Entre rostros conmovidos y banderas de Palestina, Yuval Abraham y Rachel Szor, codirectores de No Other Land, recibieron una ovación de 24.5 minutos tras la proyección de NAZA, el único documental que aspira al León de Oro en el Festival Internacional de Cine de Venecia 2026. La ola de aplausos, hasta ahora la más larga del certamen, superó los 22 minutos que recibió La voz de Hind Rajab (Kaouther Ben Hania) el año pasado.
NAZA, uno de los últimos filmes en ser integrado a la programación del festival, sigue a 24 agentes y soldados del ejército israelí, quienes ofrecen una mirada a la guerra en Gaza y a lo que, afirman, se trata de una matanza sistemática de civiles palestinos. El título parte de un acrónimo utilizado por las fuerzas armadas del país para referirse a las bajas de civiles, incluidos mujeres y niños. “Nezek Agavi” significa “daños colaterales”.
#BiennaleCinema2026 Announced at the last minute, it took everyone by surprise – and now #NAZA is here. A powerful true story courageously captured by @yuval_abraham and #RachelSzor, hitting the #Venezia83 Red Carpet before heading into the Sala Grande. And if you’re a true… pic.twitter.com/g8mcdQChoV
— La Biennale di Venezia (@la_Biennale) September 10, 2026
A lo largo de 80 minutos, los testimonios detallan cómo los sistemas de vigilancia del ejército emplean inteligencia artificial para identificar posibles objetivos de Hamás y bombardear sus residencias, sin importar la presencia de familias en la zona. El documental se filmó en secreto durante la noche, desde las azoteas de Tel Aviv. Además, tomó como referencia investigaciones publicadas, entre 2023 y 2025, en distintos medios de comunicación.
“Lo que vemos es un sistema de matanzas masivas, que se basa y depende de la vigilancia masiva. Queríamos hacer esta película porque escuchar los testimonios de los mismos agentes que operaron y diseñaron estos sistemas puede hacer que la negación de estos crímenes sea más difícil. Existe una correlación directa entre el silencio o la negación de los crímenes y su capacidad para persistir”, compartió Yuval Abraham en Venecia.
“Creo que lo que deberíamos hacer es reconocer patrones similares de deshumanización. Lo que ocurre, tal como lo mostramos en la película y describe uno de los oficiales, es una caza en Gaza. Desde mi punto de vista, estamos haciendo, de algún modo, una especie de justicia o respeto por la memoria del Holocausto. No sé cuántos de ustedes lo sepan, pero los asesinatos de civiles en Gaza continúan. Tan solo esta semana, durante este festival, una niña de siete años fue asesinada con su padre en un coche y se bombardeó una escuela”, añadió.
NAZA, que se desarrolló a lo largo de tres años, cuenta con el respaldo de Jonathan Glazer, ganador del Óscar por La zona de interés, así cómo por el diario The Guardian. Durante la ovación, Glazer apoyó a Abraham y Szor, quienes rompieron en llanto junto a algunos de los asistentes. El año pasado, los directores israelíes, junto con los cineastas palestinos Basel Adra y Hamdan Ballal, ganaron el Óscar a Mejor Documental.
En entrevista con Variety, Abraham declaró: “Como israelíes, quisimos aprovechar la posición que tenemos y el acceso a personas de nuestra propia sociedad que ingresaron al ejército para analizar ese sistema mientras llevaba a cabo lo que todas las organizaciones de derechos humanos califican de genocidio”.
NAZA ya se perfila como una de las posibles ganadoras del León de Oro y, además, como una de las contendientes por el Óscar. El 23 de septiembre se proyectará en el Festival de San Sebastián y, tres días después, en el Festival de Cine de Nueva York.