Si algo dejó claro David Ellison en su columna para The New York Times, es que hará todo lo posible para que la fusión entre Paramount Skydance y Warner Bros. Discovery se lleve a cabo. La promesa que hizo a dos senadores demócratas de California no solo enfatizó la preservación y el aumento de los empleos, sino también su intención de construir una industria más fuerte y comprometida con el estado. Al parecer, esto no será así. El nuevo capítulo de este extenso drama podría titularse: “La salida de Paramount de Hollywood”.
Hace una semana, Makan Delrahim, el principal abogado de la compañía, señaló que el estudio está considerando abandonar California, mientras intenta resolver la demanda antimonopolio presentada por una coalición de doce estados y el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos, que busca bloquear la fusión entre ambas empresas, valuada en 81 mil millones de dólares.
“Es un retraso devastador. Su intención es mantener el compromiso con California, sin embargo, existe una responsabilidad fiduciaria con los accionistas. Hay que analizar el entorno empresarial y determinar qué es lo mejor no solo para la comunidad y el negocio. Y, en última instancia, hay que ir al lugar donde eres bienvenido”, recalcó Delrahim durante el evento ‘The California Agenda: Sacramento Summit’, organizado por Politico.
Rob Bonta, fiscal general de California, no tardó en reaccionar y señaló que las declaraciones sobre la salida de Paramount del estado solo son un intento para chantajear a los reguladores y presionar un acuerdo que los salve de ir a juicio en marzo de 2027.
The Wall Street Journal informó que Paramount ha considerado Tennessee, Georgia o Texas como posibles sitios de reubicación. Ellison también indicó que la medida podría ahorrarle a la compañía 500 millones de dólares al año en impuestos. De acuerdo con analistas, su salida no necesariamente reduciría sus obligaciones fiscales, además, determinaron que las suposiciones solo están basadas en la estimación de un generoso paquete de incentivos que podrían recibir de cualquier estado al que se mude, los ingresos de la venta del lote y los costos de vida, sustancialmente menor, que se percibe en ciertas regiones del país.
En una entrevista para Variety, Rowan Isaaks, economista de California, indicó que la posible salida de Paramount “no representará una pérdida para las arcas del estado”. Aunque California dejaría de recibir el impuesto sobre la renta de los trabajadores que se mudaran fuera del estado, Paramount probablemente tendría que mantener una fuerza laboral considerable en California para continuar operando en la industria del cine y la televisión.
Compañías como Tesla y Oracle han contribuido a esta narrativa, al reubicar sus sedes en otros estados debido a los altos impuestos y regulaciones. En 2025, según reveló el mismo medio, Paramount Skydance recibió un beneficio fiscal neto de 11 millones de dólares; uno de los principales aportadores fue California, que también otorgó créditos para la producción de series y películas.
Business Insider conversó con nueve empleados de Paramount, quienes aseguraron que no están preocupados por la mudanza de la compañía, pero sí por lo que ocurriría con sus empleos tras la fusión. “Es bueno concentrarnos en nuestro trabajo sin la interrupción inminente que habría supuesto el cierre de la operación este año”, declaró un ejecutivo del área de publicidad.
La interrupción prolongada de la operación podría afectar financieramente a Paramount Skydance. En el convenio de la fusión se estableció que, por cada día que la operación permanezca retrasada después del 30 de septiembre, Ellison deberá pagar a los accionistas de Warner Bros. Discovery 25 centavos de dólar por acción, lo que equivale, aproximadamente, a 7 millones de dólares diarios.
El lunes, cuando intentó conciliar una nueva mesa de negociaciones, Paramount exigió que los fiscales generales estatales paguen 1.88 mil millones de dólares para cubrir las penalizaciones que la compañía tendrá que pagar si el acuerdo se retrasa. Hasta el momento, los reguladores de Estados Unidos, la Unión Europea e incluso las autoridades de Reino Unido y México han aprobado la fusión
“Espero que esto sea solo una amenaza, porque no se me ocurre nada que pueda generar menos simpatía entre las personas de esta industria que decir que vas a sacar Hollywood de Hollywood”, dijo Noah Wyle (The Pitt) a Variety. Otros veteranos de la industria recalcaron que no culpan a Ellison por tomar una decisión empresarial racional porque, después de todo, si California no está dispuesta a ofrecer incentivos que sean competitivos, ¿por qué las productoras deberían pagar un costo adicional para filmar en Los Ángeles?
Un profesor de la USC School of Cinematic Arts compartió que esto sería “estratégicamente imprudente”, porque el éxito de la industria está vinculado directamente con la concentración del talento local.
David Ellison compartió que la fusión Paramount-Warner representaría menos del 20% del tiempo total de visualización en Estados Unidos. Por lo tanto, competiría en igualdad de condiciones contra Netflix, Amazon y Apple, “empresas cuyos recursos superan ampliamente” los suyos. “Si, además, se suma el contenido generado en YouTube, nuestra participación caería a alrededor del 13%. La compañía fusionada habría representado apenas el 18% de la taquilla nacional en los últimos 12 meses y un promedio del 22% durante los dos últimos años. Esas no son las cifras de una empresa capaz de dictar lo que ve el público o cuánto se les paga a los guionistas”.
Para Ellison, la disputa no gira realmente en torno a la cuota del mercado. De lo contrario, afirma, la operación no habría sido revisada y aprobada por reguladores de 65 jurisdicciones. Detrás de los escritos judiciales y los comunicados de prensa, el empresario sostiene que existe una preocupación más simple: las noticias. “La cuestión es si pueden confiar en mí como responsable de CNN, propiedad de Warner. Ha habido muchas especulaciones sobre mi postura política, mis lealtades y mis intenciones”, recalcó.
“Lamentablemente, no puedo mostrarle a nadie lo que hay en mi corazón o en mi mente, pero sí puedo decir esto: he votado de manera habitual por candidatos de ambos partidos; sostengo algunas posturas que serían consideradas conservadoras y otras que serían calificadas de liberales, como la mayoría de los estadounidenses; y, cuando se trata de nuestras operaciones informativas, no tengo la intención de llevar a estas compañías a moldear sus redacciones según mis opiniones. Creo que las noticias deben basarse en los hechos y en la verdad”.
La conferencia previa al juicio deberá llevarse a cabo el 24 de febrero de 2027.