Freddy Krueger tiene un nuevo hogar y está listo para desatar una nueva pesadilla.
Paramount Pictures cerró un acuerdo para adquirir los derechos en Estados Unidos del guion original de Pesadilla en la calle del Infierno (A Nightmare on Elm Street), la película escrita y dirigida por Wes Craven, que dio origen a la popular franquicia de terror protagonizada por el asesino del guante con cuchillas y el rostro quemado. El estudio desarrollará una nueva adaptación cinematográfica.
La nueva entrega de Pesadilla en la calle del Infierno llegará de la mano de Paramount Primal, el nuevo sello de cine de género del estudio, liderado por J.D. Lifshitz y Raphael Margules, productores de películas como Barbarian y Friendship.

Los derechos en Estados Unidos fueron licenciados por el patrimonio de Wes Craven, representado por su viuda, Iya Labunka, y su hijo, Jonathan Craven. Ambos producirán esta nueva versión junto a Marc Toberoff, abogado convertido en productor y especialista en derechos de autor. Por su parte, J.D. Lifshitz y Raphael Margules fungirán como productores ejecutivos a través de Paramount Primal.
“Esperamos acercar el mundo de Pesadilla en la calle del Infierno de Wes Craven a una nueva generación de fanáticos completamente entregada”, afirmó Labunka en un comunicado. “Sabemos que Wes estaría encantado de ver cómo el terror finalmente está ocupando el lugar que merece dentro del canon cultural. Estamos ansiosos por sentarnos todos juntos en una sala de cine oscura —la fogata de nuestros tiempos— mientras se despliega el siguiente capítulo de la historia de Pesadilla en la calle del Infierno”.
Por su parte, Lifshitz y Margules señalaron: “No recordamos una época en la que no fuéramos admiradores de Wes Craven. Que Iya y Jonathan nos hayan confiado la oportunidad de ayudar a dar vida a una nueva historia dentro de este universo es un honor indescriptible. Deseamos trabajar junto a ellos para llevar una nueva y aterradora pesadilla a las audiencias de todo el mundo y darle la bienvenida de nuevo a Freddy”.
Anteriormente, New Line Cinema, y más tarde su empresa matriz, Warner Bros., contó con todos los derechos de Pesadilla en la calle del Infierno, ya que produjo la película original en 1984. Ese filme dio origen a una franquicia sumamente lucrativa para lo que entonces era un estudio independiente, lo que le valió a New Line el apodo de “la casa que Freddy construyó”. A la cinta original le siguieron siete secuelas y un reinicio en 2010, además de una serie de televisión, cómics e innumerables productos.

La legislación sobre derechos de autor ha permitido que los autores recuperen sus obras 35 años después de su publicación, una disposición que los guionistas, y sus herederos, han utilizado para retomar el control de sus creaciones. El patrimonio de Wes Craven recuperó los derechos del guion de Pesadilla en la calle del Infierno en 2019, con la ayuda de Marc Toberoff, quien también consiguió recuperar los derechos del guion original de Viernes 13, escrito por Victor Miller. No obstante, New Line conserva los derechos internacionales de Pesadilla en la calle del Infierno.
La saga de Pesadilla en la calle del Infierno sigue a Freddy Krueger, un asesino de niños que fue quemado vivo por los padres de sus víctimas y que, años después, regresa a través de los sueños para asesinar adolescentes, luciendo su ya icónico sombrero fedora, su suéter de rayas rojas y verdes, su rostro desfigurado por las quemaduras y su característico guante con cuchillas.
No se revelaron detalles sobre esta nueva versión, aunque fue descrita como una historia “ambientada en el universo de Pesadilla en la calle del Infierno y basada en el guion original”.
Paramount Primal es el nuevo nombre del sello que anteriormente no tenía una denominación oficial y que fue lanzado por Lifshitz y Margules, quienes mantuvieron un acuerdo de producción con New Line. El dúo es conocido por su prolífica trayectoria en el cine de bajo presupuesto, y el objetivo de este nuevo sello es colaborar tanto con narradores emergentes como con cineastas consolidados, para producir películas de presupuestos moderados en diversos géneros, entre ellos terror, comedia, acción y ciencia ficción.
El patrimonio de Wes Craven está representado por WME, Industry Entertainment y Ziffren Brittenham.