¿Cómo puedes resumir una carrera que abarca más de medio siglo y en la que han sucedido tantas cosas en un producto audiovisual de aproximadamente cinco horas? Eso fue lo que Susan Lacy y Jessica Levin hicieron con el documental Billy Joel: And So It Goes, el cual le permite a la audiencia adentrarse no solo en la carrera del mítico cantautor estadounidense, sino también conocer quién es realmente la persona que compuso himnos como ‘Uptown Girl’ y ‘Piano Man’.
“No puedes abarcar cada pequeño detalle. Billy [Joel] ha estado en el ojo público por mucho tiempo y tiene una larga carrera, pero creo que lo que Susan y yo hemos buscado ha sido entender qué es lo que mueve al artista y a su música. Nuestro objetivo en todas las películas que hemos trabajado juntas ha sido dejar que el arte, que en este caso es la música, guíe el proyecto y que la historia lo siga. Si no fuera algo que ayude a ese proceso no sería algo en lo que estuviéramos interesados. En el caso de Billy Joel su vida y su música están conectadas, así que había una cantidad sana de cada una”, comparte Jessica Levin a The Hollywood Reporter en Español en una rueda de prensa virtual.

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A pesar de que la vida de Billy tiene mucho impacto en lo que ha sido su carrera en la escena musical, hay vivencias que son más relevantes que otras. Con esto en mente, si bien se abarcó gran parte de la vida del cantautor neoyorquino en el documental, hubo que dejar algunas cosas fuera. “Hay ciertas cosas que no incluímos”, comparte Susan Lacy. “No mencionamos el hecho de que solía tener su propia tienda de motocicletas. Tampoco mencionamos que solía diseñar barcos. Esto porque no tenían tanto que ver con su vida artística. Queríamos explorar al artista y entender dónde estaba la intersección entre su carrera y su vida personal. Esa siempre ha sido nuestra meta”, añade la cineasta.
Con esto en mente, las entrevistas de Billy Joel: And So It Goes se grabaron de una forma en la que se reflejara que la figura del artista era el centro de atención, pero también que era uno con su arte. Todos los invitados que se tomaron el tiempo de compartir sus experiencias y pensamientos hacia Billy fueron grabados con fondos negros; desde sus exesposas, Elizabeth Weber y Christy Brinkley, hasta otros artistas como Paul McCartney y Bruce Springsteen. Por otro lado, el protagonista fue grabado siempre desde su piano. ¿Por qué? De acuerdo con Susan Lacy porque Billy y su piano siempre han sido uno.
“Tomé la decisión muy temprano en la producción de que las entrevistas siempre serían en su piano principal. Todos los demás estaría en fondo negros, pero Billy estaría en el piano principal”, cuenta la directora. “Fue muy claro para mí desde un principio que el momento en el que Billy se siente más cómodo es cuando está en el piano. Es una extensión de él y lo siente como un lugar seguro, pero también es maravilloso tocándolo y quería que sintiera libre de poder tocar cuando quisiera y no tener que levantarse a buscar un piano para mostrar algo y luego volver. Claro que así también ahorramos tiempo, pero principalmente fue una decisión artística. Íbamos a explorar el proceso artesanal de cómo componía y quería que lo demostrara de la forma en la que más le gustara”, añade.


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Este no es el primer documental sobre una gran figura en el que ha trabajado Susan Lacy. Anteriormente la cineasta estuvo detrás del largometraje Spielberg de 2017, así como de Jane Fonda en cinco actos. “Llevo haciendo esto mucho tiempo”, comenta Lacy respondiendo la pregunta de uno de los periodistas. “En 1986 cree una serie llamada American Masters que sigue en el aire; la dirigí por 30 años. La empecé porque quería hacer una librería sobre la historia de la cultura estadounidense y de todo su contexto, desde lo político hasta lo artístico”, añade.
Uno de los aspectos más atrapantes de Billy Joel: And So It Goes es cómo aborda la infancia del cantautor neoyorquino. El objetivo de Susan Lacy no es simplemente informar y resumir lo que ha sido la carrera de uno de los artistas más queridos que haya visto Estados Unidos, sino también humanizarlo y para ello es importante retratar su origen; de dónde viene. “Algo que he aprendido a lo largo de los años es lo importante que es la infancia y en casi todas las películas que he hecho es ahí donde todo empieza y puede ser una buena historia o una no tan buena”, comparte la cineasta.
Después de presentarse en el Festival de Cine de Tribeca, Billy Joel: And So It Goes, dividido en dos episodios con una duración de poco menos de 2:30 horas cada uno, ya se encuentra disponible en HBO Max. El primero llegó a la plataforma el pasado viernes 18 de julio, mientras que el segundo llegó a la plataforma durante la madrugada del 25 de julio.