Esta semana, Katy Mullan y Raj Kapoor, productores de la 98.ª edición de los Premios Óscar, recalcaron que la seguridad dentro y fuera del Teatro Dolby se reforzará a fin de que “todos se sientan protegidos”. Las declaraciones surgieron tras una alerta del FBI sobre una presunta amenaza de Irán para atacar California con drones.
De acuerdo con Kapoor, la noche más grande de Hollywood contará con el respaldo del FBI y la Policía de Los Ángeles. “En este espectáculo tenemos uno de los mejores equipos de la industria, en todos los aspectos, y eso se debe en gran medida a nuestro equipo de seguridad. Por supuesto, cada año monitoreamos lo que ocurre en el mundo. Existe una colaboración muy estrecha con los organismos de seguridad. Esto tiene que funcionar como un reloj, pero queremos que todos los que vienen, quienes presencian el show o, incluso, quienes son fans y están fuera de las vallas, se sientan seguros, protegidos y bienvenidos”, detalló.

“Así que es nuestro trabajo, como equipo de producción, asegurarnos de que eso se cumpla. Eso realmente depende de esta relación tan cercana que tenemos, además de todo un equipo adicional de apoyo. Es algo que no tomamos a la ligera; asumimos una gran responsabilidad y la llevamos muy cerca del corazón”, añadió.
A finales de febrero, diversos medios locales informaron sobre la distribución de una alerta por parte del FBI, en la que se detalló que Irán buscaba llevar a cabo un ataque sorpresa en Estados Unidos: “Adquirimos información de que, presuntamente, se llevaría a cabo un ataque sorpresa con vehículos aéreos no tripulados desde un buque no identificado frente a la costa oeste, específicamente contra objetivos no precisados en California”.
La agencia de seguridad indicó que, hasta ahora, no tenían información adicional sobre “el momento, el método, el objetivo o los perpetradores de este presunto ataque”. Aunque los productores y organizadores de los Óscar no vincularon la ceremonia con esta alerta, las autoridades mantienen una atención constante sobre el evento, que suele contar con estrictas medidas de vigilancia y seguridad para nominados y asistentes.
Gavin Newsom, gobernador de California, destacó que mantiene comunicación con funcionarios de seguridad e inteligencia para monitorear cualquier posible amenaza potencial en el estado. “Si bien, no tenemos conocimiento de ningún hecho inminente, estamos preparados para cualquier emergencia”, indicó. Otros servidores públicos también enfatizaron que la seguridad es estrecha y que las personas “no deben tener miedo”.
Por su parte, el Departamento de Policía de Los Ángeles emitió un comunicado general: “Continuamos monitoreando los eventos globales y cualquier amenaza relacionada que pueda afectar a Los Ángeles. […] En este momento, no hay amenazas conocidas o específicas. Evaluamos y ajustamos nuestra postura, según sea necesario, para garantizar la seguridad pública”.
La 98.ª edición de los Premios Óscar se celebrará este 15 de marzo en el Teatro Dolby.