Meta está en medio de una nueva controversia tras revelarse que la compañía tecnológica permitió la creación y difusión de chatbots que imitaban a celebridades internacionales sin su autorización. Una investigación de Reuters expuso que figuras como Taylor Swift, Scarlett Johansson, Anne Hathaway y Selena Gómez fueron utilizadas como base para desarrollar avatares que no sólo simulaban ser ellas, sino que además mantenían interacciones de carácter sugestivo y, en algunos casos, con contenido sexual explícito.
Aunque muchos de estos bots fueron elaborados por usuarios mediante herramientas proporcionadas por la propia empresa, Reuters descubrió que al menos tres de ellos, incluidos dos que imitaban a Swift, fueron diseñados por una empleada de Meta. Estos chatbots estaban disponibles en Facebook, Instagram y WhatsApp, y alcanzaron millones de interacciones antes de ser eliminados.
Las pruebas realizadas por Reuters durante varias semanas demostraron que los avatares no sólo aseguraban ser las celebridades reales, sino que también enviaban mensajes insinuantes e incluso aceptaban peticiones para generar imágenes íntimas. En algunos casos, las respuestas incluían representaciones fotorrealistas de las artistas en situaciones comprometedoras, como posar en lencería, entre otras cosas.
La situación resultó aún más delicada cuando se constató que Meta había permitido la creación de bots con la imagen de menores de edad, entre ellos el actor Walker Scobell, de 16 años. Ante la revelación, Andy Stone, portavoz de Meta, reconoció que los sistemas de la empresa generaron imágenes que iban en contra de sus normas internas. “Como otras plataformas, permitimos la creación de imágenes con figuras públicas, pero nuestras políticas buscan prohibir aquellas que sean desnudos, íntimas o con connotaciones sexuales”, declaró.
A Meta employee created a Taylor Swift chatbot without the singer's permission, per Reuters. According to the report, the AI bot sent invitations to Swift's home in Nashville and her tour bus for “explicit or implied romantic interactions."
— Variety (@Variety) August 29, 2025
The Taylor Swift avatar wrote, “Maybe… pic.twitter.com/hNTkjDSHtN
Sin embargo, el debate legal no se hizo esperar. Mark Lemley, profesor de derecho en la Universidad de Stanford, señaló que el uso de la imagen de celebridades para este tipo de productos podría infringir el “derecho de publicidad” en estados como California, que impide aprovecharse de la identidad de una persona con fines comerciales sin su consentimiento.
Representantes de Anne Hathaway confirmaron que estaban al tanto de la creación de imágenes íntimas de la actriz en plataformas de inteligencia artificial, incluida Meta, y que la intérprete se encuentra evaluando cómo responder. Por su parte, los equipos de Swift, Johansson y Gomez aún no se han pronunciado.
Sin embargo, no es la primera vez que Meta enfrenta estos problemas en relación con sus servicios de inteligencia artificial. Reuters ya había informado que los lineamientos internos de la empresa indicaban que era “aceptable mantener conversaciones románticas o sensuales con menores”, lo que provocó una investigación del Senado estadounidense y un pronunciamiento conjunto de 44 fiscales generales exigiendo a las tecnológicas evitar la sexualización de niños a través de inteligencia artificial. Stone entonces aseguró que ese material fue un error y que las directrices se encuentran en proceso de revisión.
Entre las creaciones más problemáticas atribuidas a la empleada de Meta se incluían, no sólo las versiones de Taylor Swift, sino también bots con temáticas como una supuesta dominatriz o un simulador del Imperio Romano que invitaba al usuario a asumir el rol de una joven esclavizada sexualmente. Según datos internos, estas cuentas alcanzaron más de diez millones de interacciones antes de ser retiradas.
Estos hechos se suman a la discusión sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial para crear “deepfakes” de celebridades con fines sexuales. Aunque otras plataformas como Grok, de la compañía de Elon Musk, también permiten generar este tipo de imágenes, la decisión de Meta de integrarlas directamente en sus redes sociales la coloca en el centro del escrutinio. El debate ya ha trascendido lo legal para convertirse en un tema de seguridad digital y protección de la identidad en la era de la inteligencia artificial.