“De todos los casos que me tocó llevar en mi carrera, ninguno fue tan famoso y sonado como el de las hermanas Baladro”, se revela en el tráiler oficial de Las muertas, la primera serie de Luis Estrada (La ley de Herodes, El infierno, La dictadura perfecta) —adaptación de la obra homónima de Jorge Ibargüengoitia—, que llegará este 10 de septiembre a Netflix.
Ambientada en la década de los años setenta, dentro del pueblo ficticio de Mezcala, Las muertas narra el ascenso y la caída de Serafina (Paulina Gaitán) y Arcángela (Arcelia Ramírez) Baladro, quienes construyeron un imperio criminal de prostitución, trata de mujeres, estafas, múltiples asesinatos y entierros clandestinos. Con un enfoque satírico muy característico, Luis Estrada plasma esta historia entre chachachá, desamores, sobornos y tequila.

El tráiler oficial nos sitúa dentro del Casino del Danzón, un prostíbulo visitado por hombres de poder. “Nos ocurrieron dos incidentes y un tropiezo”, aclara Serafina en el siguiente clip, esta vez, tras las rejas. “El canijo destino y la mala suerte se ensañaron con todas nosotras”, añade La Calavera (Mauricio Isaac). A partir de ese momento, se desprenden los recuerdos de los primeros incidentes y asesinatos contras las mujeres del burdel, generalmente, jóvenes provenientes de familias humildes, que fueron compradas o secuestradas.
Arcángela es el cerebro del negocio y ha logrado una pequeña fortuna gracias a la compra de autoridades locales que la protegen. Por su parte, Serafina es una apasionada del amor, pero vive una decepción amorosa con el panadero Simón Corona (Alfonso Herrera), por tal motivo, recurre a la mayor de las Baladro para vengarse de él. Lo que parece ser un plan maestro, no es más que el preludio de su propia destrucción.

“Desde que leí la novela quise filmarla”, afirmó el cineasta mexicano, quien adaptó y escribió el guion junto a Jaime Sampietro —su colaborador habitual— y Rodrigo Santos. La miniserie, de seis capítulos, retrata algo más que un tema crudo, pues convergen problemas tan diversos como la corrupción, el abuso de poder, las contradicciones del sistema judicial, e incluso, la banalización del mal.
“Algunos de los acontecimientos que aquí se narran son reales. Todos los personajes son imaginarios”, advirtió el escritor mexicano Jorge Ibargüengoitia sobre Las muertas, obra publicada en 1977. La novela, descrita como irónica y sombría, combina una narrativa policiaca con una aguda crítica social en torno a los asesinatos cometidos por las hermanas González, también conocidas como “Las Poquianchis”.

Las hermanas operaron una red de trata de personas y asesinatos sistemáticos entre 1945 y 1964, en Guanajuato, México. Estos hechos conmocionaron al país, e inspiraron a Ibargüengoitia para escribir una historia que, si bien, no ofrece una reconstrucción histórica exacta, sí explora temas como la impunidad y la violencia estructural contra las mujeres. “Esta historia no tiene spoilers. Todo el mundo conoce su destino”, compartió Estrada.
Filmada —durante seis meses— en los Estudios Churubusco, así como en los estados de Veracruz, San Luis Potosí y Guanajuato, el elenco de Las muertas está conformado por Paulina Gaitán (Turno Nocturno), Arcelia Ramírez (La civil), Joaquín Cosío (¡Que viva México!), Alfonso Herrera (El baile de los 41), Mauricio Isaac (Distancias cortas), Leticia Huijara (Se llamaba Pedro Infante), Enrique Arreola (Doce Lunas) y Fernando Bonilla (La Oficina).