Uno de los eventos más importantes en la industria de la moda regresó para entusiasmar a los más grandes fanáticos y a los nos encanta ver a nuestras celebridades favoritas usar prendas extravagantes y bien pensadas.
Cómo siempre, hubo vestimentas espectaculares que lograron volarnos la cabeza (así como otras que no tanto), es por eso que en The Hollywood Reporter en Español haremos un repaso de lo mejor de la noche.
Este año, la temática fue Costume Art: The Dressed Body as Art, que tal cual como señala el título, explora la conexión inseparable entre la moda y el cuerpo, con un código de vestimenta categorizado como “Fashion is Art”.
Una de las primeras en sorprender y dejar la vara extremadamente alta fue Emma Chamberlain, quien apareció con un Mugler personalizado diseñado por el director brasileño de la casa, Miguel Castro Freitas. Según explicó la celebridad a Vogue, el colorido vestido pintado a mano es un homenaje a su propio padre, quien es pintor de acuarelas y la educó en una casa rodeada de arte.
Gwendoline Christie usó un vestido de Giles Deacon y una llamativa máscara de su rostro hecha por Gillian Wearing. Para su atuendo se inspiraron en las pinturas de Sargent, quien siempre ha sido una de las inspiraciones de Giles, así como fotografías de Madame Yevonde, específicamente ‘Máscara’, donde se le puede ver en la National Portrait Gallery: Rosemary Chance sosteniendo una máscara pintada.
Yu-Chi Lyra Kuo utilizó un hermoso vestido blanco de Jean Paul Gaultier, el cual está inspirado en ‘La Victoria Alada de Samotracia’, un monumento votivo descubierto originalmente en la isla de Samotracia, en el noreste del mar Egeo. La obra es hna escultura griega que pertenece al período helenístico y consiste en una estatua sin cabeza ni brazos de la diosa Nike (Victoria) y una base con forma de proa de barco.
Katy Perry se burló de la amada y odiada Inteligencia Artificial con un vestido blanco de Stella McCartney hecho a medida, además de un casco de esgrima que le cubría el rostro y un guante de seis dedos. De acuerdo a un representante de Perry, el vestido fue “diseñado para ser un reflejo literal y simbólico que invita al observador a considerar que su percepción de los demás puede reflejar su propio mundo interior y, a la inversa, enmascarar la verdad”.
La reina de los disfraces, Heidi Klum, le demostró a todo el mundo su poco miedo por destacar. A diferencia del año pasado, que fue duramente criticada por presentarse a la MET del año pasado en un vestido negro “demasiado simple” para el gusto de sus fanáticos, la jueza de AGT llegó vestida como una estatua del escultor italiano Raffaele Monti, de la manera más hiperrealista posible. El encargado de tremenda obra de arte fue Mike Marino, quien la ayudó a manipular el látex que cubre su rostro y el spandex de su cuerpo.
La modelo Anok Yai apareció con un hermoso vestido negro de Balenciaga inspirado en las famosas Black Madonna’s de la iglesia católica. Según declaró la modelo, esta representación podría enviar algún mensaje, considerando el clima político en el que se encuentra viviendo Estados Unidos gracias al gobierno de Donald Trump.
Bad Bunny también trabajó con el artista Mike Marino para darle una transformación y agregarle unos cuantos bastantes años encima. Su atuendo fue una colaboración con Zara y sirvió como un homenaje al flautista y compositor dominicano Johnny Pacheco, quien falleció en 2021 y sigue siendo una de las figuras más influyentes de la música latina contemporánea.
Madonna entró a la alfombra con un performance espectacular, que funcionó como una oda a su propia vestimenta, hecha por Yves Saint Laurent, inspirada en la pintura de 1945 ‘La tentación de San Antonio’, de la artista surrealista británica-mexicana Leonora Carrington. En su compañía aparecieron más mujeres para simular el levantamiento de velo que se puede ver en la obra.
Sabrina Carpenter llegó con un vestido por Jonathan Anderson para Dior. El vestido, hecho con tiras de la película incrustadas con diamantes, rinde homenaje a Sabrina, la cinta de 1954 protagonizada por Audrey Hepburn. Incluso en la diadema de la cantante se puede observar la cortinilla con el título de la película.
Para finalizar, Maria Zardoya apareció usando un Matières Fécales rosado que simulaba a una muñeca de porcelana, mismo objeto que la acompañaba como accesorio. El vestuario es un recuerdo para la cantante de sus raíces puertorriqueñas, pues reveló que su familia la ve como tal.