Christina Koch, quien recientemente hizo historia al convertirse en la primera mujer en orbitar la Luna durante la misión Artemis II, decidió ser astronauta gracias a una fotografía que tomó Bill Anders, miembro de la tripulación del Apolo 8, en 1968. Aquella imagen de la Tierra, parcialmente en sombra, no solo inmortalizó ese momento, sino que también inspiró a toda una generación.
A medida que impulsa los límites de la exploración y la innovación espacial, la NASA ha decidido compartir la historia detrás de cada una de los programas y misiones que desarrollarán en los próximos años, entre ellas, los viajes a la Luna del programa Artemis, la construcción de la Base Lunar, el proyecto Space Reactor-1 Freedom que buscará llegar a Marte, así como los proyectos de aeronáutica y aviación.
La agencia publicó una convocatoria para sumar a 10 socios no financiados, entre cineastas, documentalistas, compositores, narradores, poetas y otros creadores, para contar estos acontecimientos y motivar a las próximas generaciones. Los solicitantes deberán enviar una propuesta para asociarse con la NASA antes del 30 de junio, y deberá incluir una descripción detallada de su área de interés, los acuerdos de financiamiento y distribución, así como cualquier necesidad específica que se requiera del organismo.
Aunque esta oportunidad está enfocada para profesionales de Estados Unidos, la NASA considerará propuestas que incluyan un porcentaje de participantes internacionales, pero el equipo deberá ser liderado por una entidad estadounidense, a fin de que pueda celebrarse un acuerdo a través de la Ley Espacial.
La NASA prevé invitar a los socios a sus instalaciones para conocer a fondo los programas y misiones, entrevistar al personal y experimentar por algunos días lo que significará formar parte del proyecto. Esta ronda inicial será una prueba para extender la convocatoria.
Algunas de las responsabilidades de los creativos incluyen compartir ideas puntuales antes de su desarrollo, atender solicitudes de la NASA con respecto a la producción de los contenidos e informar sobre las plataformas de distribución. Por su parte, la agencia ayudará con las investigaciones y concederá materiales públicos, revisará la información para mantener una precisión técnica y facilitará el acceso a las instalaciones y al personal.
En esta ocasión, el socio conservará la propiedad del contenido final y la institución no figurará como coproductora, aunque sí deberá ser incluida en los créditos.
Anteriormente, la NASA formó una alianza con Netflix para transmitir en vivo lanzamientos de cohetes, caminatas espaciales de astronautas, coberturas especiales de misiones, así como imágenes de la Tierra, captadas desde la Estación Espacial Internacional.