En Cosmos, Lena (Ángela Molina), una mujer acomodada que atraviesa la etapa final de una enfermedad vive aislada en una casa amplia donde el silencio pesa tanto como el diagnóstico. León (Andrés Catzín), hombre maya cuya vivienda será demolida para abrir paso a una carretera, habita un mundo materialmente precario pero arraigado a la tierra y a sus ancestros. Sus trayectorias se cruzan cuando el perro de Lena desaparece y León lo encuentra. Ese gesto sencillo abre una relación de acompañamiento que atraviesa una frontera cultural implícita.
La película, de 153 minutos a cargo del fotógrafo suizo convertido en director Germinal Roaux (Fortuna), heredero de Béla Tarr (Sátántangó) y Aleksandr Dovzhenko (Tierra), no está pensada para la urgencia narrativa. El guion privilegia la duración, el silencio y la observación. El blanco y negro colmado de texturas elimina cualquier exotismo del paisaje yucateco y lo transforma en un territorio abstracto donde la luz adquiere peso dramático. La imagen no busca ilustrar la historia; la construye.
El formato 1.33:1 refuerza la verticalidad de los espacios y aporta una amplitud inesperada. La fotografía de Inti Briones y el director Germinal Roaux trabaja con contrastes marcados y texturas densas. La luz filtrada entre los árboles o expandiéndose en interiores convierte cada encuadre en un espacio de tensión entre presencia y desaparición. El diseño sonoro con insectos, viento y trenes lejanos amplía el fuera de campo y sostiene una atmósfera orgánica.
También te puede interesar: Crítica: Soñé su nombre – Hollywood Reporter
Ángela Molina ofrece una interpretación sobria, consciente de la finitud de su personaje sin caer en el sentimentalismo. Andrés Catzín, actor no profesional, aporta una presencia natural que refuerza la dimensión terrenal de León. La diferencia de experiencia actoral funciona dramáticamente. Sin embargo, la película sugiere una brecha cultural y económica que apenas se desarrolla.
El trasfondo espiritual atraviesa el relato sin explicitar. El vínculo entre los personajes no se plantea como romance convencional, sino como un acto de cuidado frente a lo inevitable. Estamos ante un cine que invita a la contemplación y exige paciencia. Esa coherencia estética fortalece su identidad autoral, aunque puede limitar su alcance fuera de circuitos especializados.
Veredicto: Un drama visualmente riguroso y atmosférico, sostenido por la presencia de Ángela Molina y una propuesta estética consistente, aunque su tempo prolongado y su desarrollo desigual pueden dividir al público.
Ficha técnica
Género: Ficción, Drama
Duración: 153 min.
País: México, Suiza
Año: 2024
Idioma: Español, Maya
Dirección: Germinal Roaux
Guion: Germinal Roaux
Producción: Joëlle Bertossa, Flavia Zanon, Sandino Saravia Vinay, Patrick Sibourd
Compañía productora: Close Up Films SARL, Vinay Cine SA de CV, Nour Films, RTS Radio Télévision Suisse
Fotografía: Inti Briones, Germinal Roaux
Reparto principal: Ángela Molina, Andrés Catzín, Erandeni Durán, Ilse Morfín, Marco Treviño, Rodolfo Guerrero, Juan de Dios Rat, Martiniano Catzín Baas
Edición: Damián Plandolit, Jacques Comets
Diseño de producción / Dirección de arte: Diana Saade
Sonido: Iván Dumas, Raphaël Sohier, Denis Sechaud
Música original: Nicolás Rabaeus
Distribución Piano