Veinte años después de su estreno, Quemar las Naves regresa este 7 de diciembre a las salas de la Cineteca de Chapultepec para acercar a nuevas audiencias la historia de Helena y Sebastián. Dos adolescentes que viven con su madre enferma en una casa antigua y deteriorada, y que se ven obligados a enfrentar decisiones difíciles sobre el amor, la amistad, la lealtad y la traición cuando llega un nuevo compañero de clase.
Dirigida por el cineasta mexicano Francisco Franco, la película se convirtió en un referente del cine juvenil mexicano. Su elenco, que incluye a Irene Azuela, Juan Carlos Barreto, Jessica Segura, Claudette Maillé, Ángel Onésimo, Aída López, Ramón Valdez y Úrsula, logró transmitir con autenticidad los dilemas y emociones de la adolescencia. La banda sonora, con el tema ‘Mi principio’ interpretado por Julieta Venegas y escrito por Joselo (músico y escritor de Café Tacvba), refleja con sensibilidad la búsqueda de la verdad personal y ganó un Ariel a Mejor Música Original.
La película también fue reconocida con varios premios, entre ellos el Ariel a Mejor Actriz para Irene Azuela, premio del público y Mejor Fotografía en el FICM, así como nominaciones en Diseño de Arte, consolidando su lugar como un proyecto significativo y memorable del cine mexicano.
Esta vez Franco, Azuela y Venegas reflexionan con The Hollywood Reporter en Español sobre la relevancia de la película hoy, cómo marcó sus carreras y por qué su mensaje sobre la importancia de tomar decisiones propias sigue tan vigente para los jóvenes de ahora. Esta entrevista invita a conocer la historia detrás de una película que ha dejado huella en varias generaciones y que ahora vuelve a las salas para seguir resonando.

¿Cómo se sienten de celebrar 20 años desde el estreno de esta película?
Francisco: No es solo la nostalgia de haber hecho Quemar las naves, sino ver que sigue teniendo un grupo bastante amplio de seguidores, de gente que la aprecia, que la quiere y que la tiene muy cerca de ellos como una de sus filmografías emocionales más queridas. También tenemos expectativa por cómo la verán las nuevas generaciones y la gente joven, porque al final habla de un momento de juventud muy particular.
Y ustedes chicas, ¿cómo sienten tanto tú, Julieta, en la música como tú Irene con tu actuación, que ha evolucionado la historia y el trabajo que hicieron a través de estos 20 años?
Irene: Con muchísimo agradecimiento por haber sido esta película el inicio para mí de conocer el cine, de entender su lenguaje y de encontrarme con colaboradores que a la fecha resuenan dentro de mí, a quienes les tengo mucho cariño y admiración, y con ganas de que ahora la vea una generación que no la conoce.
Qué lindo. ¿Y tú, Julieta?
Julieta: A mí me da mucho gusto haber sido parte de esta historia y me gusta mucho la película. Me parece que muestra cosas importantes, porque finalmente los procesos personales y las decisiones relevantes suceden cuando menos te las esperas y cuando necesitas tomarlas. En ese sentido, la película resuena mucho con cualquier persona. Todo el mundo se ve en situaciones donde puede darse cuenta de que, por más que estamos con nuestra familia que nos quiere y nos adora, necesitamos un cambio. Al final de cuentas, ahora que soy mamá, todo el tiempo estoy en la lucha de que tengo que soltarlo, pero no quiero. Todo el tiempo te están pasando cosas.
Sí, y aparte siento que también resuena con tu música y tus proyectos. Entonces a mí me gustaría preguntarles a todos también en general: ¿Cómo creen que esta película ha impactado en sus carreras después de estos 20 años?
I: Para mí, el primer aprendizaje que tuve con la película fue lo que significa estar en el set todo el día, toda la filmación. Requiere muchísima concentración, estar presente y también mucho cansancio; es un músculo que vas fortaleciendo con el tiempo. Luego tuve la maravilla de recibir un reconocimiento importante [Ariel a Mejor Actriz] en este país, que para mí significó la reafirmación de que había tomado la decisión correcta, de que había un camino y un lugar para mí. Y luego, dimensionar que nuestro trabajo tiene un impacto de manera natural. No pienso en eso de inmediato, pero es algo que viene con los trabajos hechos con el corazón y con las historias que están bien contadas, como Quemar las naves.
¡Ay, qué lindo! ¿Tú Francisco?
F: Hacer esta película también me dio la oportunidad de crear una nueva manera de trabajar, que he ido desarrollando con mayor amplitud en todos los proyectos que he hecho. Quemar las naves para mí es muy importante porque es un proyecto muy personal, y son los proyectos a los que siempre he aspirado, tanto en teatro como en medios oficiales, en televisión y en cine. Lo que me sucede con esta película ahora, después de 20 años de su estreno, no es solo la nostalgia de “qué bonito fue hacerla”, sino que de repente volteo y digo “¡Hagamos otra!”. Me tocó muchísimo volver a darme ese tiempo en este mundo tan rápido, donde estamos produciendo sin parar, para tener una pausa y crear algo con el tiempo y la dedicación que necesita, algo muy personal y delicado, que cuidas como propio.
¿Y tú Julieta?
J: Para mí es muy valioso haber sido parte de un proyecto así, que siento súper congruente con el presente. Es una película que me parece preciosa y bien hecha, con todo lo bonito que implica entrar en una historia contada de esa manera. Más que nada eso, y también poder acompañar a Fran, que es mi familia de alguna manera. Que él me considere parte de su imaginario, así como Irene también es parte de, porque ella como actriz no fue la primera ni la última vez que trabajaron juntos y creo que lo seguirán haciendo. Entonces es bonito saber que soy parte del imaginario de Fran.

Y ahí podrían volver a trabajar juntos todos, ¿qué tal estaría eso? Y bueno, me gustaría saber, Francisco, ¿hay algo que a ti te hubiera gustado hacer diferente si hicieras la película el día de hoy?
F: No, porque creo que las cosas con sus defectos, fallas y carencias son las que crean un conjunto particular y le dan su personalidad propia. Esto que me preguntas yo te lo podría haber contestado hace 15 días, pero puedo contestarlo ahora porque la semana pasada estuve en un festival en Mérida donde le hicieron un homenaje a la película. La volteé a ver y podía ver exactamente las cosas que ahora podría hacer diferente, o filmar distinto, o lo que podría haber cambiado, pero realmente no cambiaría nada, porque esas cosas que puedo verle son parte de su esencia, y su personalidad tiene que ver justamente con cada una de las personas que estuvieron ahí. No le cambiaría nada porque esa película es lo que es.
Y los trajo al día de hoy esa película. ¡Qué importante! Irene, me gustaría saber, ¿hay alguna enseñanza o aprendizaje que te dejó este personaje y que aún apliques en tu trabajo actoral actualmente?
F: Ah, esa yo la quiero escuchar (ríe).
I: ¡No manches! ¿Que aún aplique? Hubo una secuencia que repetimos, ¿te acuerdas? La de la fuente, cuando nos abrazamos él y yo.
F: ¡Sí!
I: Y yo le digo “ya te puedes ir, Sebastián”. Era una secuencia que me había costado mucho trabajo. Al día siguiente me dice Fran “vamos a repetir la secuencia”. Y yo, ¿cómo? Con el trabajo que me costó, no sabía cómo se hacía eso. Así fue como aprendí a repetir. Eso es algo que tienes que estar dispuesto a hacer cuando se trata de un audiovisual, porque la toma puede funcionar para los actores, pero no para muchas otras cosas. Tienes que estar dispuesto a estar ahí una y otra y otra vez.
F: No me acordaba de eso. Justamente aprendí lo mismo que Irene. Si tienes la oportunidad de mejorarlo en el momento, no te detengas por un problema de producción. Resuélvelo, vuélvelo a hacer, inténtalo de nuevo.
Sí, claro. Y bueno, Julieta, ya casi acabamos. Me gustaría saber ¿cómo fue tu proceso para interpretar ‘Mi principio’. Sabemos que la escribió Joselo, pero dentro del contexto de la película, ¿qué significado le diste tú en ese momento?
J: Hace mucho que no veo la película. Pero me acuerdo que conocía perfecto la historia. No estuve en la filmación, pero sí sabía todos los movimientos que estaban haciendo ellos y todo el trabajo del proceso de la película. Yo la verdad cuando trabajo en cine, la lectura del guión para mí es lo más importante a la hora de hacer la canción. Saber cómo van los movimientos de cada personaje, cómo se sienten, qué está pasando. Trato de traducir una sensación que está en la película, que es el poder irte cuando necesitas irte. Es duro, porque no es solo para un personaje, sino para todas las personas que estaban ahí; todos en algún momento tenían que tomar esa decisión. Me parecía bonito poder traducir eso a la hora de interpretar la canción.

Aparte es una enseñanza bien importante en esa edad. Y ya para cerrar, ¿qué mensaje esperan que las nuevas generaciones saquen de esta película?
F: Justamente ese, lo que dice aquí, no tengas miedo de vivir tu vida.
J: También creo que lo más difícil es hacer las cosas sin miedo. En la vida, las buenas decisiones las tenemos que tomar, y el miedo no es la onda de que no hay que tener miedo, el miedo existe; la cosa es vencerlo. Eso es lo más importante. La valentía no es no sentir miedo, sino aprender a sobrepasar eso y decir “bueno, pues si me da un montón de miedo, pero ni modo, ahí va”.
I: Yo más bien estoy a la expectativa de lo que puedan sentir y opinar. Me interesa muchísimo escuchar sus reacciones.