El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se mantiene firme en su idea de establecer aranceles a películas extranjeras. De acuerdo al gobernante, la industria cinematográfica que tanto caracterizaba a Los Ángeles se ha perdido y prácticas como estas serán clave para que vuelva a lo que alguna vez fue.
El pasado lunes 26 de enero, Donald Trump fue entrevistado por el New York Post y aprovechó el espacio para renovar sus amenazas hacia el cine producido fuera de Estados Unidos. “Voy a establecer aranceles a las películas hechas fuera del país — si fueron hechas en Canadá, si fueron hechas en todos estos lugares, porque Los Ángeles ha perdido su industria cinematográfica”, expresó.
Los planes de Donald Trump para “revivir la industria cinematográfica estadounidense” no solo se centran en afectar al cine extranjero, sino también en apoyar económicamente a las producciones locales. Para ello, el presidente de los Estados Unidos planea otorgar bonos de bajo interés. “Así que voy a imponer aranceles y vamos a emitir bonos, algunos bonos, algunos bonos con bajo interés, para la industria cinematográfica. La recuperaremos”, mencionó.
A pesar de que las amenazas fueron hechas con mucha gallardía, el mandatario aún no revela exactamente cuál será su estrategia tanto para establecer los aranceles como para los bonos.
No es la primera vez que el presidente de los Estados Unidos habla sobre aranceles para películas extranjeras. La conversación comenzó en mayo del 2025, cuando Trump anunció que planeaba imponer aranceles del 100% para el cine producido fuera de su país. El político y empresario reafirmó estas intenciones en septiembre a través de su cuenta de Truth Social.
“El negocio de la producción cinematográfica ha sido arrebatado de Estados Unidos por otros países, justo como ‘robarle un dulce a un bebé’. California, con su gobernador débil e incompetente, ha sido golpeada fuertemente”, escribió el gobernante en su momento. “Así que, para resolver este interminable problema, impondré un arancel del 100% a toda película que se haya hecho fuera de Estados Unidos”.
Desde el primer momento en el que Donald Trump habló sobre aranceles para el cine extranjero se ha puesto en duda lo que realmente se podría considerar como película producida fuera de Estados Unidos debido a la naturaleza actual de la industria cinematográfica. Hoy en día, una producción puede filmarse en una locación fuera de Estados Unidos y aún así ser considerada como estadounidense —tal es el caso de la trilogía de El Señor de los Anillos—, esto debido a que su postproducción y preproducción pueden realizarse dentro del país. El gobierno deberá aclarar a qué cintas se les considerará extranjeras.
También es importante mencionar cómo ha evolucionado la industria cinematográfica en Estados Unidos, ya que no solo el cine extranjero le está “arrebatando la industria” a Los Ángeles, sino que esto también está sucediendo de forma interna. Estados como Nueva York, Nueva Jersey e Illinois parecen ser destino mucho más atractivos para nuevas producciones, mostrando crecimientos significativos en 2025, mientras California presentó una disminución del 20% a pesar de seguir siendo el estado en el que se realizan más producciones tanto para cine como televisión.