En México, la represión sociopolítica, ejercida entre las décadas de 1960 y 1980, dio lugar a movimientos contraculturales que se manifestaron a través de la música, el cine, el arte y diversos espacios de convivencia. Uno de ellos fue Tutti Frutti, un bar clandestino que abrió sus puertas en 1985, en la colonia Lindavista, al norte de la Ciudad de México. Brisa Vázquez y Danny Yerna fueron los encargados de darle vida a este mítico lugar que, con el tiempo, se convirtió en un oasis para artistas y creativos.
La crónica sobre el legado de este lugar se plasmó en Tutti Frutti: El Templo del Underground, documental dirigido por Laura Ponte y Álex Albert, quienes narran cómo este espacio simbolizó la epítome de una generación rebelde, recién despertada por la conciencia social que generó el temblor del 85 y el movimiento Zapatista, y firme ante la convicción de crear espacios para expresarse libremente.
Así, a través de memorias, testimonios y material de archivo, los documentalistas rinden homenaje a ese mítico lugar y las personas que lo habitaron. En el Tutti Frutti, que albergó actividades tan inusuales para la época como tatuar y perforar, se presentaron grupos e integrantes de bandas claves del rock mexicano, entre ellas, Las insólitas imágenes de Aurora —agrupación que más tarde se convertiría en Caifanes—, Santa Sabina, Café Tacvba, La Lupita, Fito Paez y La Maldita Vecindad. El lugar también fue centro de inspiración para artistas visuales, por ejemplo, “El Taka” Fernández y Néstor Quiñones.
“Como un bache político y social, la música rock dejó de existir. Había censura y persecución. (El Tutti Frutti) fue una convergencia social muy amplia. Cabía toda la gente, de todas las clases sociales. Las generaciones de ahora ya no tienen esa sensación de conquistar un espacio, de hacerlo suyo”, resaltó Poncho Figueroa, de Los Sabinos, en el teaser de Tutti Frutti: El Templo del Underground
Por su parte, Danny Yerna expresó: “Abrimos una puerta. Ofrecimos un espacio donde se podía escuchar música diferente, donde podías entrar con los pelos parados y tocar”. Al largometraje también se suman las voces de Claudia Ramírez, Rosa Adame, Carlos Cuarón, Úrsula Pruneda, Carlos Somonte, Rubén Albarrán, Alejandro Guerrero Massad y Rubén Ortiz.
Tutti Frutti: El Templo del Underground forma parte de la 14.ª edición de Doctubre Mx, plataforma del Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México. Integrado a la programación especial de la UNAM, se proyectará el 26 de octubre en la sala Carlos Monsiváis CCU, junto a títulos como Concierto para otras manos (Ernesto González Díaz), La falla (Alana Simões), Trazos del cielo (Ligia Cortés Aguila) y Tratado de invisibilidad (Luciana Kaplan). El documental también está disponible en Prime Video.