigo. Siempre he dicho que el personaje de Trino es el corazón de la película, y el personaje de Inés es el que mueve a Raffi del lugar. Trino es quien le ayuda a Raffi a encontrar el propósito de su vida. Luego está el personaje de Mónica Adión, que hace a mi mamá. Raffi y Emilia tienen una relación muy compleja y complicada, y ha llamado mucho la atención, porque en México, sobre todo, tenemos una imagen de la madre muy venerada, muy respetada, y poca gente se atreve a poner en la ficción a madres más complejas, con un carácter más duro, o que no tienen este instinto maternal tan desarrollado. El personaje de Mónica ha generado mucha conversación en los screenings que hemos tenido en México y también en Europa, en los festivales de Varsovia y Alemania. Incluso allá preguntaban cómo se da esta relación tan compleja entre madre e hijo. Eso muestra que no es algo exclusivamente mexicano, sino que en general se espera que las madres sean de cierta forma. Es un personaje padrísimo el que hace Mónica Dionne.

Justo ayer me salió un TikTok que hablaba sobre la diferencia entre los daddy issues y los mommy issues. Los daddy issues eran más como de “ah, me cae mal mi papá”, y los mommy issues, como las mujeres están más ligadas a que tienen que ser maternales y cumplir un rol patriarcalmente impuesto, son más cómo de “bueno, entiendo que mi mamá es complicada, pero lo está intentando”.

Raffi tiene mommy issues y daddy issues, Raffi tiene issues de todo. 

Son Raffi issues.

Sí, Raffi issues [ríe].

Me estabas contando al inicio que hay ciertas historias que te interesa contar, entonces me gustaría saber dos cosas. ¿Qué historias son esas que te interesa contar y qué historias te gustaría ver más en el cine mexicano o en el cine latinoamericano?

Esta historia para mí era una historia en donde quería poner sobre la mesa varios temas. El primero era si es demasiado tarde para cumplir mis sueños, porque nos ponemos muchas limitaciones nosotros mismos. “Tengo que cumplir esto para los 30, tengo que cumplir esto para los 40, tengo que haber logrado esto a los 25”. Quería abordar la idea de que nunca es demasiado tarde para ser la persona que quieres ser. Y, número dos, que todos somos merecedores de una segunda oportunidad, porque de pronto somos muy duros con las personas. Si alguien hace algo malo, lo cancelamos, sentimos que ya no tiene derecho a cambiar, aprender o crecer. Sobriedad me estás matando habla de esos personajes difíciles de querer y que merecen una segunda, tercera o cuarta oportunidad. Porque dentro de todas estas personas que están muy heridas y que van por la vida ofendiendo a los demás, hay personas heridas que necesitan un abrazo y necesitan ir a terapia.

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Sí, la verdad es que sí. La vida es de perdonar y aprender a ser perdonados.

Entonces, cuando terminamos de filmar dije “bueno, ya puse esos temas que eran importantes para mí sobre la mesa”, se me vino otra idea. Ahora la historia que me interesa contar es cuál ha sido mi experiencia en mi vida con la paternidad. Soy papá, tengo dos hijos, y cada quien tiene una manera muy particular de ver la vida y de experimentar el ser papá. Mi experiencia ha sido muy distinta a la de otras personas, a la de otros amigos, o a lo que he visto en el cine y en la televisión. También va a ser una comedia, todavía no sé qué forma va a tomar, pero ya está empezando a tomar forma.

Ok, qué interesante, qué cool. ¿Y qué te gustaría ver más en el cine mexicano? 

Me emociona mucho ver a cineastas como David Pablos, lo que está haciendo, y me emociona lo que está haciendo Ruizpalacios. Vi La Cocina y me parece una de las cosas más hermosas que he visto en el cine mexicano en los últimos años. Quiero ver autores tomando riesgos y también ver a los distribuidores apoyando esas películas de una manera más contundente, porque de pronto salen películas muy premiadas en el extranjero, aplaudidas y abrazadas en todo el mundo, y cuando llegan a México no encuentran un público. Me gustaría que, como industria, hiciéramos un esfuerzo por crear la cultura para que exista un público para ese tipo de películas.

Sí, claro, a veces somos muy malinchistas con nuestros productos nacionales.

Totalmente, porque una película como La Cocina, si viniera con la firma de un autor americano o holandés, a lo mejor tendría mucho más público.

Pues bueno, Octavio, muchas gracias. ¿Algo más que quieras agregar?

Nada más, solo que Sobriedad me estás matando se estrena en cines el 29 de enero. Que no se la pierdan, que compren su boleto, que el primer fin de semana es muy importante y ahí nos veamos. Y también tú, Julieta, ve a ver Sobriedad me estás matando.

29 de enero, claro. ¿Va a estar en todos los cines?

Sí, en todos. 

JULIETA CHÁVEZ

Redactora

Redactora editorial en The Hollywood Reporter en Español. Ha entrevistado a directores, actores y líderes de opinión, con un foco especial en mujeres, arte contemporáneo y temáticas de género.

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