El luto por la pérdida de Nicolás Francisco Perdomo Corrales y Henry Alberto Benavides Cárdenas durante el rodaje de la cuarta temporada de la telenovela colombiana Sin senos sí hay paraíso, desató un fuerte movimiento en redes sociales bajo el lema: ‘Silencio en el set’, que no solo busca rendir homenaje a los creativos, sino también visibilizar y exigir mayor seguridad en las grabaciones de producciones audiovisuales.
Tras los hechos, la Alianza Nacional de Trabajadores Audiovisuales (ANTA) destacó en un comunicado que “la seguridad en los sets de filmación y la protección de los trabajadores debería ser una prioridad”, por lo que condenaron el ataque y convocaron al sector audiovisual a mantenerse unido y solidario.
A raíz de esta iniciativa, profesionales de la industria audiovisual colombiana han compartido en redes sociales testimonios sobre las distintas problemáticas y riesgos que enfrentan durante los rodajes, entre ellos jornadas extenuantes, omisión por parte de las producciones ante accidentes laborales, falta de seguridad policial en locaciones de riesgo y, en ocasiones, condiciones precarias.
La actriz Natalia Reyes compartió: “Que no se nos vaya la vida trabajando. Amor para las familias y una conversación urgente para tomar medidas”, mientras que, en México, la cinefotógrafa Ximena Amann subrayó: “Estamos de luto, todo el gremio. ¡No más sets vulnerables, no más arriesgar la vida!”.
El fin de semana, integrantes de la producción de Sin senos sí hay paraíso y otros trabajadores del sector se dieron cita en la Avenida 24 del barrio de La Soledad, ubicada en la localidad de Teusaquillo, en Bogotá, para realizar una ceremonia simbólica en honor a Nicolás y Henry, este último, conductor de un camión de la telenovela.
“Como muchos otros, Henry era uno de los ‘invisibles’ del set. De esos que casi nadie ve, pero que sin ellos nada funciona. Se levantaba todos los días antes que el resto del crew para tener el camión listo, y muchas veces terminaba su jornada una o dos horas después. Pasaba horas eternas en carretera, enfrentando riesgos que pocos dimensionan, solo para que cada grabación saliera adelante”, señaló en redes Pedro José Tamayo Almonacid, integrante de la producción.
Y continuó: “Los conductores son un gremio silencioso e invisible, pero lleno de personas increíbles. Personas que ayudan con la mejor disposición, sin pedir protagonismo. Son, en muchos sentidos, los fieles escuderos de este oficio”.
Entre otros pronunciamientos, la Asociación Colombiana de Ayudantes de Dirección (ASCAD) enfatizó la urgencia de resguardar la integridad de todos los involucrados en el sector audiovisual: “Es inaceptable que el compromiso con nuestro oficio se convierta en un riesgo. Ninguna película o serie es más importante que el ser humano que la construye. No somos piezas reemplazables, sino vidas que exigen ser protegidas con rigor. No podemos seguir ignorando la urgencia de entornos seguros”.
Horas más tarde, la mesa de gremios del sector audiovisual colombiano, conformada por 15 organizaciones, instó, a través de un comunicado, a detener el rodaje y la operación de Sin senos sí hay paraíso hasta que se garanticen protocolos de seguridad, se esclarezcan los hechos y se proporcione atención psicológica y jurídica a quienes fueron testigos de los hechos y participaron en ellos.
El organismo recordó que, en 2022 y 2023, envió un documento a la Dirección de Audiovisuales, Cine y Medios Interactivos (DACMI) para solicitar que las producciones y proyectos beneficiados con incentivos públicos establezcan protocolos obligatorios de seguridad en los rodajes y garanticen condiciones laborales dignas. “Lo que buscábamos con nuestra solicitud era prevenir situaciones de riesgo y vulneración de derechos laborales”, detalla el documento.
Este fin de semana, en las inmediaciones del Parque Nacional Oriental de Los Laches, ubicado en la localidad de Santa Fe, en Bogotá, un hombre se acercó al rodaje de Sin senos sí hay paraíso y atacó por la espalda a un integrante de la producción con un arma blanca, lo que provocó su deceso. La Policía Metropolitana de Bogotá detalló que el hombre hirió a dos personas más de la producción. El incidente dejó como saldo una persona lesionada y tres fallecidas, entre ellas el agresor.
De acuerdo con medios locales, las autoridades señalaron horas más tarde que el ataque se trató de un “acto de intolerancia” y vincularon los hechos a un “trastorno psicótico” del agresor, quien un día antes también se habría acercado a las inmediaciones de la grabación. Actualmente, un integrante de la producción se encuentra hospitalizado.