Josephine Lange, actriz y cantautora alemana, expuso en redes sociales múltiples situaciones negativas que vivió durante el rodaje de Isla del Sur, película dirigida por Orlando Bosch, en la que comparte créditos con María Muñoz, Rodrigo Sáenz de Heredia, Ricardo Saiz, Toni Climent, Juanma Mallen, Carlos Aviñó y Fael García.
“Es mi responsabilidad levantar la voz cuando mi nombre aparece en una película hecha en estas condiciones”, destaca la intérprete en su testimonio. Lange, quien da vida a Anna, explica que la cinta sigue a una joven alemana que viaja a España y, tras asistir a una fiesta, es drogada, agredida sexualmente y posteriormente secuestrada. “Es una película sobre la violencia contra las mujeres”, añade.
Lange denuncia que, durante el rodaje, sufrió abuso de poder y vulneraciones a sus límites personales y profesionales. “Viví durante 15 días con el director y parte del equipo en una casa aislada en España. Era la única actriz que tenía que quedarse ahí todo el tiempo, porque soy de Alemania. Día a día, noté cómo la experiencia de trabajo empeoraba, especialmente para los que habitaban la casa”.
De acuerdo con la actriz, Orlando Bosch bebía alcohol por las noches, lo que le provocaba malestar por las mañanas. Con el paso de los días, asegura que el director propició un ambiente hostil. “[Estábamos] en una escena en la que mi personaje acababa de ser secuestrado, así que tenía cinta en la boca y las manos atadas a la espalda. En ese momento, me gritó que me callara y que mi español no era suficientemente bueno”.
El relato de Josephine Lange aclara que, esa misma noche, vivió uno de los momentos más tensos e incómodos de la filmación, ante la nula preparación del director y el equipo de producción de una escena íntima. “De repente, le faltaba un actor”, recuerda. “Primero le preguntó al cocinero, luego al asistente de producción y, finalmente, convenció al técnico de iluminación para que hiciera este papel. Ni a mí ni a la otra actriz de la escena (María Muñoz) nos pidió consentimiento. Entré y el técnico de iluminación estaba en ropa interior en la cama. Orlando nos dijo que improvisáramos esa escena y me negué. No hay improvisaciones en escenas íntimas”.
Luego, Lange detalla que Orlando Bosch le pidió quitarse la parte superior de su ropa interior para la escena. “Me dijo que no se iba a ver nada en la cámara y le respondí que no. En el guion se indicaba ropa interior, era lo que habíamos acordado. Se enfadó y le dijo a la persona de cámara que encuadrara para que pareciera que yo no llevaba sujetador. Seguía quejándose de que se veía en la cámara. Me sentí presionada”.

Isla del Sur se filmó en locaciones de España y Alemania. En el mismo video, Josephine narra que la situación se descontroló por completo durante un día libre. “En mi opinión, Orlando estaba muy borracho, y algunas personas ya no querían entrar en la casa por miedo o por asco. Una persona del equipo tenía acceso a un coche y la mayoría nos fuimos del lugar en él. Orlando corrió detrás de nosotros, gritando que no teníamos que quedarnos. Igual nos fuimos. Como no había suficiente espacio, las mujeres en posiciones más bajas dentro de la película fueron trasladadas en el maletero”.
Lange reveló que pidió apoyo a sus compañeros para enfrentar esta situación, pero las respuestas que recibió por parte del elenco masculino fueron que debía pensar en los demás, porque Isla del Sur también era su película y, además, que había que estar predispuestos al trabajo con Orlando.
Josephine agrega en su testimonio que todas las actrices de la película tuvieron problemas para cobrar después del rodaje. “Me entregaron un documento de reconocimiento de deuda de la película, en el que se indica que se me va a pagar si firmo un acuerdo en el que acepto no decir nada negativo sobre la película o el director”. La intérprete se negó a firmar este papel y acudió a España para presentar una denuncia en contra de Orlando Bosch.

“La película trata de la violencia contra las mujeres. Nuestras historias no son productos para vender. Somos personas reales y sufrimos violencia real, y esa violencia viene de los hombres, siempre de los hombres”, finalizó Josephine Lange en un primer video.
En su segundo testimonio, Lange informa que el 17 de mayo envió un correo electrónico a la producción en el que detalla su experiencia y adjunta otros documentos y pruebas. Posteriormente, Gerardo Isla, el técnico de iluminación que participó en la escena íntima junto con ella y María, se puso en contacto para compartir su testimonio, pues afirma que participó en esa grabación bajo presión.
“Fue una situación que no debió haber ocurrido. Para mí fue violento e incómodo. Yo no soy actor y no tenían que haberme convencido de hacer esa escena. Accedí porque me pusieron en una situación en la que no me daban otra opción. Yo trabajo detrás, no delante de las cámaras. Me sentí utilizado”.
Josephine añade en este video que había tres actores profesionales disponibles para integrarse en la escena y, aún así, Orlando Bosch siempre optó por que fuera un integrante del equipo técnico y no un miembro del reparto. “Así fue, no se puede decir más claro. Ya basta”, escribió María Muñoz en los comentarios de uno de los videos de Lange.
Muñoz compartió con Josephine la captura de pantalla de un mensaje que Bosch le envió tras enterarse de la denuncia: “Por lo que veo, ya has visto el numerito. […] No hagáis caso, esta chica es muy problemática e infantil. Solo dice mentiras. El equipo está ahí para probarlo todo y el buen rollo que había. Lo único que quiere es provocar como hizo en todo el rodaje”.
Josephine Lange señaló que, antes del estreno, cuatro personas, entre ellas Gerardo, María y ella, buscaron detener la proyección por cuestiones relacionadas con sus derechos de imagen. Por el momento, Kluge Production Films continúa la promoción de la película que, incluso, se presentó en el Film Market del Festival de Málaga.
“A Orlando le cuesta aceptar que hay más personas que tuvieron problemas con las condiciones en las que rodamos y, aun cuando esos nombres aparecen en un documento jurídico, solo habla de mí”, subraya Josephine Lange.
Actualmente, Isla del Sur se promociona como “una reflexión sobre la manipulación de la tecnología, donde las imágenes se consumen sin ningún tipo de control, tanto a nivel personal como delictivo, así como a los abusos personales que ello conlleva”. La película, de acuerdo con Europa Press, también habla sobre las diferencias estéticas y culturales entre el norte y el sur de Europa, a través del paisaje y la personalidad de los personajes.
En la sinopsis, se menciona que, a la par de la historia de Anna (Lange), se desarrolla la investigación de una organización criminal. Orlando Bosch, quien también funge como guionista y productor, dijo al mismo medio que el neo-thriller surgió a partir de un análisis sobre cómo “las nuevas plataformas digitales se han convertido en una forma de exhibicionismo y de mercantilización del cuerpo a través del narcisismo digital y delictivo”.
Bosch enfatizó que procura rodar con equipos pequeños, de no más de quince personas, “para que el proceso creativo sea más humano e involucre a todos por igual”.
The Hollywood Reporter en Español se puso en contacto con Josephine Lange y Kluge Production Films.