Sebastián Zuleta no es una cara visible en las alfombras rojas ni un nombre que aparezca en alto relieve en los carteles, pero su trabajo se escucha en millones de salas de cine y hogares. Es editor musical, compositor y técnico especializado en bandas sonoras para cine y televisión que ha trabajado en proyectos animados de Disney como Wi-Fi Ralph, Moana 2 y Wish, colaborando con algunos de los equipos más exigentes y prestigiosos de la industria. En esta conversación, Zuleta rememora su paso por el Colegio de Música de Medellín, relata cómo llegó a Disney y reflexiona sobre los retos de su profesión en una era marcada por la tecnología y la inteligencia artificial.
¿Cómo recuerdas tu paso por el Colegio de Música de Medellín?
Fue mi segunda casa durante muchos años. Salía del colegio y pasaba las tardes allá, primero estudiando bajo con Santiago Vélez, luego tomando clases de armonía, tocando batería, saxofón y participando en bandas diversas. Era una comunidad vibrante y formativa.
¿Allí comenzaste a pensar en trabajar en cine y televisión?
Para nada. Al principio ni siquiera sabía que esa era una carrera posible. Me interesaba montar un estudio y producir artistas en Medellín. Pero conocí a estudiantes de cine que necesitaban música o sonido y descubrí que podía unir mis dos pasiones: Cine y música. Así empezó todo.
FOTO 2 Sebastián Zuleta (Cortesía de Cinecolor)
¿Tu primer trabajo fue en Beverly Hills Chihuahua?
Sí. Fue la primera película en la que trabajé y llegué gracias a una pasantía con el compositor Heitor Pereira. Luego, mi relación directa con Disney comenzó en 2018, cuando una editora musical me recomendó para trabajar en la mezcla final de Wi-Fi Ralph. Allí conocí al equipo interno de editores y mezcla, y desde entonces he seguido colaborando con ellos.
¿Cuáles son las diferencias entre trabajar en animación y acción real?
En animación todo comienza mucho antes. La música se empieza a trabajar dos o tres años antes del estreno, acompañando storyboards, voces, efectos y versiones preliminares de la película. Además, hay más música: A veces de principio a fin. En acción real, el proceso tiende a comenzar más tarde y es más directo.
¿Trabajar con Disney es distinto que con otros estudios de animación?
El proceso es similar, pero Disney tiene un equipo humano excepcional. Son profesionales con décadas de experiencia y, al mismo tiempo, personas generosas y colaborativas. Eso marca una diferencia.
FOTO 3: Sebastián Zuleta (Cortesía de Cinecolor)
¿Y entre cine y televisión?
El tiempo. En televisión, como en Burn Notice o Covert Affairs, teníamos una semana para entregar la música de un episodio. En cine, como en Moana 2, se puede trabajar durante meses, grabar orquestas, pulir detalles. La velocidad cambia todo.
¿Cuál ha sido tu proyecto más retador?
Moana 2 fue un gran reto. Buscábamos la excelencia hasta el último minuto, haciendo ajustes de última hora según la mezcla final, los efectos, el diálogo. El ritmo era intenso, pero el compromiso por la calidad era mayor.
En tu carrera has sido “score technical engineer“. ¿Qué significa ese rol?
Es un todero. Ayudar con agendas, correos, grabaciones, sesiones en ProTools, preparar archivos, incluso lavar el carro si es necesario. Asistía a compositores como Heitor Pereira en los estudios de Hans Zimmer. Es hacer todo lo que se necesite para que la música fluya.
¿Qué cambios has notado en la industria musical para cine y TV?
La digitalización y las nuevas herramientas han agilizado los procesos. Por ejemplo, ahora puedo limpiar una grabación con un plugin y dejarla perfecta. La inteligencia artificial es un terreno nuevo, con riesgos y oportunidades. Habrá que adaptarse.
¿Qué compositores han sido una influencia para ti?
Desde niño, las bandas sonoras de Disney me marcaron. Luego, John Williams con Jurassic Park e Indiana Jones; Hans Zimmer en Dune; John Powell en How to Train Your Dragon; Y Dave Metcalfe, con quien trabajé en Wish, me inspiró como músico y como líder humano.
FOTO 4 Sebastián Zuleta (Cortesía de Cinecolor)
¿Has pensado en trabajar en teatro o musicales?
Me encantan. De hecho, compuse un musical con Lali Solórzano que se convirtió en podcast durante la pandemia. Aunque no he pensado irme a Broadway, no lo descarto.
Finalmente, ¿en qué proyectos trabajas actualmente?
Con mi esposa tenemos la productora Blue River Films. El año pasado rodamos Rodrigo Branquias, un cortometraje en San Andrés sobre un niño que sueña con ser campeón de apnea. Ganó el FDC y está en ronda de festivales. Esperamos llevarlo pronto a Colombia para su estreno.