El Festival Internacional de Cine en Guadalajara celebró su edición número 41 entre el 17 y el 25 de abril de 2026 con una programación que combinó memoria histórica, cine de género en expansión y un énfasis marcado en la colaboración regional. Más que una vitrina de estrenos, el festival volvió a posicionarse como un punto de articulación clave para el cine iberoamericano.

El gran protagonista de esta edición fue el cine chileno. Hangar rojo arrasó en la competencia iberoamericana al llevarse todos los premios principales. La película, rodada en blanco y negro, revisita los silencios que aún rodean el golpe de Estado contra Salvador Allende, conectando el pasado político con una inquietud contemporánea. La recepción en el festival dejó claro que el interés por las revisiones históricas sigue vigente, sobre todo en un contexto global donde esas tensiones vuelven a aparecer..

En la sección Mezcal, dedicada al cine mexicano, Querida Fátima dominó la conversación. Su acercamiento al feminicidio, desde la experiencia directa de una madre que busca justicia, marcó uno de los momentos más contundentes del festival. El reconocimiento del público y del jurado apuntó hacia un cine que se conecta de forma directa con la realidad social del país.

Uno de los espacios que volvió a llamar la atención fue el Premio Maguey, dedicado a cine con temáticas LGBTQ+. Más que una categoría paralela, el Maguey se ha consolidado como una plataforma para narrativas que abordan identidad, deseo y disidencias desde distintas geografías, ampliando el alcance del festival hacia discusiones contemporáneas que atraviesan tanto lo íntimo como lo político.
El festival también reforzó su papel como espacio de industria. Guadalajara Construye destacó con proyectos en postproducción como Poor Daniel, mientras que el Encuentro de Coproducción confirmó el interés creciente por el cine de género en la región, con propuestas como La Susurradora y El despertar. La presencia de estos títulos evidencia un cambio en las dinámicas de producción latinoamericanas, donde el horror y el thriller empiezan a ocupar un lugar más visible.
Uno de los anuncios más relevantes fue la creación de Iberfest, una red que reúne a once festivales iberoamericanos con el objetivo de compartir recursos, programación y estrategias. La iniciativa busca desmontar la idea de competencia entre festivales y plantea un modelo de cooperación que puede redefinir la circulación del cine en la región.

La presencia de Darren Aronofsky marcó otro de los momentos clave. El director recibió un tributo internacional y ofreció una clase magistral donde insistió en la idea del cine como herramienta esencial para entender la experiencia humana. Su participación conectó con una programación que, en varios frentes, buscó explorar los límites entre lo personal y lo colectivo.
Chile, como país invitado, tuvo una presencia amplia que incluyó clases magistrales, encuentros de industria y conversaciones sobre coproducción. Figuras como Pablo Larraín, Sebastián Lelio y Maite Alberdi marcaron el tono de una delegación que llegó con una agenda clara: fortalecer vínculos con México y ampliar su alcance internacional.
Conoce a los ganadores de la edición No. 65 del FICCI – Hollywood Reporter
El festival también abrió espacio a la reflexión sobre financiamiento y producción, con paneles centrados en incentivos en países como México, España y Portugal. La discusión dejó ver un panorama donde los estímulos fiscales y las coproducciones se consolidan como herramientas fundamentales para sostener la industria.
En paralelo, se presentó LATAM Screenings, una iniciativa que propone un circuito regional de exhibición para películas latinoamericanas. El modelo busca coordinar estrenos en distintos países bajo una lógica itinerante, intentando responder a uno de los problemas más persistentes del cine en la región: la distribución.

La edición cerró con la proyección de Un hijo propio, una propuesta que mezcla documental y ficción para explorar una historia real llevada al extremo. Su elección como cierre resume bien el espíritu del festival: historias locales con una resonancia amplia.
El FICG 2026 dejó una imagen clara. El cine iberoamericano sigue mirando hacia su pasado, pero también está reorganizando sus formas de producción, circulación y colaboración. Guadalajara se mantiene como uno de los espacios donde esas transformaciones se hacen visibles.
Estios fueron los ganadores en la edición número 41 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara:
PREMIO MEZCAL:
Premio Mezcal a la Mejor Película Mexicana: Querida Fátima de Lorena Gutiérrez Rangel, Su Kim, Jesús Quintana Vega, Rodrigo Reyes y Dawn Valadez
Mejor Dirección: Querida Fátima de Lorena Gutiérrez Rangel, Su Kim, Jesús Quintana Vega, Rodrigo Reyes y Dawn Valadez
Mejor Logro Técnico-Artístico: Diego Tenorio por Ciudad de muertos
Mejor Interpretación: Oustin de León por Soy Mario
Premio del Público: Querida Fátima de Lorena Gutiérrez Rangel, Su Kim, Jesús Quintana Vega, Rodrigo Reyes y Dawn Valadez
Premio Jurado Joven: La misma sangre de Ángel Ricardo Linares Colmenares
LARGOMETRAJE IBEROAMERICANO DE FICCIÓN
Mejor Logro Técnico-Artístico: Hangar rojo
Mejor Interpretación: Ex aequo Nicolás Zárate por Hangar rojo y María Magdalena Sanizo por La hija cóndor
Mejor Guion: Luis Emilio Guzmán por Hangar rojo
LARGOMETRAJE IBEROAMERICANO DOCUMENTAL
Mejor Logro Técnico-Artístico: La fabulosa máquina del tiempo de Eliza Capai
Mejor Dirección: Paula Cury por Niñas escarlata
Mejor Documental Iberoamericano: Niñas escarlata de Paula Cury
Mención honorífica: Flores para Antonio de Elena Molina e Isaki Lacuesta
PREMIO MAGUEY
Premio Maguey Mejor Interpretación: Yuri Gomes y Teca Pereira por Feito pipa
Premio Maguey del Jurado: Soy Mario de Sharon Kleinberg
Premio Maguey a la Mejor Película: Feito pipa de Allan Everton
Mención honorífica: Nuestro cuerpo es una estrella que se expande de Semillites y Tania Hernández Velasco
LARGOMETRAJE INTERNACIONAL DE ANIMACIÓN
Mejor Largometraje de Animación: Coração das trevas de Rogério Nunes
HECHO EN JALISCO
Mejor Película Jalisciense: El círculo de los mentirosos de Nancy Cruz Orozco
Mejor Cortometraje Jalisciense: Mi lugar favorito de Alejandro Hidrogo Arechiga, Luis Zamarroni, Mariana Salazar y Sergio Campestre
PREMIO DE CINE SOCIOAMBIENTAL
Mejor Película Socioambiental: Black Water de Natxo Leuza
PREMIO DE CINE DE GÉNERO
Mejor Película de Cine de Género: Alpha de Julia Ducournau
Menciones honoríficas: Motherwitch de Minos Papas y Hablando con extraños de Adrián García Bogliano
CORTOMETRAJE IBEROAMERICANO
Mejor Cortometraje Iberoamericano: Tres de Juan Ignacio Ceballos
Mención honorífica: Replikka de Piratá Waurá y Heloisa Passos
PREMIO RIGO MORA
MEJOR CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN: Una vez en un cuerpo de María Cristina Pérez González
MENCIÓN HONORÍFICA: El fantasma de la quinta de James A. Castillo
PREMIO FIPRESCI: Oca de Karla Badillo
PREMIO FEISAL: Aquí se escucha el silencio de Gabriela Pena y Picho García