“Es la temporada más pesada, emocional y dramática”, dice Manuel García-Rulfo a The Hollywood Reporter en Español sobre la cuarta entrega de El abogado del Lincoln, serie de Netflix en la que interpreta a Mickey Haller, un brillante e intuitivo abogado de Los Ángeles, que ahora deberá probar su inocencia frente a un sistema que, muchas veces, funciona como una moneda lanzada al aire.
Basada en la popular saga de novelas de Michael Connelly, El abogado del Lincoln es una de las producciones que impulsó la carrera de García-Rulfo en Hollywood. Cuatro años después de aparecer por primera vez al volante de un Continental convertible del 63, el actor tapatío regresa para adentrarse en uno de los casos más complejos de la historia.
Manuel García-Rulfo habla sobre los nuevos retos de la serie, la evolución de Mickey Haller y su veredicto final sobre la cuarta temporada. El intérprete también confirma la producción de los próximos capítulos.

Cortesía de Netflix 2026
¿Cómo te sientes con el regreso de uno de los personajes más icónicos de tu filmografía? ¿Qué es lo que más disfrutas de volver a esta serie?
La tercera temporada cerró con su acusación por un crimen. Esta temporada me emociona porque es la más pesada, la más emocional y la más dramática. Los papeles se invierten y ahora él se está defendiendo; su vida está en la línea. No defiende a nadie más que a sí mismo. El obstáculo es mayor y estoy emocionado por ver cómo reacciona la gente.
Mickey Haller representa con mucha precisión los altibajos y obstáculos de la vida: puedes tener éxito y, de pronto, todo se viene abajo. Ahora se enfrenta a probar su inocencia. ¿Cómo funcionó para ti ese cambio de rol?
Como actor, fue muy lindo explorar ese lado del personaje y llevarlo a una situación más oscura. Todo está en juego, porque lo pueden meter de por vida a la cárcel. No me costó trabajo prepararme, porque todo estaba en el guion. Únicamente, me puse en la situación que se me demandó y, sobre todo, fue importante estar presente con los otros actores.
¿Hay algo que aún te provoque fascinación al interpretar a Mickey Haller o es un personaje al que le das vida con los ojos cerrados?
Ya lo hago con los ojos cerrados, pero me sigue emocionando mucho, sobre todo porque siempre se exploran cosas nuevas del personaje o tienes que llevarlo a otros estados. Me encanta cuando está en la corte, se siente un poco como un teatro, con todo el jurado ahí; pero ya me lo conozco.

Cortesía de Netflix 2026
La tercera temporada deja muy claro que el sistema está corrompido. ¿Cómo lidia Mickey con esa idea en los nuevos capítulos?
No, pues imagínate. Ahora están en su contra. Es interesante, porque la serie siempre explora ese lado: la justicia puede ser justa o puede ser un volado, sobre todo en el sistema legal de Estados Unidos. Los casos se van a juicio, frente a un jurado, y son ellos quienes deciden la suerte del acusado. Es un aspecto que está muy presente en la serie.
Y en el ámbito público, sobre todo por lo que está ocurriendo en el país.
Sí, exacto. No sabes a quién le estás dejando tu suerte. Te pones a pensar en toda la gente inocente que está dentro, o al revés. Da miedo.
Después de La ley de la inocencia, aún quedan dos libros más de la saga de Michael Connelly. ¿Podemos esperar una quinta temporada de El abogado del Lincoln?
Sí, ya le dieron luz verde a la siguiente temporada. Lo anunciaron a principios de esta semana y empiezo a grabar pronto.

Cortesía de Netflix 2026
¿Cómo son los procesos de rodaje de esta serie en comparación con otros proyectos que has tenido?
Fue uno de los primeros proyectos que hice para televisión. Antes, hice algunos capítulos en series, pero la televisión es un monstruo con el que tienes que concretar, porque todo se mueve muy rápido. En el cine se montan las cámaras, hay tiempo para ensayar, para hablar sobre la escena, para entender hacia dónde va el personaje o la historia. En la televisión tienes que resolver, no hay tiempo para nada. Se trata de estar presente, no cuestionarte demasiado y dejarte llevar un poco por el instinto; lo primero que venga, suéltalo y resuelve.
¿Cómo se resuelve un proyecto así en un idioma que no es el tuyo?
Es un desmadre, la verdad. Sufro muchísimo porque, además, tengo que tratar de limpiar el acento. Luego están los términos legales y los monólogos enormes. Son cinco meses en los que prácticamente no tengo vida.

Cortesía de Netflix 2026
Sé que leíste los primeros libros de Michael Connelly, pero también que la historia se ha transformado para llevarla a la pantalla.¿Qué te gustaría que suceda con tu personaje?
Que siga explorando cosas nuevas; llevarlo a otros lugares. No terminé de leer todos los libros porque, en la primera temporada, me confundí muchísimo. Durante la grabación, recuerdo que me guiaba mucho por el libro, pero los guionistas no. Me decían: “No, Manuel, porque esta situación no pasa; tomamos la idea del tercer y cuarto libro”. Me hicieron bolas y decidí no seguir leyéndolos. Por más que me guste la historia, prefiero disfrutarlos cuando termine la serie. Por ahora, me guío únicamente por los guiones.
Hubo escenas muy duras en la tercera temporada, ¿seguiremos viendo más de eso?
Sí, en esta temporada hay de todo.
¿Cuál es tu veredicto final de esta cuarta temporada?
Que está divertidísima. Se siente mucho más pesada, pero no deja de lado la esencia de El abogado del Lincoln, con sus tonos de comedia, thriller y lo legal. Es una temporada un poco más emocional. Personalmente, es la que más he disfrutado leer en guion y, en general, la que más he disfrutado filmar. Espero que el público acompañe a los personajes, se identifique con ellos y se divierta.